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Buenos Aires » Infobae
Fecha: 24/02/2026 15:50
A raíz de la caída de las ventas y el crecimiento del comercio ilegal, se profundizó la crisis en el sector de cosmética y perfumerías, que ya viene en declive desde la pandemia. En los últimos dos años, cerraron 700 establecimientos, entre sucursales y casas matrices. Así surge de datos de la Cámara Argentina de Perfumerías, la cual detalló que el número de comercios bajó de 4.500 a 3.800 en dicho periodo. En la actualidad, cierra la persiana un local por mes en promedio, dado que la pérdida del poder adquisitivo impactó de lleno en el consumo de productos considerados no esenciales, que registran las mayores caídas en facturación. Como resultado, se perdieron 1.450 puestos de trabajo. En su último informe, la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) había señalado que el rubro anotó un rojo en las ventas de 9,8% interanual durante diciembre pasado. Si bien en el acumulado de 2025 se observó un incremento de 5,7%, no logró compensar la retracción de 24,5% de 2024. A su vez, cabe recordar que las ventas por el Día de la madre en Cosméticos y perfumería presentaron un retroceso interanual real del 5,6%, consolidando la tendencia descendente. En CAME explicaron que la demanda reacciona únicamente ante estímulos estacionales muy marcados, sin lograr una recuperación sostenida pese a una agresiva campaña de descuentos, promociones y planes de financiación a plazos más extensos que los habituales. Al mismo tiempo, estas estrategias implicaron un costo financiero elevado que afectó la rentabilidad de las empresas. La problemática se agrava por el ingreso masivo e ilegal de productos importados, principalmente desde China, fenómeno que se extiende a otros sectores y que desde hace tiempo entidades como la UIA vienen advirtiendo: Genera un aumento en la informalidad, representa un riesgo para los consumidores y socava la competitividad de quienes cumplen con sus obligaciones fiscales en un contexto de alta presión tributaria. Están inundando el mercado a través de canales informales. Desde esmaltes de uñas y perfumes hasta maquillaje, estos artículos se venden a precios irrisorios, generando una competencia desleal para las empresas formales que cumplen con todas sus obligaciones impositivas, laborales y sanitarias, aseguraron desde la cámara que nuclea a las perfumerías y remarcaron su preocupación por el impacto sobre el nivel de empleo, que alcanza a aproximadamente 60.000 personas. A la vez, aseguraron que gran parte de lo que ingresa de manera irregular no cuenta con la aprobación ni los controles de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT). Esto implica un serio riesgo para la salud de los consumidores, ya que pueden provocar alergias, irritaciones u otras reacciones adversas, precisaron. Recordaron lo ocurrido años atrás, cuando se comenzaron a vender termos de contrabando en la vía pública que, tras ser analizados, se detectó que contenían componentes contaminantes. Ahora, la amenaza es sobre la piel. Algunas de las sustancias más peligrosas en este tipo de productos incluyen pigmentos con metales pesados (en esmaltes y labiales) y alérgenos sin control adecuado (en perfumes). Estos pueden causar efectos reprotóxicos, mutagénicos o cancerígenos. En este contexto, piden que las autoridades nacionales refuercen los controles en Aduana y en los canales de comercialización informal, con el objetivo de proteger la salud pública y preservar miles de puestos de trabajo que dependen de esta actividad. Como antecedente de todo este panorama, en 2024 Avon, perteneciente al grupo brasileño Natura, cerró su planta de distribución en San Fernando, provincia de Buenos Aires, que funcionaba desde 1980; y despidió a 278 empleados. La empresa indicó que la decisión formaba parte de una reestructuración, mediante la cual concentró sus operaciones en el país en el centro de Garín. De este modo, la caída de ventas, la competencia informal y la falta de controles ejercen una presión creciente sobre el sector de perfumería y cosmética, con posibilidad de nuevos cierres de locales y despidos.
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