Contacto

×
  • +54 343 4178845

  • bcuadra@examedia.com.ar

  • Entre Ríos, Argentina

  • El crudo relato de una pareja argentina atrapada por la guerra en Dubái

    » La Nacion

    Fecha: 05/03/2026 19:41

    El crudo relato de una pareja argentina atrapada por la guerra en Dubái Era el viaje de sus sueños, el que habían ahorrado durante años. Dubái era el último destino de un recorrido de varias semanas. Nuestro primer rumbo fue Vietnam y después hicimos Tailandia, los dos con tour. Para ahorrar un poco más de plata en la vuelta, decidimos venir por nuestra cuenta a Dubái, donde íbamos a estar cinco días para terminar nuestro gran viaje, explicó Viviana Vidal, de 52 años, acompañante terapéutica que viajó junto a su marido, Juan Ramón Fuentes, de 56 años, recientemente jubilado. Habían salido de la Argentina el 4 de febrero. Tras recorrer el sudeste asiático, el 26 de febrero partieron desde Tailandia y llegaron a Dubái al día siguiente. Sin embargo, apenas un día después de su llegada el 28 de febrero, la pareja de Comodoro Rivadavia quedó varada en Dubái tras los bombardeos de Israel y Estados Unidos contra Irán y las posteriores represalias en la región. Emiratos Árabes Unidos (EAU) fue alcanzado por múltiples misiles y drones iraníes debido a su condición de aliado estratégico de Estados Unidos. Esos ataques impactaron en varios sectores clave de Dubái, como hoteles de lujo, el principal aeropuerto del país con uno de los mayores tráficos de pasajeros del mundo y el puerto de Jebel Ali. Ese mismo día, algunas horas antes del ataque, la pareja había decidido hacer una excursión a Abu Dhabi. Cuando volvíamos del paseo, vimos humo, pensamos que había sido un accidente, que se había quemado algún edificio. Cuando llegamos al hotel, nos fuimos a la pileta y de repente vimos arriba como una ola roja. En nuestra inocencia pensamos que eran fuegos artificiales, sostuvo Viviana. Y añadió: Nos parecía raro porque esos fuegos artificiales tenían estruendo, ruido. Era una cosa roja que iba creciendo de a poco. También escuchamos sirenas y pensamos que tenían que ver con el Ramadán, cuando anuncian el momento de romper el ayuno. Pero en la pileta nos mandaron un mensaje desde la Argentina preguntando cómo estábamos y ahí nos enteramos de lo que estaba pasando en Dubái. Desde el ataque, la pareja de Comodoro Rivadavia intenta volver a la Argentina, sin éxito. El viaje que debía durar apenas cinco días en Dubái empieza a sentirse eterno. La incertidumbre es lo que más pesa. Es todo muy incierto. Eso es lo que más afecta: no saber hasta cuándo vamos a estar acá. Para nosotros, que no estamos acostumbrados a estar lejos de nuestro país y de nuestra gente, es difícil, contó la acompañante terapéutica. Y agregó: Psicológicamente te juega en contra no saber qué va a pasar. No es un juego de chicos lo que está pasando y uno no sabe cómo puede terminar. Un día soñábamos con venir acá y hoy soñamos con poder irnos, afirmó. Mientras tanto, intentan administrar los recursos que les quedan. Por el momento estamos resguardados. Tratamos de desayunar bien para no gastar en el almuerzo, compramos galletitas o cosas así para poder tomar un té o un café. Vamos viendo cómo hacer, porque uno no sabe hasta cuándo va a seguir esto, afirmó. Esta situación también afecta su salud. Durante el viaje tuvo que comprar medicación para la presión alta, ya que las pastillas que había llevado desde la Argentina se terminaron antes de lo previsto. Viviana reconoció que su situación no es la más dramática y que hay personas en condiciones peores. Sin embargo, si el conflicto se prolonga, teme que el escenario se complique. Nuestra asistencia al viajero ya se venció. Todo lo que es alojamiento y comida lo estamos pagando nosotros. Acá nadie nos está cubriendo nada. Hoy estamos bajo un techo, pero capaz mañana lo primordial sea el agua y la comida, advirtió. El miércoles 4 de marzo, la pareja de Comodoro Rivadavia logró reunirse con el embajador argentino Jorge Agustín Molina Arambarri, después de varios días de incertidumbre en los que, según relataron, había sido difícil comunicarse con la representación diplomática. Hoy nos habló el embajador de la Argentina y organizó una reunión en nuestro hotel. Nos dijo que iba a tratar de encontrar una solución para que los que estamos acá como turistas podamos volver al país, aunque sea a través de un vuelo que llegue primero a San Pablo. Nos explicó que están saliendo vuelos desde Dubái, pero de a poco. Nosotros ya tuvimos cinco vuelos cancelados, contó Viviana. Por ahora, sin embargo, no hay nada confirmado. Con el paso de los días también descubrieron que había otros argentinos alojados en el mismo hotel, el Rose Park Hotel, y en distintos puntos de Dubái. A partir de esos encuentros espontáneos, decidieron organizarse en un grupo de WhatsApp. Armamos un grupo y ahí nos fuimos juntando entre todos los argentinos que estábamos en distintos lugares. En el hotel donde estoy yo somos tres familias argentinas de distintos puntos del país; una señora con su hija, una pareja con dos hijos adolescentes y nosotros dos, relató. Y añadió: A medida que nos encontramos en el hotel es una alegría inmensa. Entre nosotros comentábamos que nunca pensamos estar viviendo un momento histórico así, y creo que tampoco hubiésemos querido estarlo. Cuando se le preguntó cómo está siendo la vida en los Emiratos Árabes Unidos en este momento, Viviana sostiene que la vida cotidiana continúa con cierta normalidad en Dubái: Dentro de todo estamos tranquilos acá. Sí hemos escuchado estruendos por la noche y, obviamente, eso genera pánico, pero tampoco es que uno anda en medio de bombas o tiroteos. Mientras tanto, desde la Argentina, la familia de la pareja sigue la situación con preocupación. Sus dos hijas, sus padres mayores y sus nietos adolescentes esperan noticias desde Comodoro Rivadavia. Frente a eso, Viviana intenta llevarles tranquilidad. Lo primero que les dijimos es que no crean todo lo que ven en las redes y que se comuniquen con nosotros para saber cómo estamos realmente, porque circula mucha información errónea o cosas hechas con inteligencia artificial. Nuestros padres son grandes, así que tratamos de transmitirles calma. Ellos están preocupados porque estamos lejos y ven todo esto desde afuera, explicó. Y concluyó: Tuvimos mucho apoyo de la gente del barrio, de amigos y conocidos que nos escriben para saber cómo estamos o si necesitamos algo. Escuchar voces conocidas también ayuda a seguir adelante en momentos como este. Últimas Noticias Ahora para comentar debés tener Acceso Digital. Iniciar sesión o suscribite

    Ver noticia original

    También te puede interesar

  • Examedia © 2024

    Desarrollado por