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» Clarin
Fecha: 28/02/2026 16:57
El ataque militar de Estados Unidos e Israel contra Irán este sábado puede agravarse con un impacto regional y profundas implicaciones para la economía global, señalan expertos consultados por Clarín. Creen que la Casa Blanca no negoció de buena fe con Teherán porque el objetivo no era desactivar el arsenal nuclear sino desmantelar el poder político y militar iraní. Terminar el conflicto será mucho más difícil que comenzarlo, coinciden y advierten que EE.UU. necesitaría tener tropas en el terreno para finalizar sus objetivos. Alex Crowther, investigador principal del Programa de Defensa y Seguridad Transatlántica del Centro de Análisis de Políticas Europeas (CEPA) con sede en Washington y profesor de investigación en el Instituto de Estudios Estratégicos, dijo que hay dos fallas importantes en el enfoque estadounidense hacia Irán. Primero, nadie en la historia se ha rendido jamás ante una campaña aérea, y Trump no tiene ningún interés en una guerra terrestre contra Irán. La mayoría de las campañas de bombardeo aéreo solo motivan al adversario, como en el Blitz alemán contra el Reino Unido en la Segunda Guerra Mundial o el bombardeo estadounidense contra Vietnam del Norte durante la Segunda Guerra de Indochina, señaló a Clarín. Segundo, Trump exige que Irán renuncie a lo que el régimen teocrático considera capacidades existenciales. Es imposible que los iraníes renuncien voluntariamente a sus programas nucleares o de misiles ni a sus aliados regionales, advirtió. Consultado sobre la posibilidad de una guerra prolongada, el experto recordó que el 27 de febrero, el vicepresidente JD Vance había declarado al Washington Post que "no hay ninguna posibilidad de que estos ataques resulten en una guerra prolongada". Sin embargo, señaló Crowther, dado que nadie se ha rendido jamás ante una campaña aérea, es difícil imaginar cómo Trump pueda lograr sus objetivos declarados sin tropas sobre el terreno. En caso de que Trump logre un cambio de régimen, alguien tendrá que desplegarse en Irán para ayudar al nuevo régimen a construir un nuevo estado. El experto añadió que un aspecto a destacar es que Trump siempre exige lo máximo y luego negocia según sus deseos. Y dijo, por ejemplo, que el jefe de la Casa Blanca no quería poseer el Canal de Panamá, sino que quería que los chinos se alejaran de él. ¿Qué sucedería si los iraníes creen que realmente no quiere un cambio de régimen en Irán? Esto podría tener el irónico efecto de endurecer la determinación iraní y hacer que esperen más tiempo un acuerdo negociado. Desafortunadamente, dado que Trump nunca revela cuál es su verdadero objetivo, esto podría ser muy arriesgado para todos los involucrados, ya que alargaría la operación y daría a los iraníes la falsa esperanza de que pueden salir de esto con su régimen y sus capacidades intactas. ¿Cuánto arriesga Trump y a qué se expone? Para Crowther, el mayor riesgo es que el régimen iraní no se rinda y utilice sus aliados y misiles contra instalaciones estadounidenses, aliadas y socias en todo Oriente Medio. Si bien la situación es confusa, ya se han reportado informes de ataques iraníes contra Bahrein; varias explosiones en Riad, Abu Dabi, Dubái, Doha y Manama, mientras que se informó de la muerte de un civil en Abu Dabi, capital de los Emiratos Árabes Unidos. Los iraníes basan su enfoque hacia los grupos y estados no shiítas en el terrorismo. Varios de sus aliados, aunque debilitados, aún tienen cierta capacidad, como el Hezbollah libanés, Hamas y los hutíes en Yemen, agregó. El segundo gran riesgo es que nadie tenga un plan para el día después de la caída de la teocracia. Si esta operación tiene éxito, una población iraní desorganizada heredará un estado sumido en el caos. Estados Unidos demostró en 2003 en Irak que un cambio de régimen sin un plan es un desastre. Si fracasa, Irán se convertirá en otra Libia donde lograrán un cambio de régimen y se retirarán, dejando que los actores nacionales se enfrenten entre sí, explicó. Para el experto, un tercer riesgo es que, debido al mal trato que Trump ha dado a sus aliados y socios, estos se mostrarán reacios a apoyar cualquier operación contra el régimen teocrático o cualquier operación de reconstrucción diseñada para estabilizar a Irán si este cae. Osamah Khalil, profesor de Historia y experto en Oriente Medio en Syracuse University, dijo que los ataques aéreos estadounidenses e israelíes parecen tener como objetivo inicial desmantelar el liderazgo militar y político de Irán para socavar la capacidad del gobierno para tomar represalias o mantener el orden interno. Entonces, señaló el experto a Clarín, parece que las negociaciones entre Estados Unidos e Irán no fueron de buena fe, ya que el ministro de Asuntos Exteriores de Omán, Badr Albusaidi (el país que ofició de mediador), informó ayer que se logró un avance en las negociaciones sobre el programa nuclear iraní y que Teherán ofreció una concesión importante por primera vez. Reticentes a aceptar dicha concesión, el presidente Trump y el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, han optado por la guerra. Sin embargo, a diferencia del verano pasado, Irán ha respondido rápidamente y está lanzando ataques con misiles a través del Golfo Pérsico contra objetivos estadounidenses, así como contra Israel, advirtió. Por esta nueva dinámica, afirma el experto, este conflicto tiene implicaciones regionales y globales. Habrá un gran número de víctimas iraníes, especialmente civiles, a causa de los ataques aéreos. El movimiento Ansar Allah en Yemen, aliado de Irán, ha renovado el cierre del tráfico comercial en el Mar Rojo. Si a esto le sigue el cierre del estrecho de Ormuz por parte de Irán y el ataque a las instalaciones de petróleo y gas natural de los estados del Golfo Pérsico, podría haber profundas implicaciones para la economía global. Khalil señaló también que los estrategas militares estadounidenses han advertido repetidamente que las bases y buques de guerra estadounidenses son vulnerables a los ataques con misiles y drones iraníes. Esto se ve agravado por la escasez de interceptores de misiles y municiones estadounidenses, especialmente tras la Guerra de los 12 Días del verano pasado y la Guerra de Ucrania. Los primeros informes indican que los misiles y drones iraníes han logrado evadir los sistemas de defensa antimisiles estadounidenses e israelíes. El presidente Trump tiene índices de aprobación históricamente bajos y, aunque afirmó que el programa nuclear iraní fue "aniquilado" en la Guerra de los 12 Días, este sábado dijo que la acción era necesaria, resaltó el experto. Si parece que Estados Unidos e Israel tienen la intención de un cambio de régimen, es poco probable que el ejército y el gobierno iraníes se rindan. Esto significará que terminar el conflicto será mucho más difícil que comenzarlo. Sobre la firma Newsletter Clarín
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