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  • La reacción de Luis Enrique ante un bolso misterioso y el desafío de defender la ventaja sin traicionarse

    » La Nacion

    Fecha: 25/02/2026 11:22

    La reacción de Luis Enrique ante un bolso misterioso y el desafío de defender la ventaja sin traicionarse PSG está 3-2 arriba ante Mónaco y esta tarde, de local, buscará avanzar a los cuartos de final de la Champions League - 4 minutos de lectura' La escena fue breve, pero reveladora, e incluso con una dosis de tensión. Antes de sentarse ante los micrófonos en la conferencia de prensa previa al desquite de PSG frente a Mónaco, por los octavos de final de la Champions League, Luis Enrique se salió de libreto. Sobre una mesa cercana, una bolsa solitaria alteraba el orden del escenario. La miró, la levantó, se inclinó apenas hacia adelante y preguntó de quién era. Y lanzó, con media sonrisa y media sospecha: ¿Es una bomba?. Hubo un murmullo nervioso en la sala y la tensión duró unos segundos, hasta que alguien confirmó que el bolso pertenecía a un asistente y no representaba ningún peligro. Recién entonces el entrenador del Paris Saint-Germain fue a su asiento e inició el intercambio. ¡LUIS ENRIQUE SIENDO... LUIS ENRIQUE! El entrenador de PSG llegó a la conferencia de prensa de la UEFA Champions League y se sorprendió por una mochila en particular: dejó este momento viral. pic.twitter.com/ctpq9ACrEA SportsCenter (@SC_ESPN) February 24, 2026 El técnico español le puso misterio a esa conferencia en la que expuso esa incomodidad que representan las horas previas a un partido al que el conjunto parisino llega con una una ventaja mínima (3-2) que no termina de ofrecer tranquilidad y un rival que demostró, en apenas 20 minutos de la ida, que puede lastimar cuando se lo propone. Luis Enrique lo sabe. Defender no es su idioma natural y su PSG está construido desde la iniciativa, desde la posesión agresiva y desde la búsqueda constante del arco rival. Pero atacar sin medida ante un Mónaco técnicamente afilado implica riesgos evidentes. El técnico quedó atrapado en esa dicotomía táctica para esta tarde, desde las 17, proteger la ventaja sin traicionar la identidad. El equipo puede mejorar defensivamente en este momento, admitió con franqueza. Y no esquivó el análisis sino que recordó que cuando se está 2-0 abajo en 20 minutos, el partido suele derivar en una catástrofe. Y subrayó algo que pretende instalar como rasgo cultural: la capacidad de reacción. Hemos demostrado esta temporada y la anterior que podemos superar cualquier dificultad. La resiliencia es una palabra que suele repetir el español y no es casual. El PSG recibió un gol a los 55 segundos en el partido anterior contra Mónaco, y a los 20 ya perdía por dos goles. Sus laterales quedaron expuestos en transiciones rápidas y la incertidumbre bajo los tres palos no ayuda. Desde la salida de Gianluigi Donnarumma, el entrenador alternó nombres sin consolidar una titularidad indiscutida. Y en instancias europeas, esa duda pesa. Del otro lado, el equipo del Principado llega con argumentos. Trece goles en los últimos seis partidos, remontadas recientes y un poder de contragolpe que ya dejó huella. La victoria 1-0 sobre justamente PSG en la Ligue 1 en noviembre nació precisamente de una transición veloz. Luis Enrique no necesita que se lo recuerden: el riesgo está identificado. Las bajas también condicionan. Ousmane Dembélé continúa fuera por una molestia en la pantorrilla. No queremos correr ningún riesgo. No es grave, pero necesitamos paciencia, explicó el entrenador. La frase sintetiza su gestión actual: prudencia médica y mirada de largo plazo. Fabián Ruiz tampoco estará disponible y sigue haciendo un trabajo diferenciado tras su lesión de rodilla. Al entrenador también le preguntaron si este PSG puede considerarse uno de los mejores equipos de la historia y la respuesta fue mesurada: Es positivo recibir elogios. Pero para compararnos con esos equipos hay que ganar más trofeos. Otra vez, el equilibrio entre ambición y realismo. También evitó profundizar en asuntos extradeportivos cuando le consultaron por Achraf Hakimi y la denuncia que recibió por un presunto delito sexual. Eso está en manos de la justicia, respondió, cortando de raíz cualquier desvío del eje futbolístico. El mensaje final tuvo tono de advertencia: Será un partido difícil, contra un rival que empieza eliminado y al final del partido habrá un equipo eliminado. Habrá que saber gestionar bien los diferentes momentos. No habló de espectáculo ni de dominio, sino de gestión, de lectura emocional y de administrar impulsos. Quizá aquella broma sobre la bolsa fue apenas eso: un chispazo de humor para distender la previa. Pero en el fondo Luis Enrique sabe que la verdadera explosión potencial estará en el césped: una eliminatoria abierta, una defensa que ofrece grietas y un rival que ataca con convicción y peligro. El PSG lidera la serie, es verdad. Pero la sensación no es de control absoluto y eso pone a Luis Enrique en estado de alerta permanente. Como ocurrió con ese bolso misterioso. Otras noticias de Champions League Últimas Noticias Ahora para comentar debés tener Acceso Digital. Iniciar sesión o suscribite

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