02/03/2026 14:40
02/03/2026 14:38
02/03/2026 14:38
02/03/2026 14:37
02/03/2026 14:32
02/03/2026 14:32
02/03/2026 14:32
02/03/2026 14:32
02/03/2026 14:29
02/03/2026 14:27
Gualeguay » Debate Pregon
Fecha: 02/03/2026 11:30
Costanera de Gualeguay: inversión pública, vandalismo y el desafío de la responsabilidad colectiva La Costanera de Gualeguay atraviesa un momento que combina avances en infraestructura, debates sobre convivencia y episodios que reavivan la preocupación por el cuidado de los bienes públicos. En los últimos días, distintas situaciones vinculadas a este espacio emblemático pusieron en evidencia tanto el potencial del lugar como las dificultades que implica sostener servicios abiertos y accesibles para toda la comunidad. Uno de los hechos que generó mayor repercusión fue la decisión del área de Obras Sanitarias de sellar varias canillas instaladas en el predio, tras registrarse reiteradas roturas y robos. El responsable del área, Daniel Azar, explicó que la red de agua había sido dispuesta para abastecer eventos y permitir que vecinos y visitantes pudieran refrescarse durante los fines de semana. Sin embargo, los daños ocasionados obligaron a restringir su uso y habilitar el servicio únicamente en ocasiones puntuales. La medida, según se indicó, responde a una cuestión práctica: resulta inviable asignar personal de vigilancia permanente a cada punto de agua. Más allá de la logística, el planteo abre una discusión de fondo sobre los límites del control y el papel de la educación en el uso de los espacios comunes. Desde el área se señaló que, aunque las cámaras de seguridad constituyen una herramienta útil para identificar responsables, no siempre permiten prevenir los hechos antes de que ocurran. En paralelo a esta situación, el municipio avanzó en la instalación de una Estación Solar Sustentable en la defensa costera sur. El dispositivo, impulsado en conjunto con la empresa provincial Enersa, proveerá agua caliente para el mate y contará con puertos de carga para dispositivos móviles, funcionando mediante energía solar. La iniciativa se enmarca en un programa que promueve el uso de energías limpias en espacios públicos y busca fortalecer el perfil ambiental de la ciudad. La presidenta municipal, Dora Bogdan, destacó que se trata de un proyecto gestionado con anterioridad y que requirió tareas de adecuación por parte del municipio, como la preparación del espacio físico y las conexiones necesarias de agua y energía. El equipo será de acceso libre y gratuito, por lo que desde el gobierno local se convocó a la comunidad a utilizarlo de manera responsable. La instalación de esta estación solar representa, por un lado, una mejora concreta en los servicios disponibles en uno de los paseos más concurridos de la ciudad. Por otro, se produce en un contexto donde los daños a la infraestructura pública obligan a replantear modalidades de uso. Esta simultaneidad inversión y deterioro expone una tensión habitual en los espacios abiertos: cómo ampliar derechos y comodidades sin que ello derive en mayores costos por vandalismo o mal uso. En este escenario, también se suman experiencias que muestran el atractivo y la funcionalidad del predio. Visitantes como la pareja de jubilados conocida en redes sociales como Dos Locos Viajando, que actualmente permanece en la Costanera con su casa rodante, señalaron las buenas condiciones generales del lugar, la limpieza de los sanitarios y la tranquilidad para quienes eligen instalarse allí. Su presencia, junto a la actividad de feriantes y artesanos, evidencia el rol del paseo como punto de encuentro cultural, turístico y recreativo. La Costanera se consolida así como un espacio multifuncional: escenario de eventos, ámbito de trabajo para emprendedores, destino para viajeros y lugar cotidiano de esparcimiento para vecinos. Esa diversidad de usos implica, al mismo tiempo, mayores desafíos en términos de mantenimiento y convivencia. Los recientes episodios invitan a reflexionar sobre el vínculo entre comunidad y patrimonio común. El Estado puede planificar, invertir y mantener, pero la sostenibilidad de esas acciones depende en gran medida de las prácticas sociales que acompañen. La educación en el cuidado de lo público, la intervención solidaria ante conductas dañinas y el compromiso cotidiano aparecen como elementos centrales para que las mejoras no se conviertan en esfuerzos aislados. En definitiva, la realidad actual de la Costanera de Gualeguay refleja una dinámica compartida por muchas ciudades: mientras se incorporan innovaciones vinculadas a la sustentabilidad y se fortalecen los servicios para vecinos y turistas, persisten conductas que obligan a restringir recursos pensados para todos. El desafío no se limita a reparar lo que se rompe, sino a construir una cultura de uso responsable que permita sostener, en el tiempo, los espacios que definen la vida pública de la comunidad.
Ver noticia original