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» TN
Fecha: 27/02/2026 19:15
El Gobierno oficializó este viernes los nuevos cuadros tarifarios de electricidad y, aunque no difundió el porcentaje exacto de aumento que aplicarán las distribuidoras del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), sí confirmó un dato clave que impactará de lleno en las facturas: desde marzo el tope de consumo subsidiado caerá a la mitad. Hasta ahora, los hogares alcanzados por la asistencia estatal tenían un límite de 300 kWh mensuales con subsidio. A partir de este mes, ese umbral se reducirá a 150 kWh, según lo establecido en el esquema de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF). Es decir, todo consumo que supere ese nivel será facturado a precio pleno. Leé también: El Gobierno aplicará una suba parcial de los impuestos al combustible en marzo: cómo impacta en los precios El recorte en el tope subsidiado se suma a otro elemento que ya había sido anticipado por el ministro de Economía, Luis Caputo: las tarifas continuarán actualizándose por encima de la inflación mensual. Si bien desde el Palacio de Hacienda insisten en que no habrá saltos bruscos, la combinación de menor subsidio y subas tarifarias implica que muchos usuarios podrían sentir un impacto mayor al esperado. En términos prácticos, el nuevo esquema genera un doble efecto. Por un lado, las empresas aplican su actualización tarifaria que el Gobierno reconoce será levemente superior al IPC. Por el otro, el Estado reduce la porción de consumo alcanzada por el subsidio. Así, un hogar que mantenga el mismo nivel de consumo que en verano pero supere los 150 kWh empezará a pagar una mayor proporción de su factura a precio sin asistencia. En esos casos, el aumento que perciba en el bolsillo puede resultar más alto que el ajuste porcentual informado por las distribuidoras. Fuentes oficiales señalaron que el cambio responde a una cuestión estacional. Marzo marca el inicio de un período de temperaturas más templadas y, en promedio, el consumo eléctrico baja. Por eso, argumentan, el límite subsidiado se reduce a la mitad respecto del verano. Leé también: Renunció el secretario de Finanzas Alejandro Lew: Luis Caputo anunció que Federico Furiase ocupará el cargo De hecho, datos de las empresas distribuidoras indican que el 63% de los usuarios del AMBA registrará una baja en su factura de marzo, con reducciones que irán de $1000 a $25.000 según el nivel de consumo y la categoría tarifaria. En esos casos, el menor uso de energía compensaría el ajuste. Sin embargo, el 37% restante tendrá subas que oscilarán entre $400 y $5500. Allí se concentran los hogares que, aun con temperaturas más moderadas, superen el nuevo tope o tengan consumos más elevados. La reducción del tope subsidiable forma parte del SEF, el nuevo esquema que limita la asistencia a los hogares con ingresos inferiores a tres Canastas Básicas Totales (CBT). El Gobierno busca trasladar de manera gradual el costo real de la energía a los usuarios y, al mismo tiempo, promover un uso más eficiente. En declaraciones radiales semanas atrás, Caputo explicó que la recomposición tarifaria será un poquito mayor a la inflación cada mes, con la intención de evitar acumulaciones fuertes en invierno, cuando suben tanto el precio del gas como el consumo. Para los hogares, el mensaje es claro: controlar el consumo será determinante. Con un tope subsidiado de 150 kWh, cualquier exceso comenzará a pagarse a valor pleno. En ese contexto, pequeños cambios en el uso de aire acondicionado, electrodomésticos de alto consumo o iluminación pueden marcar la diferencia entre una factura más baja por estacionalidad o un incremento mayor al previsto.
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