Contacto

×
  • +54 343 4178845

  • bcuadra@examedia.com.ar

  • Entre Ríos, Argentina

  • La crisis del crédito profundiza la recesión del consumo y complica la recuperación económica

    Concordia » Hora Digital

    Fecha: 24/02/2026 15:44

    La crisis del crédito en Argentina ha profundizado la recesión en el consumo y pone en riesgo la recuperación económica. En el último año, cerca de 2 millones de personas tomaron nuevos préstamos, elevando el total de endeudados a 20,5 millones. Este incremento se da en un contexto de aumento de la morosidad y tensiones sobre salarios, producción y actividad económica. Durante 2025, el número de personas con créditos creció un 8% respecto al cierre de 2024, alcanzando los 20,5 millones de argentinos que mantienen deudas con bancos, fintech, plataformas digitales, tarjetas de supermercados y otras entidades. Este crecimiento refleja no solo una mayor utilización del financiamiento, sino también la pérdida de poder adquisitivo y la persistencia de la recesión en el consumo, lo que puede convertirse en un obstáculo para la recuperación económica, según economistas consultados. Un informe del Centro de Estudios Económicos del Banco Provincia señala que la dinámica del crédito fue heterogénea: mientras que las personas endeudadas únicamente con entidades financieras disminuyeron un 4% (0,4 millones menos), quienes deben exclusivamente a entidades no financieras aumentaron un 18% (0,7 millones más). Además, datos de la Central de Deudores (CENDEU) indican que más de 2 millones de créditos entraron en situación de atraso durante el último año. De estos, un millón corresponde a fintech y otras entidades no financieras, 450 mil a bancos, y el resto a deudores con compromisos en ambos sectores. En total, el 25% de los préstamos presenta algún tipo de irregularidad en el pago. El economista Hernán Letcher, director del Centro de Estudios Políticos y Económicos (CEPEC), explicó que el aumento de la mora genera presión adicional sobre los hogares, que deben reducir su consumo para afrontar las deudas atrasadas. Por lo tanto, para pagar eso, tienen que consumir menos en otra cosa, afirmó, destacando el impacto directo sobre la demanda. Además, señaló que esta situación afecta la actividad económica porque obliga a mantener tasas de interés elevadas para compensar los cargos por incobrabilidad que enfrentan los bancos, consolidando un esquema de financiamiento caro. La economista Delfina Rossi, directora del Banco Ciudad, coincidió en que hay un aumento en la mora y en la irregularidad de la cartera del sistema financiero, especialmente en créditos a individuos y pequeñas y medianas empresas. También mencionó la aparición de grandes concursos de acreedores recientemente difundidos en los medios. Rossi atribuyó esta situación a una combinación de factores, entre ellos la caída de la actividad industrial y del consumo debido a la pérdida de poder adquisitivo de los salarios. Además, señaló que la apertura económica y la desregulación han afectado la producción industrial. Desde el punto de vista monetario, Rossi destacó que las tasas de interés alcanzaron máximos en 2025, lo que perjudica la cartera crediticia. Criticó que el gobierno haya optado por desregular y no imponer límites a las tasas de financiamiento de tarjetas de crédito, plazos fijos o préstamos personales, ni en el segmento fintech, donde se observan prácticas dañinas para los consumidores. Por su parte, Leo Anzalone, director del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), afirmó que la crisis del crédito prolongará la caída de la economía y el consumo, especialmente si persisten tres factores: tasas reales elevadas, restricción de liquidez y deterioro del ingreso disponible. Explicó que cuando el crédito al consumo se frena o encarece, desaparece el mecanismo que permite suavizar el gasto en el tiempo, lo que afecta directamente la compra de bienes durables y semidurables en un contexto de salarios reales negativos. Anzalone agregó que una menor oferta de crédito reduce la demanda agregada, lo que lleva a que las empresas vendan menos, ajusten la producción, caiga el empleo o se frene la recomposición salarial. Este efecto retroalimenta la debilidad del consumo, constituyendo un canal clásico de transmisión monetaria a través del crédito. En cuanto a la morosidad, el Banco Central informó que en noviembre de 2025 la mora en entidades bancarias alcanzó el 8,8%, mientras que en entidades no financieras, como fintech y tarjetas de supermercados, llegó al 24,6%. Anzalone aclaró que las fintech operan fuera del sistema bancario tradicional, pero no constituyen un sistema paralelo con riesgo sistémico. El problema local, dijo, es más microeconómico que macroprudencial, con tasas muy altas, segmentación del crédito y riesgos para los consumidores. Si bien Anzalone consideró que, si el ajuste monetario logra estabilizar expectativas y reducir la prima de riesgo, el crédito podría reactivarse más adelante con tasas más bajas y plazos mayores, los especialistas coinciden en que mientras persista la combinación de salarios debilitados, tasas elevadas y alta morosidad, la crisis del crédito continuará condicionando el consumo y amenazando la recuperación económica.

    Ver noticia original

    También te puede interesar

  • Examedia © 2024

    Desarrollado por