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Fecha: 04/03/2026 10:36
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, eligió un mensaje contundente para enfrentar la presión de Donald Trump: No a la guerra. Así, el mandatario español se plantó ante el enojo del expresidente estadounidense, que reclamó el uso de las bases militares de Rota y Morón para lanzar ataques contra Irán y recibió una negativa rotunda desde Madrid. Leé también: Guerra de Medio Oriente: dos bandos y 13 países involucrados en un conflicto que jaquea al mundo El miércoles, Sánchez habló desde el palacio de la Moncloa y dejó clara la postura de su gobierno: La posición del Gobierno de España se resume en cuatro palabras: no a la guerra. La declaración llegó después de que Trump acusara a España de comportarse de manera terrible en medio de la crisis con Irán. Desde la Casa Blanca, la respuesta de Trump no tardó en llegar. El exmandatario calificó a España como un aliado terrible y amenazó con suspender el comercio bilateral, tildando la decisión española de hostil. No vamos a ser cómplices de algo que es malo para el mundo y que también es contrario a nuestros valores e intereses, simplemente por el miedo a las represalias de alguno, retrucó Sánchez, endureciendo el tono frente a Washington. Sin mencionar a Trump, Sánchez acusó a los dirigentes que son incapaces de mejorar la vida de la gente de usar el humo de la guerra para ocultar su fracaso y llenar de paso los bolsillos de unos pocos. Un nuevo capítulo en la relación Sánchez-Trump El enfrentamiento entre Sánchez y Trump no es nuevo. Ya hubo roces por la negativa española a elevar el gasto en defensa al 5% del PBI, como exigía el magnate estadounidense a los socios de la OTAN, y por las diferencias sobre la ofensiva israelí en Gaza. En este contexto, el ministro de Relaciones Exteriores de Israel aprovechó el respaldo de Irán a la postura española para lanzar una crítica en redes sociales: ¿Eso es estar en el lado correcto de la historia?, escribió en X. El fantasma de Irak y la política interna española La postura de Sánchez conecta con su electorado de izquierda, a menos de un año de las elecciones generales y en medio de escándalos de corrupción que golpean a su entorno. El No a la guerra revive el lema de las masivas protestas en España contra la invasión de Irak en 2003, cuando el entonces presidente José María Aznar (PP) se alineó con Estados Unidos. Muchos españoles vincularon esa decisión con los atentados de marzo de 2004, que dejaron 192 muertos y precipitaron la llegada de los socialistas al poder. Leé también: Irán: el hijo del ayatollah asesinado Alí Jamenei fue elegido como el nuevo líder supremo Según dijo Sánchez, lejos de conseguir sus propósitos, la guerra de Irak desencadenó la mayor oleada de inseguridad que ha sufrido nuestro continente desde la caída del muro de Berlín. La guerra de Irak generó un aumento drástico del terrorismo yihadista, una grave crisis migratoria en el Mediterráneo oriental y un incremento generalizado de precios de la energía, evocó. Desde la oposición, el líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, pidió respeto a Trump, pero acusó a Sánchez de usar la política exterior para intereses partidarios. En tanto, el diario El País advirtió en su editorial que Sánchez debería evitar la tentación de enrocarse y de utilizar la amplísima animadversión que existe hacia Trump en la sociedad española para ganar popularidad. Europa, dividida y bajo presión La reacción europea ante la crisis mostró fisuras. El primer ministro alemán, Friedrich Merz, aseguró desde la Casa Blanca que intentaban convencer a Madrid de aumentar el gasto militar, algo que generó sorpresa en el gobierno español, según el canciller José Manuel Albares. Sin embargo, la Comisión Europea salió a respaldar a España frente a las amenazas de Trump. Nos solidarizamos totalmente con todos los Estados miembros y todos sus ciudadanos y, a través de nuestra política comercial común, estamos preparados para actuar si es necesario para salvaguardar los intereses de la UE, advirtió el portavoz Olof Gill. Mientras tanto, Alemania, Francia y Reino Unido mantuvieron cautela sobre la operación militar estadounidense-israelí en Irán. Francia y Reino Unido defendieron a Chipre, amenazada por la extensión del conflicto, pero eso no frenó las críticas de Trump al primer ministro británico, Keir Starmer, a quien acusó de no ser Churchill. El accionar de la UE ante los ataques a Irán no ha sido muy coherente, analizó Ángel Saz Carranza, director del centro EsadeGeo. Y agregó: No parece imposible que Estados Unidos haya pedido alineación europea a cambio de seguir apoyando con Ucrania.
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