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  • Inspirado en un ensayo ambiental, creó el mayor éxito de la televisión mundial y ganó miles de millones de dólares

    » La Nacion

    Fecha: 25/02/2026 16:08

    John De Mol lanzó Big Brother en 1999, fundó Endemol y más tarde impulsó La Voz, con adaptaciones en más de 70 países - 6 minutos de lectura' Antes de que la palabra reality dominara la programación global, y de que desconocidos se convirtieran en celebridades por convivir frente a cámaras, hubo una idea que parecía más un experimento que un negocio. En una reunión creativa en los Países Bajos, a John De Mol se le ocurrió encerrar a un grupo de personas en una jaula dorada para observar su comportamiento. La idea original contemplaba un encierro de un año completo. Con el tiempo, el proyecto adoptó una duración más acotada y una dinámica de eliminaciones semanales. El 16 de septiembre de 1999, en la cadena Verónica delos Países Bajos, nació Big Brother. Nadie lo sabía aún, pero aquél día comenzó una nueva etapa en la televisión mundial. El padre de los realities De Mol no apareció en pantalla. No condujo el programa ni buscó exposición pública. Nació el 24 de abril de 1955 en La Haya, en los Países Bajos, en una familia vinculada al espectáculo: su padre era cantante y su madre trabajaba en producción. Construyó su carrera detrás de cámara, en el terreno menos visible de la industria. Sus primeros pasos en los medios no fueron como ejecutivo sino como técnico. A los 17 años trabajó como asistente en una emisora de radio y luego pasó por distintos puestos en producción antes de fundar su propia compañía, a fines de los años 70. Se hizo productor, lo que hoy llaman creador de contenido. El mercado neerlandés era reducido y altamente competitivo, lo que lo llevó desde temprano a pensar en ideas que pudieran viajar más allá de las fronteras locales. En ese entorno también creció su hermana, Linda de Mol, que se convirtió en una de las conductoras más populares de los Países Bajos. Mientras ella se volvía una figura televisiva, él desarrollaba su carrera detrás de cámara. De 1984 a Biosfera 2 El nombre generó desde el inicio una asociación con la figura creada por George Orwell en 1984. Sin embargo, De Mol negó que existiera inspiración directa. Leí la mitad y vi la película. El Gran Hermano del programa no tiene nada en común con el de Orwell. Nosotros miramos a la gente en toda situación, incluso divirtiéndose. Pero sí reconoció luego, en distintas entrevistas, que desarrolló el concepto de Gran Hermano después de estudiar el proyecto Biosfera 2, que tuvo lugar en el desierto de Arizona, en 1991. Biosfera 2 fue un ensayo ambiental que se convirtió en un experimento social. Con la excusa de comprobar si los humanos serían capaces, en un futuro, de mudarse a otro planeta llevándose consigo una especie de Tierra en miniatura, ocho voluntarios vivieron encerrados durante dos años en una gigantesca estructura modular. Su contacto con el exterior era mínimo y cada movimiento era monitoreado. Casi termina en tragedia. La casa de los millones El éxito de Gran Hermano fue inmediato. El formato se vendió y reprodujo en 70 países, desde Botsuana hasta Vietnam. No es el primer reality en la historia de la televisión (The Real World, que mostraba la vida de personas comunes, comenzó a emitirse en 1992 por MTV), pero sí el más exitoso. Se convirtió en una máquina de hacer dinero. En 1994, John De Mol y su socio, Joop van den Ende, habían fundado la productora Endemol (acrónimo de sus apellidos, Ende+Mol). La vendieron en 2000, apenas un año después de la creación de Gran Hermano, al grupo Telefónica, por 5.300 millones de dólares. En el año 2000, de visita en la Argentina, John De Mol habló con LA NACION. Sin mucho rollo habló sobre las críticas que decían que fomentaba el voyeurismo: Esa es una palabra francesa que significa observador. Si caminás por una calle con casas en las dos veredas y todas tienen las cortinas cerradas menos una vas a mirar a través de esa ventana. Siempre queremos mirar la vida de otras personas. La gente es curiosa, le interesa lo que otra gente está haciendo. Después del estreno de Gran Hermano, John De Mol aventuró: Creo que este tipo de TV llegará más lejos. En los próximos años habrá ciclos en los que el control de la gente será más intenso que en éste. De sus empresas, tanto de Endemol como de Talpa Media, surgieron también otros realities que viajaron por el mundo: La Voz, Fear Factor, Trato Hecho y Tu cara me suena, Masterchef, Quién es La Máscara... En todos los casos, el principio fue similar: una idea simple, reglas claras y capacidad de adaptación cultural, fundamental para que el formato sea exportable. John De Mol hoy tiene 70 años. La revista Forbes estima su fortuna en 1.800 millones de dólares. Pero su influencia excede las cifras. Desde aquella jaula dorada pensada en una reunión creativa hasta la expansión internacional de programas que todavía hoy ocupan el prime time, su trayectoria quedó ligada a un cambio estructural en la televisión: convertir la vida cotidiana en espectáculo y demostrar que esa observación podía transformarse en un negocio global. GH, el monstruo Más de veinte años después, la casa sigue encendida. Cambiaron las reglas, se adaptaron, se multiplicaron los participantes, se crearon distintas versiones (en Big Mother, de Grecia, los participantes entran a la casa con sus madres), pero el juego sigue vigente. Y siempre hay polémica. Dentro y fuera de la casa. Hay participantes que una vez afuera lograron cimentar su fama, mientras que para otros la vida post GH fue una pesadilla. Aquella primera edición de 1999, en Países Bajos, contó con 9 participantes, aunque luego ingresaron otros 3. El ganador, Bart Spring int Veld, estuvo 106 días encerrado. El 30 de diciembre apagó las luces de la casa y se llevó un premio de 250 mil florines (aproximadamente 113,500 euros actuales). Tras la salida de la casa, Bart descubrió que se había vuelto inmensamente famoso. Dijo que fue una desagradable sorpresa no poder volver a caminar por la calle con normalidad y fantaseó con mudarse a Namibia. Tuvo problemas de salud mental: en los años posteriores al programa padeció cinco crisis nerviosas y fue internado en más de una oportunidad. Pasó por 38 trabajos diferentes y se volvió crítico del formato. Con el tiempo, desarrolló un fuerte rechazo hacia la cultura de las celebridades, llegando a decir que, si él ayudó a crear ese monstruo (el género del reality), no se siente orgulloso. Ahora para comentar debés tener Acceso Digital. Iniciar sesión o suscribite

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