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Parana » Cuestion Entrerriana
Fecha: 27/02/2026 20:51
Lionel Messi paralizó corazones en Puerto Rico. Primero por la revolución que ocasionó con su llegada a Bayamón, en San Juan de Puerto Rico. Segundo por su golazo de penal para el triunfo del Inter Miami sobre Independiente del Valle de Ecuador por 2 a 1, resultado anecdótico. Pero, principalmente, por el momento en que un hincha invadió el campo de juego, esquivó a la seguridad que lo corría y -con la complicidad de un guar dia- lo tackleó al capitán de la selección argentina, tirándolo al suelo cuando faltan poco más de tres meses para el Mundial 2026. La alegría que había en el estadio Juan Ramón Loubriel de Puerto Rico fue inversamente proporcional a lo que tuvieron que esperar por ver a la Pulga. Es que este encuentro estaba pautado para jugarse el 13 de febrero pero tuvo que ser postergado a raíz de una lesión muscular del rosarino de 38 años. Messi empezó en el banco de suplentes junto a Rodrigo De Paul. Y, en otra situación altamente insólita, el partido demoró su inicio durante casi una hora porque las delegaciones de ambos equipos tenían indumentaria de juego de color negro. Finalmente, no hubo reemplazo y jugaron así el encuentro, dificultando la diferenciación visual. Desde ese lugar vio los primeros 45 minutos donde las Garzas, que el domingo jugarán la fecha 2 de la MLS contra su clásico Orlando Pirates como visitantes, se adelantaron gracias al argentino Santi Morales y sufrieron la igualdad del ecuatoriano Patrik Mercado. Javier Mascherano, el DT del Inter Miami, únicamente mantuvo a dos titulares (Yannick Bright e Ian Fray) respecto al once que cayó el sábado por 3-0 ante Los Angeles FC en la jornada inaugural de la MLS. Ya con Messi en el campo, sobre los 70 minutos llegó el penal, clarísimo, que le entregó la chance a Messi: el 10 se acercó con tranquilidad a la pelota y la colgó el ángulo izquierdo del arquero, que eligió el otro costado, para poner a los más de 20.000 espectadores de pie. Pudo haber hecho su doblete con un tiro libre que le atajó el arquero rival. Repletas de camisetas rosas del Inter, las tribunas estallaron de júbilo en un tramo final del partido que tuvo que ser detenido por la irrupción de varios hinchas en el césped. Dos de ellos lograron llegar hasta Messi, el primero se llevó la firma en la espalda de una camiseta del Barcelona y el segundo se colgó de sus hombros, cuando intentaron sacarlos los efectivos de seguridad y así derrumbaron al astro que, por suerte, no tuvo consecuencias físicas pero sí dejó un susto grande. Parecía que se iba a desbordar la situación, ya que los agentes no daban abasto para cazar por el campo de juego a los llaneros solitarios. Sin embargo hubo dos minutos de agregado, donde Messi trató de no moverse del círculo central. Con el pitazo final, su acompañante histórico Pepe Costa lo rodeó y evacuó rumbo a los vestuarios, no sin antes intercambiar la camiseta que le había prometido al argentino Matías Perelló.
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