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  • Adam Bareiro tuvo un debut soñado en Boca Juniors y dejó atrás su paso sin goles por River Plate

    Parana » Uno

    Fecha: 24/02/2026 23:44

    Luego de apenas un puñado de entrenamientos con sus nuevos compañeros, Adam Bareiro escribió una página ideal en su estreno con la camiseta azul y oro. El delantero paraguayo necesitó solo 60 minutos para despacharse con un doblete en la victoria ante Gimnasia de Chivilcoy por los 32avos de final de la Copa Argentina, en el estadio Padre Martearena de Salta. Adam Bareiro tuvo un debut soñado en Boca Juniors y dejó atrás su paso sin goles por River Plate Con apenas un puñado de prácticas en Ezeiza, Adam Bareiro se metió en el once de Úbeda y marcó dos goles en su presentación en el Xeneize. El contraste no pudo ser más marcado. Meses atrás, su paso por River había estado signado por la frustración: 16 partidos, ningún gol y una salida silenciosa. En cambio, en su primera noche con Boca, Bareiro mostró eficacia, oportunismo y esa voracidad que lo llevó a ser uno de los delanteros más codiciados del mercado en su momento. Confianza inmediata y urgencias ofensivas Sin siquiera completar una semana de trabajos junto al plantel, Bareiro se metió rápidamente en la consideración del cuerpo técnico encabezado por Claudio Úbeda. El paraguayo había arribado al país el mismo viernes en que el Xeneize empató con Racing, y su inclusión desde el arranque dejó en claro dos cuestiones: la confianza interna en su potencial y la necesidad urgente de respuestas en el frente de ataque. La operación, cercana a los 3 millones de dólares, fue una apuesta fuerte en un contexto donde Boca necesita recuperar contundencia. Con un presente errático de Edinson Cavani y Miguel Merentiel, sumado a la lesión de Milton Giménez, el escenario se presentaba ideal para que el recién llegado tuviera su oportunidad. De la chance fallida al grito liberador El partido comenzó con intensidad y Bareiro avisó temprano. A los cuatro minutos, tras una buena acción con Ángel Romero, quedó mano a mano con Nicolás Dormisch. Intentó definir con una vaselina ante la salida del arquero, pero el guardameta logró desviar la pelota. El rebote tampoco pudo capitalizarlo ante la presión defensiva. Lejos de desanimarse, el centrodelantero siguió insistiendo. Y sobre el cierre de la primera etapa llegó el desahogo. Una combinación por izquierda entre Lucas Janson y Malcom Braida terminó en un centro preciso que Bareiro conectó de zurda para poner el 1-0 y marcar su primer gol con la camiseta de Boca. El tanto no solo abrió el marcador, sino que pareció liberar tensiones acumuladas. El festejo fue medido, pero cargado de significado: era el inicio que había imaginado. Especialidad aérea y doblete para Adam Bareiro En el complemento, el paraguayo volvió a decir presente. Esta vez fue a través de su principal virtud: el juego aéreo. Tras un centro desde la izquierda de Marco Pellegrino, Bareiro se impuso con autoridad en el área y conectó un cabezazo potente contra el palo derecho. Nada pudo hacer Dormisch ante una definición impecable. Doblete en su debut, eficacia y presencia constante en el área. Números y sensaciones que contrastan con su paso por Núñez. El antecedente en River y la búsqueda de revancha A mediados de 2024, Bareiro había llegado a River a cambio de 4,5 millones de dólares tras un gran segundo ciclo en San Lorenzo de Almagro. Sin embargo, su historia en el Millonario estuvo lejos de lo esperado. Arribó con Martín Demichelis como entrenador, pero la salida del DT pocos días después y el regreso de Marcelo Gallardo modificaron el panorama. Bareiro perdió terreno rápidamente y nunca logró afianzarse. Tras seis meses sin goles, fue cedido al Al-Rayyan de Qatar y luego transferido a Fortaleza. El delantero llegó a Boca con la mochila de esa experiencia reciente, pero también con la determinación de revertir la imagen. Una oportunidad en el momento justo El contexto favorece su irrupción. Boca atraviesa un momento de dudas ofensivas y necesita un nueve que transforme situaciones en goles. Ante un rival como Gimnasia de Chivilcoy, de menor categoría, el escenario ofrecía licencias y espacios; pero también exigía demostrar jerarquía. Bareiro respondió con contundencia. Ahora el desafío será sostener el rendimiento cuando la exigencia aumente. La Copa Argentina fue apenas el primer capítulo. Si logra capitalizar este envión anímico, podría convertirse rápidamente en una pieza clave. En Salta, el paraguayo jugó su carta de presentación y la aprovechó al máximo. Boca encontró goles donde más los necesitaba. Y Bareiro, quizá, encontró el lugar ideal para empezar de nuevo.

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