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  • Lanús campeón: Mauricio Pellegrino, con táctica europea (defensa feroz) y corazón argentino (gambetas para ganar)

    » La Nacion

    Fecha: 27/02/2026 10:55

    Lanús campeón: Mauricio Pellegrino, con táctica europea (defensa feroz) y corazón argentino (gambetas para ganar) El estilo de un entrenador que levantó sus primeras copas a los 54, pero que siempre fue valorado y respetado por colegas y los futbolistas que dirigió - 9 minutos de lectura' Cuando a Mauricio Pellegrino se le preguntó en un entrevista con LA NACION, antes de la final de la Copa Sudamericana con Atlético Mineiro, en noviembre de 2025, si ganar define realmente a un entrenador, el DT de Lanús respondió: No, para nada. La mayoría de los deportistas pierde más de lo que gana. ¿Cuál fue el mejor equipo de los últimos años? ¿El Barcelona de Messi? Supongamos que jugó seis campeonatos por año. ¿Cuántos ganó? ¿Uno? ¿Dos? Lo verdaderamente excepcional es ganar; lo normal es perder. Pasa que tendemos a rotular al que gana como ganador, como si fuera una sentencia absoluta, y eso es una estupidez. Podés haber ganado una vez por un montón de factores: porque estabas en un club grande, porque tenías un gran equipo, porque se dieron ciertas circunstancias a tu favor Y cuando perdés varias veces, nadie te lo dice en la cara, pero igual se queda instalado en la mirada de los demás. Es como pensar que solo el rating define si un programa es bueno o malo; si salís segundo, no significa que no sirvas para nada. En el fútbol se etiqueta demasiado". Y completó el concepto: Todos aspiramos a conseguir resultados, pero no es algo que pueda controlarse. Es simplemente una expresión de deseo. Si le digo a un jugador tenés que ganar sí o sí, lo único que me va a responder es: Decime cómo hago para ser mejor que el rival. Mauricio Pellegrino lo hizo de nuevo. Llama la atención que esta Recopa Sudamericana sea apenas su segundo título como entrenador. A los 54 años le tocó levantar el primer trofeo con la Copa Sudamericana y ahora vuelve a dar el golpe ante un país que parece imbatible a nivel clubes como Brasil, pero colegas y jugadores destacan su empatía a la hora de trabajar y su sabiduría para el planteo de los partidos y los trabajos tácticos. Hablan del orden para la base fundamental de cada entrenamiento. Ahora, así como el Racing de Gustavo Costas fue experto en bajar a gigantes del país vecino, el Granate demostró en 210 minutos revitalizar la máxima que no hay mayor poder dentro del fútbol que jugar todos juntos y enfocados (con convencimiento) en un plan. Lanús festejó en el Marcaná con solidez defensiva y contragolpes letales. Longaniza recién se desahogó en el 3-2, en la corrida final de Dylan Aquino. Y a la hora de festejar, en medio de una ronda con los jugadores, se vio con aplausos comunes y entonando alguna canción. La procesión irá por dentro, pero sonríe. Y en una persona que no exterioriza demasiado, eso tiene un gran valor. ¿Cómo juega Lanús? ¿A qué juega? Lanús hizo mucho ruido, pero casi que ganó en silencio. Canale marcó el 2-2 ante el poderoso Flamengo en el alargue, con un testazo de pelota parada y la corrida final de Dylan Aquino le dio un fina épico a la consagración. Sí, Lanús, el humilde pero solidísimo Lanús, puso de rodillas al poderoso Flamengo que se dio el gusto, sólo en el último mercado, de gastar 50.000.000 de dólares por un solo jugador: Lucas Paquetá. Pero Lanús fue un equipo que representó el ADN Pellegrino, una especie de mezcla entre pizarrón europeo y corazón argentino. Lo mejor del campeón Pellegrino suele jugar 4-2-3-1 que defensivamente se reacomoda al 4-4-2 cuando elige defender con todos sus futbolistas detrás de la línea de la pelota. Pero analiza los momentos: contra Flamengo eligió presionar alto por varios pasajes del partido y así marcó presencia. Puede cambiar nombres, pero mantiene una línea incluso cuando las cosas no le salen como pretende. Y tiene la variable de la línea de 5. Así como en los minutos finales lo intentó con el zurdo Sepúlveda como falso lateral derecho y cerrando a Gonzalo Pérez, hubo veces en donde de manera literal el entrenador sumó un zaguero central para defender con 5 atrás. Y algunas veces eso no le dio mayor seguridad, como ante Instituto en Córdoba, que en el final perdió dos puntos por un cabezazo de Gallardo. Pero los equipos de Pellegrino son reconocibles más allá de los resultados. Del actual plantel, cuenta con ocho futblistas capaces de gambetear para adelante, de atacar con rebeldía y desparpajo. Ahí el Granate pone el corazón. Si Marcelino Moreno es su máximo exponente en la materia, después también lo siguen Toto Salvio, Carrera, Dylan Aquino, Besozzi, Franco Watson y el mencionado Sepúlveda. Hasta el propio Titán Castillo hace goles amagando y gambeteando al arquero, como en la semifinal ante Universidad