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» Clarin
Fecha: 05/03/2026 08:33
Luis Caputo sufrió una nueva baja que sigue dando que hablar. El secretario de Finanzas, Alejandro Lew, se sumó el viernes pasado al pelotón de secretarios, subsecretarios y presidentes de organismos dependientes del Ministerio de Economía que abandonaron el barco en poco más de dos años de gestión de Javier Milei. Y en más de un caso, por cortocircuitos con el gobierno. Si bien el ministro lo presentó como una renuncia por "razones personales" en el marco de una "transición ordenada", el vínculo fue tenso desde el principio y terminó envuelto en un conflicto por el manejo de la deuda. El resultado: el recién llegado no duró ni cuatro meses en su despacho después de dar una batalla en soledad dentro de un equipo monolítico. Agradezco profundamente el compromiso y la dedicación de Alejandro Lew durante su gestión como Secretario de Finanzas. En los últimos días estuvimos trabajando en una transición ordenada, tras su decisión de renunciar por razones personales. totocaputo (@LuisCaputoAR) February 27, 2026 Federico Furiase, integrante del pic.twitter.com/BgWgdyCjML Con 10 años de experiencia en las mesas del JP Morgan, semillero del plantel de Caputo, el economista de la UBA trabajó siete meses como vicepresidente segundo del Banco Central de Santiago Bausili y en noviembre desembarcó en Finanzas, en reemplazo de Pablo Quirno. Lo tentaron con la misión de abrir el mercado internacional de deuda, una misión desafiante que aceptó con entusiasmo. El Presidente anunció en abril de 2025 el fin de la etapa de estabilización y que iba a "salir a los mercados" con un riesgo país debajo de 700 puntos (equivalente a una tasa del 11%). Fue luego de levantar el cepo y acordar un préstamo de US$ 20.000 millones con el Fondo Monetario. Pero el golpazo en la provincia de Buenos Aires aplazó los planes hasta después de la victoria electoral de Javier Milei en octubre. Lew fue convocado su experiencia como jefe ejecutivo financiero en YPF, dede donde reestructuró la deuda de US$ 6.200 millones con los fondos Fidelity, Ashmore y Black Rock. Fue el paso previo para volver a colocar deuda. Hasta que quedó preso del fuego cruzado por el desabastecimiento de naftas previo a las elecciones de 2023 bajo la gestión de Sergio Massa, y se tuvo que ir. Una vez a bordo de la nave, el exoperador de Nueva York quedó a cargo de la relación con municipios y provincias, fideicomisos financieros, bancos y compañías de seguro, empresas, sociedades de bolsa, fondos de inversión, organismos multilaterales, y de las licitaciones quincenales de deuda en pesos. Lo hizo con un equipo chico, acompañado de Abel Semhan, su segundo y exsecretario de Finanzas del gobierno de la Ciudad bajo la gestión de Horacio Larreta y Jorge Macri Desde esa trinchera, diseñó la estrategia financiera de 2026 alrededor de la vuelta a los mercados globales de deuda. El FMI había proyectado en julio una emisión de US$ 4.000 millones en el exterior para este año. Y el Congreso aprobó en diciembre el primer presupuesto de Caputo, autorizándolo a tomar deuda en el exterior por hasta US$ 23.000 millones. En las últimas semanas de enero y las primeras semanas de febrero, hubo negociaciones secretas con bancos y fondos extranjeros, según confirmaron fuentes cercanas al gobierno. Por su despacho, pasó el JP Morgan, el Morgan Stanley, el fondo Franklin Templeton, Goldman Sachs y Lazard. También hubo contactos con enviados de Washington y el BID. El menú de opciones conversado incluía la colocación de bonos ley extranjera y un canje de títulos que permitieran patear los pagos por US$ 9.500 millones en 2026 hasta el 2030 y 2031. Después de fuertes presiones de Wall Street y el Fondo, el reajuste del esquema cambiario y las primeras compras de reservas llevaron el riesgo de país a 490 puntos a fines de enero, su nivel más bajo desde junio de 2018. El técnico creía que se abría una ventana. Por esos mismos días, se sumó otra señal: Ecuador emitió US$ 4.000 millones en bonos y regresó a los mercados internacionales tras siete años. Con 413 puntos de riesgo país, colocó deuda al 2034 a una tasa del 8,75% y otra parte al 2039 al 9,25%. El funcionario tenía todo listo para lanzar la primer emisión de deuda ley extranjera en 10 años. La decisión se discutió en una mesa amplia, donde la última palabra la tenían Milei y Caputo. El plan secuenciado implicaba estirar los plazos y refinanciar la deuda. Pero unos días antes, desde lo más alto llegó la orden de frenar en seco la operación. El volantazo tomó por sorpresa a los bancos y los inversores que se habían comprometido por escrito a comprarle los bonos a la Argentina. Ya no había respaldo político para salir a una tasa en torno al 9%. La nueva orden era no correr riesgos. Una de las lecturas que hizo el mercado es que ese costo financiero hubiera complicado implicado una expansión del endeudamiento en dólares, sin posibilidad de cubrirlo con el superávit fiscal con un PBI creciendo al 3 o 4% anual en 2026 y una inflación en dólares del 2%. APUNTANDO A LA ESCASEZ DE LOS BONOS SOBERANOS Javier Milei (@JMilei) February 2, 2026 1. A los pagos con multilaterales se le hará frente con liquidación de activos del Estado. 2. El déficit cero implica el pago de intereses de la deuda, por lo que en el peor de los casos sólo se buscaría el roll-over. Sin embargo, tal https://t.co/c8IYzzJQsh "Hubo conversaciones con fondos de afuera, pero la definición es que lo dijo Caputo: que no quiso tomar deuda del mercado porque tiene alternativas más baratas", dijo un operador. "Ellos avanzaron con el papeleo y lo empujaron internamente, justamente ahí es donde encontraron el freno de Toto", señaló otra fuente del mercado. La alternativa "superadora" fue la de profundizar el camino iniciado en diciembre con la colocación de deuda más corta en el mercado local, como el bono en dólares ley argentina emitido por US$ 1.000 millones. Caputo lo presentó como "la vuelta a los mercados" después de 8 años, pero la emisión local dejó un sabor agridulce ya que pagó una tasa del 9,26% y el riesgo país apenas bajó a 628 puntos. Milei hizo público el nuevo libreto a principios de febrero: la deuda con organismos internacionales se paga con privatizaciones y otras fuentes de financiamiento. El plan, según dijo, es que haya "escasez" de bonos soberanos, que suban los precios, bajen las tasas y retroceda el riesgo país. No fue lo que ocurrió: los bonos en dólares acumulan una baja del 10% en el año. Descontento, Lew pegó el portazo y su segundo quedó virtualmente a cargo de varias funciones en las últimas semanas de febrero, hasta que Caputo designó el viernes pasado a Federico Furiase al mando de Finanzas. El asesor estrella y director del Banco Central fue nombrado ese mismo día director titular de Aeropuertos Argentina, la empresa de Eduardo Eurnekian donde trabajó Milei. Ahora, Caputo busca llevar señales de calma y despejar las dudas que volvieron a aparecer en el mercado con el impacto que empezó a tener la guerra de Estados Unidos e Israel con Irán sobre los mercados emergentes y el riesgo país. "Yo no necesito mostrarle a los fondos más importantes del mundo que tenemos acceso (al mercado), ellos ya lo saben, lo único que podés diferir es la tasa", dijo el martes en una entrevista con el streaming de El Cronista. Sobre la firma Newsletter Clarín
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