02/03/2026 16:37
02/03/2026 16:37
02/03/2026 16:37
02/03/2026 16:37
02/03/2026 16:37
02/03/2026 16:37
02/03/2026 16:33
02/03/2026 16:32
02/03/2026 16:32
02/03/2026 16:32
Concordia » InfoConcordia
Fecha: 02/03/2026 14:38
El recrudecimiento de las tensiones entre Estados Unidos e Irán disparó el precio del Brent, la referencia para Argentina. Referentes del sector advierten por el impacto en los precios internos y denuncian una caída «estrepitosa» del consumo. El mercado energético global atraviesa horas de máxima volatilidad tras los recientes ataques de Estados Unidos en territorio de Medio Oriente. La promesa del presidente Donald Trump de profundizar las intervenciones militares ha provocado un «cimbronazo» financiero que llevó el precio del barril de petróleo Brent referencia directa para la liquidación de combustibles en Argentina a los 100 dólares. Este salto representa un incremento de entre el 50% y el 60% respecto a los valores de entre 67 y 72 dólares en los que oscilaba la materia prima hasta hace apenas unos días. En este contexto, el sector de comercialización de combustibles en Argentina observa con preocupación cómo esta variable internacional podría presionar sobre los surtidores locales. «Un delirio estratégico» En diálogo con la prensa, Alejandro Di Palma, propietario de estaciones de servicio, calificó de «delirante» la posibilidad de que el gobierno argentino permita un traslado directo de esta volatilidad internacional al mercado doméstico. «Definir precios en el mercado interno con un electrocardiograma, como suelen ser las variaciones de los commodities, es una decisión curiosa y peligrosa», señaló Di Palma. El empresario sostuvo que, si bien Argentina es un productor con costos de extracción estables, la lógica de «copiar» los precios internacionales genera una renta extraordinaria imprevista para el productor, pero un daño irreparable para el consumidor y la industria nacional. «Los países se construyen sobre la base del trabajo y la producción. Cuando se rompe la relación entre el costo de producción y el precio de mercado, se destruye la economía real», advirtió. Ventas en caída libre Más allá de la amenaza de nuevos aumentos, la situación actual de las estaciones de servicio es crítica. Según Di Palma, existe un «desastre en las ventas» provocado por los incrementos del año pasado, que superaron ampliamente la inflación general. - Caída del consumo: La pérdida de poder adquisitivo ha desplomado la demanda. - Guerra de promociones: Las petroleras han volcado sus esfuerzos a estrategias de marketing (descuentos, puntos y regalos) para sostener su participación en un mercado que se achica. - Aumentos silenciosos: Se destacó que, solo en el mes de febrero, el gasoil registró subas superiores al 5%, un incremento que el sector considera injustificado dada la recesión actual. El factor cultural: la «desconfianza» a las estaciones blancas Consultado sobre el comportamiento del consumidor argentino, Di Palma observó una anomalía local: la extrema fidelidad a las grandes marcas. A diferencia de mercados como el de Brasil, donde las estaciones «blancas» (sin bandera) tienen una fuerte presencia, en Argentina persiste una desconfianza cultural hacia estas bocas de expendio, a pesar de que el combustible suele cumplir con las mismas normas de refinado. Por el momento, el Gobierno nacional no ha emitido un comunicado oficial sobre si intervendrá para amortiguar el impacto del crudo a 100 dólares o si mantendrá su política de paridad internacional, lo que podría derivar en un nuevo y severo ajuste en las pizarras de las estaciones de servicio en los próximos días.
Ver noticia original