de Chile de 2025, o con un cabezazo palermitano, como en la ida ante Flamengo, o de arremetida -y de 9-9-, como ante River sobre el final. Siempre está atento para capitalizar algún centro que caiga al punto penal. Pero más allá del error defensivo en el 1-0 de Flamengo, está el optimismo de un Castillo que cada día se supera más. Y los laterales Guidara y Marcich se proyectan al ataque sin dejar de mirar qué pasa si el equipo pierde la pelota. Es tan importante la frescura de Aquino como la sabiduría de un Toto Salvio que no parece tan determinante desde los goles y asistencias, pero hoy sigue jugando igual de bien que en sus épocas de oro. Quizás no tiene la misma potencia para el remate o el mismo pique para la aceleración final, pero cada gesto técnico marca diferencias para controlar la pelota, para hacer un pase o simplemente para saber dónde hacerlo. Y son tan importantes los goles de Castillo y los lujos de Marcelino como las defensas incansables de Izquierdoz y Canale. El doble 5 de los Agustines Medina (19 años) y Cardozo (28) es un ejemplo del trabajo colectivo en la zona de volantes, son los primeros en respaldar a los laterales para las coberturas o cierres. Para el final, un arquero gana partidos como Nahuel Losada. Impresionante el momento que está pasando, apoyado en la confianza personal pero también global que le da el equipo. Lanús defiende con disciplina táctica europea. No hay defensor que sea más destacado que la fortaleza de cada individualidad sostenida con un plan que cierre pasillos, que no permita distancia de gambetas (aunque De Arrascaeta se imponga en algunas). Nadie toma decisiones individuales sino pensando en el compañero más cercano, en función de lo que está pidiendo cada jugada. Y ataca con el corazón, con movimientos preestablecidos y entrenados que, de tanto repetir, generan sociedades y entendimientos entre los protagonistas. El pase que no le sale (de Aquino a Besozzi) en el final de los 90 no es por una mala decisión sino una decisión cansada y condicionada por la lluvia: la ejecución no fue precisa, pero el plan era ese. Pellegrino no busca cosas raras pero sí que cada futbolista sepa que sus derechos finalizan donde empiezan los del compañero. Tras el 1-0 en la ida, Pellegrino fue viral por una frase: Feliz por este partido, gran momento en la historia del club jugar este tipo de partidos. Detrás hay muchísimo trabajo y esfuerzo, es difícil clasificar a una Copa, es difícil ganar una Copa, entonces jugar este tipo de partidos tiene un mérito enorme para la institución y para nosotros. Pero hay que estar tranquilos. Una semana sos príncipe y otra sapo. Esperamos tener la capacidad para estar al nivel como lo estuvimos hoy. Ojalá podamos salir de la mejor manera, como todos deseamos. Luego de vencer también en el desquite, analizó: Nunca perdimos el orden a pesar del cansancio, de la dificultad, de la lluvia intensa. la pelota no corría bien y fue un desgaste físico enorme. Pero en el alargue terminaron más fuertes nuestros jugadores (un elogio a su plantel pero también al preparador físico Gabriel Macaya). Yo vi a jugadores de Flamengo acalambrados. Nosotros terminamos con piernas y con posiblidad de salir rápido. Nosotros no nos desorganizamos, el rival sí y ahí estuvo la diferencia. Por eso lo pudimos ganar. Yo sabía que estos equipos, con cualquier estímulo, te pueden lastimar. Por eso debíamos seguir en la misma línea porque tanto en la Sudamericana como hoy demostrarmos capacidad de reacción y que Lanús siempre lucha hasta el final. Este es un deporte colectivo: no se trata tanto de los presupuestos o el marco. Los chicos dieron una lección en ese sentido. El gran planteo de Pellegrino en la ida Preparo a mis equipos para merecer ganar, suele repetir Pellegrino. Alguna vez (incluso en sus comienzos en Lanús pero algo similar le había pasado en sus etapas en Estudiantes de La Plata e Independiente) se decía que a los equipos de Pellegrino les faltaba dar el salto, que se veía constantemente trabajo y evolución pero que en un determinado momento se estancaban o no terminaban de explotar. Pero como él dijo: Los entrenadores pierden más de lo que se gana y destaca una palabra clave: constancia. La ruta de despegue la encontró en Lanús. En su carrera como jugador fue marcado por Carlos Bianchi, Osvaldo Piazza y Marcelo Bielsa, pero también destaca a Louis van Gaal y Rafa Benítez. De ahí sacó el maridaje perfecto para convertirse en entrenador y armar este Lanús que defiende con tácticas europeas y ataca con corazón argentino, que juega sin perder el orden y que contragolpea con gambetas rupturistas y un desparpajo inteligente para vulnerar defensas que pueden valer millones. Otras noticias de Recopa Sudamericana Últimas Noticias Ahora para comentar debés tener Acceso Digital. Iniciar sesión o suscribite

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