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» La Nacion
Fecha: 27/02/2026 12:54
Brandon Moreno: hacía piñatas con su familia y era un gordito, pero hoy es la estrella mexicana de la UFC CIUDAD DE MÉXICO.- Camina y sonríe. Saluda a todos. Derrocha simpatía por donde esté. Se da el gusto de bromear con los argentinos y trata de imitar el dialecto argentino: Che, b... no me trajiste alfajores. Así de fresco es Brandon Moreno, el luchador mexicano de artes marciales mixtas que brilla en UFC, y a sus 32 años desarrolla su legado como el gran referente en su país. Envuelto de aura, responde sin cassette y predispuesto. En una charla exclusiva con LA NACION, gentileza de Paramount+, rememoró su vida. Todo lo que atravesó para llegar a ser bicampeón del peso mosca de UFC. De ser gordito a que la madre encuentre un gimnasio con el deporte que no soltó más. También, del trabajo en la fábrica de piñatas que su familia tienen en Tijuana y los retos de su papá. Quiso estudiar abogacía y nutrición, pero como se dio cuenta que no era malo para pelear, puso toda su energía en el MMA. Fue contratado por UFC, tuvo un comienzo arrollador, pero fue cortado. Atravesó el peor momento de su vida, fue resiliente y hoy asume con orgullo ser el líder de las artes marciales mixtas en México. Este sábado buscará acercarse una vez más al título cuando se mida ante su gente en el combate estelar del UFC Fight Night ante Loneer Kavanagh, que tendrá la transmisión por streaming de Paramount+. Brandon Moreno nación en Tijuana el 7 de diciembre de 1993 y recuerda con gracia una etapa de su niñez: La verdad que sí, era un gordito, dijo, acompañado de una carcajada. También rememora que acercarse a las artes marciales mixtas fue pura casualidad: Tenía 12 años en 2006 y acá en mi país no había conocimiento en MMA. Yo buscaba hacer una actividad extra fuera de la escuela porque estaba gordito y quería hacer algún deporte. Me gustaban las artes marciales, las películas de artes marciales y el capoeira por un video juego. A pesar de no venir de una familia con un historial de atletas, su mamá fue la impulsora. Un día de vacaciones escolares de su hijo se dirigió a un gimnasio cerca de su casa. En el lugar había deportes como Kick boxing y lucha: Yo miraba eso y decía órale! qué es todo esto. Pero ella averiguó un lunes y el martes yo ya estaba entrenando. Nunca olvidó las secuelas de su primer entrenamiento: Quedé muy cansado, terminé la clase y regresé a mi casa temblando, pero fue un sentimiento de que esto está chido. así empezó el viaje. Y durante esa niñez y adolescencia, Moreno se crío en una familia de Tijuana, con sus padres dedicados a la fabricación de piñatas, una actividad que todavía desarrollan. Yo los acompañaba. Ellos las fabrican y las exportan a los Estados Unidos, para la gente de México que vive en San Diego y Los Ángeles. Así creció Brandon Moreno, en un ambiente que describe como muy bonito y curioso, y que recuerda con mucha gracia y risas: Yo no hacía las piñatas porque era malísimos con las manos, me acuerdo que hasta mi papá me decía tu cabrón no hagas esto, pregúntale a tu mamá qué tarea te da, entonces más adelante empecé a decorar los palos para decorarlas, esa era mi área, rememoró. Y describió cómo eran los modelos de esas piñatas: Algunas con números; también de estrellas, que es la más común. Hicimos personajes con licencia, pero multaron a mi papá porque no tenía los derechos y entonces dejó de hacerlas. Mientras tanto, avanzaba su carrera en el MMA. A los 14 años tuvo su primera competencia amateur, y desde ahí empezó a tomar vuelo: Cada vez me gustaba más. En ese momento no pensaba en dedicarme a esto, pero veía que no era tan malo, que me defendía, que ganaba y la cosa estaba ahí. A los 17 debutó como profesional, pero todavía no tenía como proyecto ser un luchador: Aun así y con un dinerito extra, siempre pensaba en estudiar; al principio, no sé por qué, quería ser abogado. Después cambié, porque quería estar más pegado al deporte y no separarme, entonces quise ser nutricionista. Luego formó su familia con Shirley, quien hoy es su esposa. Tuvo a nuestra primera niña en 2014; en ese momento estaba en un programa de desarrollo para la UFC y como tenía a mi niña y ya estaba casado pensé en mis opciones: para estudiar era horrible, para las piñatas también; pelear creo que sé, entonces puse todas las ganas ahí y gracias a Dios o al destino, me salió, reveló. En 2016 Moreno fue contratado por la compañía UFC y ganó tres peleas en fila en muy poco tiempo y comenzaba a ser una de las figuras. Sin embargo, a finales de 2017 sufrió dos derrotas consecutivas y la empresa decidió cortarlo. Ese fue el momento más difícil: Yo estaba en las nubes y en ese momento me quedé sin nada, con mi esposa, mi hija y las deudas, entonces fue el peor momento de mi vida. Sin embargo, salió adelante: Fue difícil, dudé de mí, pero gracias a la vida salió de buena manera. Tras su regreso a UFC en 2019, todo comenzó a brillar para el mexicano. En 2021, se consagró campeón por primera vez en peso mosca. Repitió en la temporada siguiente y se transformó en el mejor deportista de MMA en su país. Sus números en la compañía son determinantes: tiene 23 victorias, de las cuales 11 son por sumisión y cinco por nocaut. También tiene nueve empates y dos caídas. Este sábado, en el combate estelar del UFC Fight Night, en el Arena CDMX, luchará ante el británico Loneer Kavanagh. Allí, buscará reafirmarse como aspirante al título una vez más. Este combate, al igual que los 13 restantes de la UFC Night de México serán transmitidos por Paramount+, empresa que firmó un acuerdo histórico por 7.700 millones de dólares por siete años a partir de 2026 con la compañía norteamericana UFC. Estados Unidos ya cuenta con más 100 millones de aficionados a las artes marciales mixtas. Su apodo, puesto en 2011 por un anunciador en Tijuana, también es un sello que representa su carrera como luchador de artes marciales mixtas. Nunca me preguntó nada y me presentó como the baby assassin, y yo en ese momento dije ¿por qué me dice así, si no me gusta?, al principio me chocaba, lo odiaba. Luego le cambié las palabras, le puse the assassin baby, de todos modos suena igual entonces no cambió, pero me fui encariñando con el apodo. Yo al anunciador lo conocía y él también, porque me veía en tantas competencias que sintió la confianza para decírmelo, contó. Otras noticias de UFC Últimas Noticias Ahora para comentar debés tener Acceso Digital. 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