04/03/2026 09:05
04/03/2026 09:04
04/03/2026 09:04
04/03/2026 09:04
04/03/2026 09:02
04/03/2026 09:02
04/03/2026 09:01
04/03/2026 09:01
04/03/2026 09:00
04/03/2026 08:58
» Clarin
Fecha: 04/03/2026 07:15
La caída sostenida de la recaudación impositiva pone presión a las cuentas fiscales y hace que el superávit fiscal sea más trabajoso para el Gobierno. Entre la baja de ingresos tributarios y el costo que tendrá la reforma laboral para las arcas públicas, el Ministerio de Economía podría necesitar una ronda de ajuste del gasto aún más potente para compensarlo. En los dos primeros meses del 2026, los ingresos al fisco cayeron 8,7% en comparación con el primer bimestre del año pasado, estimó la consultora financiera Outlier. Las razones son variadas, y van desde la baja de retenciones y una actividad económica resentida hasta menores días hábiles. De todas formas, ya son siete los meses consecutivos de caída recaudatoria. El dato es relevante porque hay una relación muy cercana entre la capacidad que tiene el Gobierno de sostener el equilibrio en sus cuentas públicas y su ritmo de ingresos. Por definición, ante menores aportes tributarios, el gasto requeriría un recorte mayor. Es una advertencia que reiteran analistas y economistas. Hay un agregado que hace más urgente a la cuestión: un proyecto decisivo para el Poder Ejecutivo como la reforma laboral tendrá aparejado un costo fiscal adicional por fondos que el Estado deja de recaudar, entre otras medidas, por el Fondo de Asistencia Laboral (FAL) para financiar los despidos. La necesidad del Palacio de Hacienda de acelerar el ajuste por el contexto de menores ingresos a ARCA ya comenzó a notarse en los cifras oficiales de ejecución presupuestaria que procesó la consultora Analytica. En febrero el recorte del gasto fue de 7,6%. Estuvo explicado por un recorte en el rubro Gasto en Personal (-12%), que suele incluir los salarios de empleados públicos. El rubro Otros programas sociales, que excluye a la Asignación Universal por Hijo, tuvo una poda de 44,8% en relación a febrero del 2025. Las Transferencias a provincias bajaron 29% y el rubro Bienes y Servicios, en tanto, se contrajo 18,2%. Por el contrario, hubo un incremento en subsidios (64,5%), y en Asignaciones familias más AUH por 6,6%. En los dos primeros meses del año, en definitiva, el gasto primario se redujo 6,1%. Los renglones presupuestarios más ajustados en lo que va del año fueron los envíos a los gobernadores y los programas sociales por fuera de la AUH, con casi 40% en cada caso, y un 8,5% para los salarios públicos. Es un ritmo de ajuste más alto respecto a los últimos meses del 2025. Una explicación podría encontrarse, precisamente, en el declive de la recaudación de impuestos. "A la contracción que ya arrastra la recaudación en los últimos meses se sumará el impacto de lo aprobado en la reforma laboral: -0,01% del PBI por la baja de impuestos internos coparticipados y -0,28% del PBI por la creación del FAL que absorberá recursos que hasta ahora se enviaban a Anses", explicó la consultora LCG. "La política fiscal carece de margen para reducir impuestos sin un ajuste adicional del gasto público", consideró Invecq en un informe reciente. "Nuevas rebajas impositivas dependerán de ajustes de gasto adicionales o se podrían dar si la actividad económica sale de la meseta que evidencia desde principios de 2025 y los ingresos logran quebrar la tendencia a la baja de los últimos meses", concluyeron. El ministro de Economía Luis Caputo dijo el martes en un evento organizado por la Fundación Mediterránea que el Gobierno necesita recuperar recaudación. Aunque no habló de la caída de ingresos tributarios, aseguró que la reforma laboral puede tener, si consiguiera revertir la destrucción de puestos de trabajo formales, un impacto fiscal positivo. Los nuevos puestos laborales, de acuerdo al propio régimen creado por la ley, tienen rebajas impositivas fuertes para las empresas empleadoras por los próximos cuatro años. "Para bajar impuestos necesitamos que aumente la recaudación y los recursos tributarios y no solo para pagar los intereses de la deuda", aseguró el ministro. El resultado fiscal de febrero se conocerá a mediados de mes. En enero, por lo pronto, el Palacio de Hacienda consiguió mostrar superávit financiero, aunque explicado en buena parte por ingresos extraordinarios "de una vez" por la venta de acciones de represas hidroeléctricas del Comahue. Sobre la firma Newsletter Clarín
Ver noticia original