01/03/2026 20:54
01/03/2026 20:54
01/03/2026 20:54
01/03/2026 20:52
01/03/2026 20:51
01/03/2026 20:51
01/03/2026 20:51
01/03/2026 20:49
01/03/2026 20:49
01/03/2026 20:45
Buenos Aires » Infobae
Fecha: 01/03/2026 19:11
A menos de una semana del inicio de Gran Hermano Generación Dorada (Telefe), la casa más famosa del país vuelve a atravesar horas de máxima tensión. Tras las salidas inesperadas de Daniela De Lucía por la muerte de su padre y de Divina Gloria por recomendación médica luego de un cuadro de hipertensión, ahora otro participante encendió las alarmas al confesar que está evaluando abandonar el juego por decisión propia. Se trata de Gabriel Lucero, uno de los jugadores que integra la actual placa de nominados y que, en una conversación íntima con su compañero Eduardo Carrera, expresó sin filtros su malestar dentro del reality. Me quiero ir, lanzó el dibujante, en una frase que rápidamente se viralizó en redes sociales y generó todo tipo de reacciones entre los seguidores del programa. La charla ocurrió en la habitación, en un momento de aparente calma, cuando ambos hacían un balance de esta primera semana de convivencia. Fue allí donde Lucero blanqueó lo que venía sintiendo. O sea, la única razón por la que no lo haría es que no quisiera irme primero, ¿no? Pero solamente por una cuestión de dignidad, no más, explicó, dejando en claro que su permanencia no depende únicamente del deseo de seguir jugando, sino también de cómo quedaría expuesto ante el público. El participante fue todavía más contundente al describir su estado emocional. No es para mí. No me hallo, afirmó, visiblemente afectado. Y agregó una frase que marcó el tono de la situación: Me siento demasiado frágil para esto. No me lo imaginaba, pero cuando me di cuenta, me di cuenta. Uno no se da cuenta hasta que no lo vive. Y no quiero sacrificar mi cordura. Sus palabras no pasaron desapercibidas. En cuestión de minutos, el clip comenzó a circular en redes sociales, donde los usuarios opinaron sin filtros. Algunos interpretaron su declaración como una estrategia preventiva ante una posible eliminación. Cuando sabés que te vas, tirás esa de me quiero ir, así si te expulsa la gente podés decir yo me quería ir, fue uno de los comentarios más aprobados. La situación de Lucero se da en un contexto especialmente sensible dentro de la casa. La edición apenas comenzó y ya enfrentó dos bajas importantes. Daniela De Lucía abandonó el programa tras recibir la noticia del fallecimiento de su padre, en una despedida que conmovió tanto a los participantes como a la audiencia. Poco después, Divina Gloria debió dejar la competencia por indicación médica, tras atravesar un cuadro de hipertensión que requirió estudios y observación clínica. Con este antecedente reciente, la posible salida voluntaria de Gabriel sumaría un nuevo movimiento inesperado a una temporada que prometía intensidad desde el arranque. Además, su caso tiene un condimento adicional: actualmente se encuentra en placa, por lo que el lunes podría convertirse en el primer eliminado por decisión del público. En la misma conversación con Eduardo, Lucero dejó entrever que su mayor conflicto no es estrictamente con los compañeros ni con una estrategia fallida, sino con la experiencia misma del encierro. Uno no se da cuenta hasta que no lo vive, insistió, evidenciando que la dinámica del reality lo superó emocionalmente. El formato de Gran Hermano siempre puso a prueba la resistencia psicológica de los jugadores. El aislamiento, la exposición constante ante cámaras y la presión del voto popular generan un clima que no todos logran sostener. En este caso, Lucero reconoció que no se imaginaba el impacto que tendría en él y que la fragilidad que siente hoy no estaba en sus cálculos previos. Mientras tanto, el clima en la casa se mantiene expectante. Algunos participantes ya comenzaron a especular sobre si finalmente abandonará antes de la gala o si esperará la decisión del público.
Ver noticia original