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  • Cómo impacta el acuerdo Mercosur-Unión Europea al aplicarlo de manera "provisional"

    » Clarin

    Fecha: 28/02/2026 11:16

    La presidenta de la Comisión Europea anunció esta semana que aplicará de manera provisional el acuerdo MercosurUnión Europea tras la ratificación por parte de los parlamentos de Argentina y Uruguay, tal como le permite un mandato previo que le dio el Consejo Europeo. Mientras que el gobierno argentino, también apurado, remitió a Bruselas la notificación de que el Congreso había aprobado la ley del acuerdo y el presidente Javier Milei la había promulgado en tiempo récord, Von der Leyen precisó que el proceso administrativo tardará al menos dos meses. Así, el 1 de mayor arrancaría el acuerdo de manera provisional. El impacto en Argentina de la aprobación provisional se podría verificar gradualmente con el inicio de las negociaciones sobre las cuotas otorgadas para la baja de aranceles en una enorme cantidad de productos pasibles de ser exportados a la UE con aranceles más bajos o hasta sin aranceles. Ahora debería haber reuniones en el bloque del Cono Sur para empezar a repartirse esas cuotas que fueron otorgadas de manera conjunta por el acuerdo y no individualmente por países, afirman los expertos. Mientras tanto, la justicia europea analiza el texto que le envió el Parlamento Europeo en enero, luego de que fuera firmado por las dos regiones en Asunción. Debido a esa demora es que Von der Leyen pide su aplicación provisional, enojados algunos miembros con los que rechazan el acuerdo, como Francia. Los expertos coinciden en que el impacto político y la temporalidad de la aplicación provisional por parte de la Comisión resuelta por mandato del Consejo es una maniobra política que busca activar beneficios económicos antes de la resolución definitiva del Parlamento Europeo y la justicia. Para Argentina, ello implica que algunos efectos serán inmediatos (partes de las liberalizaciones y ciertos contingentes), pero muchos cambios requerirán años para materializarse plenamente. Además, la incertidumbre jurídica en la UE mantiene un riesgo de revocación o modificación futura si los tribunales o el Parlamento exigen cambios. Según un trabajo académico efectuado por la Cancillería años atrás, aunque la participación de la UE en el comercio argentino se redujo entre 2000 y 2025 (las exportaciones hacia la UE pasaron de 17% a 9,7% y las importaciones desde 21,7% a 13,8%), Europa venía siendo el tercer destino y origen del comercio exterior argentino, detrás de Brasil y China. Ese peso relativo, aún disminuido, convierte cualquier cambio en las reglas de acceso en una oportunidad estratégica. Sin embargo, existen asimetrías arancelarias relevantes: la UE aplica aranceles promedio más bajos (NMF 5,5%) que Argentina (13,3%), sobre todo en bienes no agrícolas. La UE mantiene aún fuertes protecciones y aranceles no ad valorem en productos agroindustriales sensibles. Ese desequilibrio condiciona tanto las expectativas como los riesgos del acuerdo para la industria y el agro argentinos. Qué ofrece el acuerdo: liberalización amplia pero gradual El núcleo comercial del tratado implica una liberalización extensa: la UE liberaliza 95,1% de las líneas arancelarias y 91% del valor de sus importaciones desde Argentina en un plazo máximo de diez años, combinando desgravaciones inmediatas y escalonadas. En valor comercial, el 69,5% se desgrava al entrar en vigor; el resto se libera progresivamente (8,4% a 4 años; 3,6% a 78 años; 9,6% a 10 años). Solo 0,1% del comercio queda excluido; 8,9% quedará sujeto a cuotas arancelarias. Sectorialmente, la UE liberaliza 100% de los bienes industriales (50% de las manufacturas argentinas sin arancel al inicio; 50% en hasta 10 años). En agroindustria, la liberalización alcanza 87,6% en hasta diez años; 12,2% queda dentro de cuotas o preferencias y 0,1%, excluido. Ganadores potenciales Según el texto de lo acordado, los siguientes son los sectores "ganadores", aunque las cuotas deberán repartirse entre los miembros del bloque y, por ahora, no se puede establecer cuánto le corresponderá a la Argentina. - Agroexportaciones con trayectoria: carnes (bovina, aviar, porcina dentro de contingentes), pescados y mariscos, vino, miel, maní, aceite de oliva, arándanos y cueros. Los contingentes negociados facilitan acceso preferencial y reducen barreras iniciales. - Manufacturas y productos con complementariedad: autopartes, hilados de algodón peinado, alambre de aleación de aluminio, tubos de polipropileno; la liberalización de bienes industriales puede abrir mercados que antes eran inaccesibles por aranceles elevados. - Productos beneficiados por contingentes agrícolas: maíz y sorgo, arroz, miel (45.000 toneladas), lácteos y etanol, entre otros. Riesgos y limitaciones - Cuotas y condiciones: muchos accesos son por volúmenes acotados que limitan la expansión masiva de exportaciones y mantienen incertidumbre sobre la sostenibilidad de aumentos significativos en el medio plazo. - Asimetrías estructurales: la Argentina sigue aplicando aranceles promedio más altos, especialmente en no agrícolas, donde sus tasas dificultan la competencia recíproca; además, la UE mantiene aranceles elevados en sectores sensibles (lácteos, azúcares, bebidas y tabaco). Marcelo Elizondo, presidente de la International Chamber of Commerce (ICC) en Argentina, afirma que el acuerdo cambiará la matriz del Mercosur a través del primer gran tratado comercial del bloque sudamericano y potenciará el interés de atraer inversiones. Por su alcance territorial, se perfila como el acuerdo comercial más grande del mundo. Hasta ahora, el Mercosur solo había cerrado acuerdos parciales o de menor escala, principalmente con países vecinos como Chile. Elizondo coincide con otros expertos partidarios de este acuerdo desde hace décadas. En grandes líneas, afirma que sirve para eliminar barreras que afecten o mermen el comercio entre las zonas que firman el tratado, promueve las condiciones para una competencia justa, incrementa las oportunidades de inversión, proporciona una protección adecuada a los derechos de propiedad intelectual, establece los procesos efectivos para la estimulación de la producción nacional y la sana competencia, fomenta la cooperación entre los miembros y ofrece solución de controversias. Sobre este acuerdo han venido trabando durante años apellidos diplomáticos de la diplomacia y la política argentina que van desde Chighizola, Redrado, Chiaradía, Kreckler, Reyser, Cima, Raimondi, De la Guardia. Ya sea como negociadores nacionales o como funcionarios políticos y de carrera especializados. Sobre la firma Newsletter Clarín

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