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Buenos Aires » Infobae
Fecha: 06/03/2026 00:47
La escalada del conflicto en Medio Oriente ya lleva casi una semana y el precio del Brent, la referencia internacional del petróleo, acumula una suba de más del 16% desde el inicio de las hostilidades. Este movimiento empieza a encender alarmas sobre un posible traslado a los combustibles en la Argentina, ya que, según estimaciones del sector, por cada dólar que sube el barril de crudo, el precio final en los surtidores puede ajustarse entre 1% y 1,3 por ciento. Si bien la relación no es automática, en el sector energético manejan una referencia clara. Con el Brent estabilizado en torno a los USD 80 y USD 81, cerca de USD 9 por encima del valor que hoy reflejan los combustibles locales, el impacto potencial podría acercarse al 10% si esos niveles se sostienen en el tiempo, señaló a Infobae el ex secretario de Energía, Emilio Apud. En valores concretos, ese porcentaje podría traducirse en una suba de entre $150 y $200 por litro si el precio internacional del crudo se mantiene en los niveles actuales durante varios meses. El salto reciente del petróleo responde a la escalada bélica en Medio Oriente y, sobre todo, al impacto que el conflicto puede tener sobre el comercio global de energía. En el centro de la preocupación está el Estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo para el transporte de hidrocarburos. Por ese corredor frente a las costas de Irán circula aproximadamente un quinto del petróleo que se comercializa a nivel global. Desde el inicio del conflicto, el tránsito de petroleros por la zona cayó cerca de un 90% respecto de la semana anterior, según datos de la firma de inteligencia energética Kpler. El presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, explicó que esa situación dejó cerca de 15 millones de barriles sin poder salir de la región, lo que agregó presión sobre los precios internacionales. De todos modos, el traslado a los surtidores no depende solo del valor del crudo. El precio final de la nafta y el gasoil en la Argentina se compone de varios factores, entre ellos el costo del petróleo, el margen de refinación, los impuestos y el componente de biocombustibles que las petroleras están obligadas a mezclar. Según Apud, la materia prima representa alrededor del 40% del precio final. Por eso, aunque la suba del barril impacta en los costos del sistema, el traslado a los consumidores no siempre es inmediato ni proporcional. En ese proceso también influye el rol de YPF, que concentra cerca del 55% del mercado minorista de combustibles y suele marcar el ritmo de los ajustes de precios para el resto de las petroleras. En diversas apariciones mediáticas, Marín aseguró que la empresa no trasladará automáticamente las variaciones del petróleo al surtidor. No hay que actuar con pánico en estos escenarios. No habría cimbronazos con los precios de las naftas. YPF no lo va a hacer. Vamos a ir viendo cómo evoluciona el precio, explicó y detalló que la petrolera utiliza un esquema de promedios móviles para evitar que los picos internacionales impacten de manera directa en los consumidores. Si el petróleo se mantiene en torno a los USD85 durante cuatro meses, eso va a tener impacto. Ahora bien, si se trata de un pico transitorio, es diferente. Supongamos que mañana sube a USD100 y al día siguiente vuelve a USD70: en ese caso, el efecto sería prácticamente nulo, sostuvo. El comportamiento del mercado dependerá, en gran medida, de cuánto tiempo se prolongue el conflicto. Para el ex secretario de Energía Daniel Montamat, si los precios internacionales del crudo se mantienen elevados durante un período prolongado, el impacto sobre los combustibles será inevitable. No hay una relación simétrica entre el aumento del petróleo y el precio de los combustibles, pero una suba de USD 10 el barril puede trasladarse en unos USD 5 al precio final, siempre dependiendo de la refinación, explicó. Montamat recordó que la Argentina opera con un mercado cada vez más internacionalizado, en línea con el desarrollo de Vaca Muerta y el creciente perfil exportador del sector energético. Si el valor del petróleo se mantiene alto, obviamente vamos a tener algún reacomodamiento de precios en los combustibles internos, advirtió. En paralelo a esta situación, el mercado local atraviesa un momento de fuerte expansión productiva. Según datos recientes de la Secretaría de Energía, en enero la Argentina alcanzó una producción de 4.262.675 metros cúbicos de petróleo, el nivel más alto registrado oficialmente en el país. El volumen superó incluso el récord alcanzado en diciembre de 2025, cuando la producción había llegado a 4.245.403 metros cúbicos. El salto productivo responde, en gran parte, al crecimiento de Vaca Muerta. Según precisó Energía, en enero la producción de crudo en el país aumentó 15,7% interanual, mientras que el desarrollo de la formación no convencional registró un incremento de 35,5% respecto del mismo mes del año pasado.
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