28/02/2026 20:46
28/02/2026 20:46
28/02/2026 20:46
28/02/2026 20:46
28/02/2026 20:46
28/02/2026 20:46
28/02/2026 20:46
28/02/2026 20:46
28/02/2026 20:46
28/02/2026 20:46
» La Nacion
Fecha: 28/02/2026 18:54
Alí Khamenei, el poderoso líder supremo de Irán que convirtió a EE.UU. e Israel en sus mayores enemigos No temo morir en la defensa del sistema islámico, dijo hace algunos años el guía supremo de la revolución iraní - 5 minutos de lectura' Estoy dispuesto a sacrificar mi vida por la Revolución Islámica. No temo morir en el camino de la defensa del sistema islámico, había dicho el ayatollah Ali Khamenei durante las protestas de 2009. Israel afirmó haberlo matado en los bombardeos que lanzó esté sábado. Con 36 años como guía supremo, Khamenei se había convertido en uno de los gobernantes más longevos en el poder en todo el mundo, en su caso como líder político y religioso de un sistema teocrático que lo reconocía como máximo líder espiritual. En 1989 había sucedido a quien había fundado la república islámica, Ruhollah Khomeini. En Irán, el líder supremo concentra atribuciones decisivas sobre las Fuerzas Armadas, el Poder Judicial, los medios estatales y los principales lineamientos de la política exterior. Pero Khamenei fue siempre menos carismático que su predecesor, mucho más reservado y, especialmente en los últimos años, concentrado en una estrategia que definió como economía de resistencia. La eqtesad-e moqavemati, en idioma farsi buscaba enfrentar las crecientes sanciones internacionales y las presiones externas, basándose en la autosuficiencia, el fortalecimiento de la producción nacional y la reducción de la dependencia de Occidente. Más que una simple política económica, fue su marco ideológico de resistencia política, cultural y estratégica frente a lo que él denominaba arrogancia global. Formación religiosa Nació en 1939 en Mashhad, un lugar de peregrinación en el nordeste del país en el seno de una familia religiosa de origen azerí. Luego se formó en seminarios chiitas y fue alumno de Khomeini en la ciudad santa de Qom, donde se forman los clérigos chiitas. Juntos, participaron activamente en la oposición al sha Mohammad Reza Pahlavi. En el plano personal, en 1964 se casó con Mansoureh Khojasteh Bagherzadeh, hoy de 79 años, con quien tuvo seis hijos. Sus posiciones disidentes lo llevaron a prisión, fue detenido seis veces y condenado a tres años de exilio en Iranshahr, en el sur del país. Khamenei mantuvo una estrecha relación con Khomeini durante el exilio del líder en Francia y fue un activo colaborador para el triunfo de la Revolución Islámica. Tras la instauración del régimen teocrático ocupó diversos cargos. En 1981, en un intento de asesinato contra la cúpula del partido, el secretario general fue asesinado, y Khamenei, quien resultó levemente herido, fue nombrado para el cargo. Ese mismo año, se presentó como candidato a la presidencia y fue elegido presidente de Irán, cargo que ejerció entre 1981 y 1989, en plena guerra entre Irán e Irak. Tras la muerte de Khomeini en 1989 su rango clerical no era el más alto dentro de la jerarquía chiita, por lo que en un primer momento fue nombrado Líder Supremo temporal. Más tarde, la constitución fue enmendada para ajustar los requisitos del líder supremo al perfil de Khamenei. Durante su liderazgo, Khamenei fortaleció el papel de los Guardianes de la Revolución, por sobre el ejército regular. Si su predecesor fue el arquitecto de la Revolución, Khamenei fue su guardián más intransigente. Durante su largo mandato, Irán consolidó el eje de resistencia, extendiendo su influencia al Líbano, Siria, Irak y Yemen, y desafiando abiertamente la hegemonía estadounidense y la existencia misma de Israel. Muchos de los golpes terroristas de Irán en todo el mundo fueron llevados a cabo junto a sus grupos aliados en otros países, como el ataque a la sede de la AMIA en la Argentina el 18 de julio de 1994. En 2006, el fiscal Alberto Nisman afirmó que la decisión del atentado se habría tomado en una reunión del más alto nivel del liderazgo iraní en 1993. En esa hipótesis, Khamenei -entonces ya líder supremo- aparecía mencionado como parte de la cúpula que habría aprobado la operación. En su retórica antiisraelí, Khamenei definía al régimen sionista como un tumor canceroso en la región que debe ser eliminado, y solía caracterizar a Estados Unidos como el gran Satán. En el plano interno, su mandato estuvo marcado por el control sobre las reformas políticas. Presidentes considerados moderados o reformistas, como Mohammad Khatami (1997-2005) o Hassan Rouhani (2013-2021), se vieron así forzados a ejercer bajo límites claros definidos por el líder supremo. Las protestas sociales desde el Movimiento Verde en 2009 hasta las manifestaciones más recientes desde fines de diciembre por la situación económica y los derechos de las mujeres fueron reprimidas con una combinación de retórica ideológica y aparato de seguridad. Entre los nombres que analistas mencionaron como posibles sucesores de Khamenei figura el propio hijo del líder, el clérigo Mohtaba Khamenei, de 56 años, aunque el propio líder supremo nunca se refirió a su sucesión ni respaldó a ningún candidato, tarea que le corresponde a la Asamblea de Expertos integrada por 88 autoridades chiitas. Agencias AFP y AP Últimas Noticias Ahora para comentar debés tener Acceso Digital. Iniciar sesión o suscribite
Ver noticia original