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Parana » Uno
Fecha: 04/03/2026 16:47
La médica cardióloga y nutricionista, Luz Don, advirtió que la obesidad debe ser reconocida como una enfermedad crónica, recayente y sistémica. Alertó sobre la falta de cobertura de tratamientos eficaces y pidió políticas públicas integrales para enfrentar un problema global. La obesidad es una enfermedad crónica que afecta a todo el organismo Especialista aclaró que la obesidad es transversal y afecta tanto a países ricos como pobres, aunque por diferentes patrones de consumo. De problema estético a enfermedad crónica En diálogo con Radio La Red Paraná (88.7), la médica nutricionista explicó que recién en los últimos años la obesidad comenzó a ser considerada una enfermedad crónica no transmisible y recayente, dejando atrás la mirada que la reducía a una cuestión estética o de conducta individual. Remarcó que se trata de una patología que impacta en todo el organismo y favorece el desarrollo de enfermedades cardiovasculares, insuficiencia renal, hígado graso, alteraciones respiratorias, apnea del sueño, deterioro cognitivo, trastornos de fertilidad y complicaciones urológicas, entre otras. Según señaló, el cambio de enfoque permitió comprender que no se trata de una responsabilidad individual sino de un problema sanitario complejo, influido por el entorno y los hábitos sociales. Nuevas terapias y falta de cobertura La especialista destacó que el reconocimiento de la obesidad como enfermedad impulsó ensayos clínicos y el desarrollo de nuevas terapias farmacológicas, muchas de ellas vinculadas a tratamientos para la diabetes. Indicó que los análogos de GLP-1 y GIP lograron descensos de peso cercanos al 20%, con beneficios no solo en el peso corporal sino también en la reducción del hígado graso, la prevención del deterioro renal y la disminución del riesgo cardiovascular. Sin embargo, advirtió que en el país estos medicamentos no cuentan con cobertura por parte de obras sociales, lo que deja a los pacientes librados a su capacidad económica para acceder a tratamientos eficaces. Un abordaje integral y sin estigmatización Don subrayó que la obesidad requiere un tratamiento interdisciplinario que contemple complicaciones metabólicas, mecánicas y emocionales. Entre las metabólicas mencionó enfermedades cardiovasculares, endocrinológicas, infertilidad e insuficiencia renal. Entre las mecánicas, apnea del sueño, reflujo, incontinencia y artrosis. En el plano emocional, destacó los trastornos alimentarios, la ansiedad y la depresión. También remarcó la necesidad de combatir el estigma y la discriminación en el sistema de salud, y de adaptar la infraestructura sanitaria con equipamiento y mobiliario adecuados. Pobreza, malnutrición y obesidad La especialista señaló que existe una fuerte relación entre pobreza y obesidad, debido al alto costo de alimentos saludables frente a productos ultraprocesados y de bajo valor nutricional. Explicó que muchas personas presentan una malnutrición heredada, con exceso de calorías pero déficit de nutrientes esenciales, lo que genera cuadros de obesidad con desnutrición. No obstante, aclaró que la obesidad es transversal y afecta tanto a países ricos como pobres, aunque por diferentes patrones de consumo. Un problema comunitario Finalmente, la doctora Luz Don llamó a que las personas que padecen la enfermedad consulten y se controlen, y pidió a los responsables de políticas públicas que impulsen medidas integrales. La obesidad es un problema comunitario y global, no individual, sostuvo, y advirtió que sin una respuesta colectiva la sociedad enfrenta un deterioro progresivo de la salud pública.
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