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Concordia » Saltograndeextra
Fecha: 27/02/2026 11:00
Uruguay se posicionó como el primer socio del bloque en concretar la ratificación del acuerdo comercial interino con la Unión Europea. Aunque la celeridad parlamentaria asegura una ventaja estratégica, el proceso reaviva interrogantes sobre la vulnerabilidad industrial y la ausencia de informes de impacto actualizados. La Cámara de Representantes de Uruguay otorgó este jueves 26 de febrero la sanción definitiva al Acuerdo Interino de Comercio (ITA) con la Unión Europea. La votación arrojó una mayoría de 91 votos sobre 93, consolidando un camino que el Senado ya había despejado el miércoles con una aprobación unánime. De este modo, el Estado uruguayo culminó el proceso formal para validar el tratado suscrito originalmente en Asunción el pasado enero. Esta rapidez no fue producto del azar, sino de una decisión política de Estado. Según informó la agencia UY Press, basándose en datos de La Diaria, los legisladores uruguayos monitorearon en tiempo real la sesión del Congreso argentino. El objetivo era agilizar el trámite para garantizar que Uruguay fuera el primer país del bloque en formalizar la ratificación. A diferencia del Senado, la Cámara de Diputados votó el proyecto sin que este pasara previamente por una comisión de análisis. Impactos económicos: del optimismo exportador a la alerta láctea El sector exportador visualiza beneficios inmediatos, ya que la Unión Europea es actualmente el tercer destino de las ventas externas del país. El diputado del Frente Amplio, Víctor Aldaya, detalló en sala que el acuerdo establece una cuota de 99.000 toneladas para la carne bovina y elimina aranceles para sectores como la pesca y los cítricos. En el caso del arroz, el tratado amplía el cupo a 60.000 toneladas, permitiendo el ingreso directo de productos procesados a las góndolas europeas. Sin embargo, la apertura comercial genera dudas profundas en sectores con asimetrías competitivas. La industria láctea enfrenta el desafío de competir con productos europeos subsidiados que podrían ingresar al mercado brasileño, destino del 45% de la leche en polvo uruguaya. Por esta razón, diversos legisladores advirtieron que la ratificación del acuerdo Mercosur Unión Europea no debe ser un fin en sí mismo, sino el inicio de una política industrial que incluya reconversión productiva y apoyo financiero. Críticas por negligencia y falta de informes técnicos La nota de mayor tensión en el recinto provino de la bancada de Identidad Soberana. Los diputados Gustavo y Nicolle Salle votaron en contra del proyecto, denunciando una «negligencia institucional» al aprobar el tratado sin estudios de impacto actualizados. Específicamente, señalaron la ausencia del informe del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), documento considerado clave por el propio Ministerio de Relaciones Exteriores para evaluar las consecuencias reales en la economía local. A pesar de estas advertencias, la coalición de gobierno y la mayoría de la oposición defendieron la aprobación como una respuesta estratégica ante un mundo de crecientes tensiones geopolíticas. El diputado Juan Martín Rodríguez (PN) sostuvo que el país no podía esperar más para enviar una señal de previsibilidad y libertad económica. No obstante, la implementación definitiva aún podría demorar entre 18 y 24 meses si interviene el Tribunal de Justicia de la Unión Europea.
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