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» Clarin
Fecha: 25/02/2026 09:43
Cada día que transcurre se verifica el alza de uno de los capitales políticos más valiosos de Javier Milei. Hablamos de la crisis de la oposición, del incesante desmembramiento que padece el kirchnerismo y todo aquello que sobrevive del PJ. No pareciera existir en esa mirada ninguna exageración. Las mayores dificultades del gobierno libertario provendrían de su interior, de las dificultades de gestión y también de cierta incompetencia. Existe un ejemplo que sobresale. Los obstáculos que enfrentó el oficialismo por la reforma laboral sucedieron en la primera ronda del Senado cuando se comenzó a considerar el proyecto. La introducción inconfesada del artículo 44 que alteraba las licencias médicas de los trabajadores por enfermedad despertó a los K, activó a la CGT y las organizaciones sociales, devolvió la razón de ser a la izquierda y provocó fisuras de La Libertad Avanza con sus socios principales, el PRO y el radicalismo. Después de una solución expeditiva (eliminación de aquel artículo que habrá que reponer de alguna forma en la norma) Diputados aprobó la reforma con más holgura de la esperada. La Cámara Alta promete darle la sanción definitiva pasado mañana. Milei contará de esa manera con la marquesina deseada para inaugurar las sesiones ordinarias del Congreso. Antes que esa celebración suceda los libertarios se encargaron de propinar otra golpiza al kirchnerismo. Patricia Bullrich, que desde el día uno le copó la parada a la vicepresidenta Victoria Villarruel, designó las nuevas autoridades del Senado con una novedad: desplazó cualquier vestigio de la primera minoría. No habrá representación K en la conducción parlamentaria que afloró. Bramó el titular del bloque, el formoseño José Mayans. Se trata de una derivación del acuerdo que para arrancar el 2026 sellaron el Gobierno con algunos mandatarios peronistas. Tuvieron un papel crucial y estratégico en la votación de Diputados que ahora se extendería al Senado. Existe una columna vertebral compuesta por Osvaldo Jaldo, de Tucumán, Raúl Jalil, de Catamarca y Gustavo Sáenz, de Salta. Otros como el cordobés Martín Llaryora entran y salen de esa componenda. Bartolomé Abdala fue confirmado como presidente provisional. En la vicepresidencia se dio la gran novedad. Fue encumbrada la salteña Carolina Moisés, muy enfrentada con Cristina Fernández. La senadora junto a Guillermo Andrada y Sandra Mendoza dejaron el interbloque peronista para sumarse a otro denominado Convicción Federal. Vale consignar un detalle: los tres votaron en la primera ronda en el Senado en contra de la reforma laboral. Habrá que observar que sucede el próximo viernes. Moisés presidirá las sesiones del Senado cuando Villarruel y Abdala se ausenten. Sería tal vez un detalle frente a otra realidad de mucha mayor densidad política que desnuda el retroceso y la pérdida de poder del kirchnerismo. El Senado fue siempre su fortaleza desde 1983 y, sobre todo, desde la aparición del kirchnerismo en este siglo. No sólo han resignado la expresión mayoritaria. También el control de resortes fundamentales de la Cámara Alta. El Gobierno progresa con la reforma laboral frente a una resistencia sindical y kirchnerista que parece haber quedado circunscripta al plano narrativo. Hicieron dos demostraciones de fuerza callejera durante las sesiones del Senado y Diputados que no arrojaron provecho. La aprobación en la Cámara Baja resultó de una amplitud que habría mellado los intentos de programar por ahora un nuevo plan de lucha. Estaría ocurriendo una paradoja. La efervescencia sindical crecería en la principal geografía kirchnerista, Buenos Aires. Donde gobierna a quien muchos adjudican posibilidades de enfrentar a Milei en 2027. Se trata de Axel Kicillof. El ex ministro de Economía de Cristina enfrenta una creciente tensión social por las paritarias de los docentes y estatales. Existe riesgo de que las clases no puedan comenzar la semana que viene. En el caso educativo el puntapié lo dio la Federación de Educadores Bonaerenses (FEB). Se fueron sumando otros sindicatos que dejaron sin margen de acción al titular de SUTEBA, Roberto Baradel. Un histórico obediente K. Todos utilizan un libreto similar: reclaman a Kicillof mejores salarios; explican que el problema de fondo sería el rumbo económico de la administración libertaria. Sintonía con la argumentación que desarrollan desde La Plata. Explican que desde la asunción de Milei la PBA lleva perdidos $22 billones por recortes de programas, obras directas y el impacto del modelo libertario que deteriora la producción y la recaudación tributaria. Esa realidad, arguyen, impediría el mejoramiento salarial a los niveles que reclaman los gremios. La encrucijada provincial empieza a tener un calibre que moviliza a la tropa kirchnerista. Verónica Magario, la vicegobernadora, denunció que la actitud del gobierno nacional afecta la vida de las familias bonaerenses diariamente. La mujer suele ir del brazo con Kicillof. Terció en la pelea la intendenta de Quilmes, Mayra Mendoza, que tildó de caradura a Manuel Adorni, el jefe de Gabinete, por su decisión de publicar en una web oficial las tasas que cobra cada municipio. Quieren hacer acá lo mismo que hicieron con el país, señaló. Los libertarios parecen sentirse cómodos con esa confrontación. Siempre lo están cuando del otro lado figuran aquellos que representan el pasado en el imaginario colectivo. De allí el esfuerzo por conservar aquella asociación cuando tienen a tiro otro escándalo. El que supo instalar el titular de la AFA, Claudio Chiqui Tapia en torno a sus denuncias en contra por corrupción y a la administración financiera y logística del fútbol. Tapia acostumbra a ser generoso en sus obsequios para sus adversarios. Una vez inventó un título de campeón para Rosario Central. Ahora promueve, con la anuencia explícita de los clubes, suspender la fecha 9 de la Liga que se debe realizar entre el 5 y el 8 de marzo a raíz que fue citado a declarar por el juez Diego Amarante en una causa por evasión impositiva, según un reclamo de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA). Bullrich calificó de ridícula la decisión del titular de la AFA. Pero el Gobierno prefiere no enredarse en un conflicto de altísima sensibilidad social. Menos a pocos meses de la disputa del Mundial. Desearía cotejar mucho más ante la opinión pública con un kirchnerismo en repliegue, muy diezmado, anquilosado en su discurso. Con una líder presa y hace rato silenciosa. Sobre la firma Newsletter Clarín Newsletter Clarín
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