01/03/2026 09:12
01/03/2026 09:12
01/03/2026 09:12
01/03/2026 09:12
01/03/2026 09:05
01/03/2026 09:04
01/03/2026 09:00
01/03/2026 09:00
01/03/2026 09:00
01/03/2026 08:59
» TN
Fecha: 01/03/2026 07:04
Mientras en el mundo se discute cómo impactará la inteligencia artificial (IA) entre otras tecnologías en el campo laboral, un estudio realizado recientemente indica que el 68% de los especialistas en Recursos Humanos considera a las habilidades blandas como las más buscadas y, a la vez, las menos frecuentes en el mercado laboral. Leé también: Un país implementó la semana laboral de cuatro días: cuáles fueron los resultados Si bien las competencias digitales son fundamentales, las habilidades blandas se han convertido en un diferencial clave para la empleabilidad y el desarrollo profesional, señala Federico Barni, CEO de Bumeran, el portal de empleo y responsable del sondeo titulado Habilidades más buscadas. Esta preferencia se repite, con algunas variaciones, en Perú y Chile (69%), Ecuador (67%) y Panamá (57%). Qué buscan quienes buscan nuevos talentos A su vez, del relevamiento se desprende que, entre las habilidades blandas más buscadas y que se encuentran con menor frecuencia, el 47% de los especialistas destaca aspectos básicos como la responsabilidad y la puntualidad; en segundo lugar, la empatía, con el 46%; y en tercer término, la comunicación, con el 42%. En todos los casos, superan en importancia a las denominadas habilidades duras o conocimientos técnicos. Además, entre quienes priorizan estos atributos personales, el 35% lo hace porque considera que contribuyen a generar un ambiente laboral positivo; el 17% porque fomentan un entorno colaborativo; el 15% porque fortalecen las relaciones interpersonales; y otro 15% porque facilitan la resolución de conflictos. En suma, propician un buen clima laboral. Como contraparte, el 58% de quienes priorizan las habilidades duras lo hace porque las considera fundamentales para cumplir con los requisitos del puesto de trabajo; el 14% porque las entiende como clave para lograr mayor competitividad en el mercado laboral, mientras que otro 14% menciona que favorecen un desempeño laboral más eficaz. Estamos ante el nacimiento de un nuevo contrato laboral, un ecosistema donde la tecnología (IA) redefine lo técnico cada año, pero donde la humanidad la capacidad de conversar, confiar y comprometerse se ha vuelto el activo más escaso y valioso. Ya no buscamos simplemente empleados; buscamos talentos que sepan navegar la incertidumbre con agilidad y autenticidad, explica Roberto Mazza, Director de la Maestría en Recursos Humanos de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA, echando un poco de luz sobre un escenario tan cambiante como disímil. Hoy las habilidades técnicas son necesarias, pero no suficientes. En un contexto de transformación digital, automatización e incertidumbre económica, lo que marca la diferencia es la capacidad de adaptación, el trabajo colaborativo y la inteligencia emocional, agrega Mariana DArdis, HR Business Partner de Adecco Argentina. En línea con esta explicación, Ezequiel Arcioni, director en Michael Page, indica que en un mundo marcado por una creciente adopción de tecnología y automatización, con un 81% de los profesionales usando herramientas de IA al menos una vez por semana de acuerdo con el estudio Talent Trends, las habilidades blandas son clave: la capacidad de adaptación, la comunicación, la inteligencia emocional, la curiosidad, entendida como motor de innovación y mejora continua, la escucha activa, la empatía y una visión estratégica con mirada humana, especialmente en líderes que deben integrar tecnología, negocio y gestión de personas. Leé también: Un empleado fue despedido por negarse a que le revisaran la mochila al salir del trabajo Aunque del relevamiento hecho por Bumeran se desprende que, son aquellas personas de entre 31 y 40 años las que se destacan por tener las aptitudes y habilidades blandas más desarrolladas en contraposición con quienes tienen entre 41 y 50 años, que se destacan por contar con habilidades duras más destacadas; así como existen mecanismos destinados a incorporar conocimientos técnicos, hay estrategias capaces de favorecer el desarrollo de esas habilidades tan valoradas y al parecer poco extendidas. Aprender a ser mejores, técnica y humanamente En tal sentido, Barni sostiene que la capacitación debe ser una política organizacional transversal. Las organizaciones debemos asumir el compromiso de potenciar las capacidades de todos los integrantes más allá de su posición. Y aclara: Existen varios mecanismos que las organizaciones pueden utilizar para fomentar el desarrollo de las habilidades blandas de los talentos. El estudio muestra que, más allá de los programas de capacitación técnica y el coaching, herramientas como el fortalecimiento de equipos y las políticas de inclusión son algunas de las estrategias elegidas por las organizaciones. Estas iniciativas permiten que el talento no solo aprenda la teoría, sino que también incorpore las habilidades desde la práctica. Según el 60% de los especialistas en Recursos Humanos consultados, las organizaciones suelen impulsar iniciativas destinadas a facilitar el desarrollo de nuevas habilidades y aptitudes entre las personas trabajadoras. Estas estrategias varían según se trate de habilidades duras el 65% realiza programas de capacitación, el 25% organiza eventos y conferencias, el 23% promueve la rotación de tareas y proyectos, y el 21% utiliza plataformas de aprendizaje o blandas el 40% organiza programas y talleres de desarrollo personal, el 28% implementa coaching y mentoría, y el 23% impulsa políticas de diversidad e inclusión para generar ambientes laborales más saludables. En la práctica, algunos de estos mecanismos apuntan a transitar del control al empowerment: el líder debe soltar las riendas y eliminar el micromanagement para que el equipo desarrolle agilidad; crear espacios de confianza, donde la vulnerabilidad y la autenticidad estén permitidas, facilitando que las habilidades humanas florezcan, explica Mazza. En todos los casos, es fundamental diseñar entornos que acompañen estos procesos y favorezcan el aprendizaje interpersonal. Identificar profesionales con motivación y capacidades de base, e invertir en su crecimiento, permite fortalecer además de las competencias técnicas habilidades blandas como la adaptabilidad, la curiosidad y la inteligencia emocional, subraya Arcioni. Capacitarse para adaptarse al futuro En los últimos años las compañías comenzaron a comprender que las competencias socioemocionales son estratégicas para sostener equipos de alto desempeño. Aún queda camino por recorrer, pero el enfoque está migrando hacia un desarrollo más integral del talento, sostiene DArdis. El desarrollo de ambas capacidades y, sobre todo, la posibilidad de combinarlas es clave a la hora de fortalecer los equipos. Sin embargo, el estudio revela que las organizaciones argentinas son las que menos estrategias de capacitación implementan en la región, advierte Barni. Los números lo confirman: apenas el 60% de las empresas en la Argentina cuenta con estos programas mientras que, por ejempo, en Ecuador alcanzan el 74%. Estos datos sugieren que, si bien existe una tendencia hacia el desarrollo de habilidades, todavía queda un camino importante por recorrer, agrega. Leé también: El mal humor antes de empezar a trabajar ya tiene nombre y podría ser una señal de agotamiento Sin dudas, el mercado laboral actual se ha transformado en un ecosistema dinámico y exigente, capaz de premiar el talento específico y la capacidad de establecer relaciones basadas en la confianza. Las empresas están aprendiendo que, aunque lo técnico es necesario, la percepción de no valorar el aspecto humano es hoy el principal detonante de la deserción laboral, concluye Mazza.
Ver noticia original