23/02/2026 18:21
23/02/2026 18:21
23/02/2026 18:21
23/02/2026 18:17
23/02/2026 18:16
23/02/2026 18:14
23/02/2026 18:14
23/02/2026 18:13
23/02/2026 18:08
23/02/2026 18:07
» La Nacion
Fecha: 23/02/2026 16:26
Más presión para la monarquía británica: revelangastos personales que Andrés pagaba con fondos públicos Informes apuntan a que el hermano del rey Carlos III habría utilizado dinero de los contribuyentes para pagar servicios de masajes, vuelos y hoteles durante su etapa como enviado comercial de Gran Bretaña - 5 minutos de lectura' LONDRES. Las revelaciones sobre presuntos gastos personales cargados a los contribuyentes por Andrew Mountbatten-Windsor durante su etapa como enviado comercial de Gran Bretaña volvieron a colocar al hermano del rey Carlos III en el centro de la polémica, en medio de investigaciones judiciales que mantienen bajo presión a la familia real británica. Según informó el diario The Guardian, el exduque de York habría reclamado el pago de servicios de masajes, vuelos de alto costo, múltiples habitaciones de hotel y gastos asociados a su séquito durante viajes oficiales realizados entre 2001 y 2011, cuando ocupaba funciones como representante comercial del país. De acuerdo con testimonios recabados por la emisora estatal BBC, exfuncionarios del Departamento de Comercio británico manifestaron su sorpresa ante la naturaleza de las solicitudes de reembolso presentadas por Mountbatten-Windsor, que habrían sido aprobadas en el marco de una cultura de deferencia dentro de Whitehall. Pensé que estaba mal Dije que no debíamos pagarlo, pero terminamos pagándolo de todos modos, declaró uno de los exempleados a la cadena, en relación con un reclamo presentado tras una visita oficial a Medio Oriente a comienzos de la década de 2000. El informante aseguró haberse negado inicialmente a autorizar el pago de los denominados servicios de masaje, aunque finalmente la solicitud fue avalada por superiores jerárquicos. Con el paso del tiempo, dijo lamentar que aquel episodio no hubiera servido como advertencia sobre posibles irregularidades en la conducta del entonces enviado comercial. No puedo decir que lo hubiera detenido, pero deberíamos haber advertido que algo andaba mal, sostuvo. Una segunda fuente, que supervisaba las finanzas del área en ese período, afirmó haber observado reclamaciones similares vinculadas a otros viajes oficiales del expríncipe y aseguró no tener ninguna duda sobre su autenticidad. Según la BBC, también se registraron gastos considerados excesivos por vuelos, reservas hoteleras y cargos vinculados al personal que lo acompañaba en sus misiones diplomáticas. No podía creerlo Era como si no fuera dinero real, expresó uno de los testigos citados. De acuerdo con las mismas fuentes, los costos eran distribuidos en distintas partidas presupuestarias, lo que dificultaba su seguimiento contable y diluía las responsabilidades administrativas. En ese contexto, los mecanismos de control habrían funcionado más como un sello de goma que como un sistema efectivo de supervisión, permitiendo que las solicitudes avanzaran sin mayor escrutinio. Si bien The Guardian no pudo verificar de manera independiente todas las afirmaciones, y la BBC señaló que no encontró pruebas documentales sobre el cobro específico de masajes, ambas organizaciones confirmaron que los denunciantes trabajaban en el área correspondiente durante los años en cuestión. Por su parte, el Departamento de Negocios y Comercio evitó desmentir las acusaciones y remitió a un comunicado previo de la policía de Thames Valley, que indicó que continúa evaluando información relevante tras la reciente detención de Mountbatten-Windsor, quien fue liberado bajo investigación luego de permanecer retenido durante más de diez horas. No existen indicios, hasta el momento, de que los comportamientos descritos constituyan delitos. Sin embargo, el impacto político y reputacional de las revelaciones se vio amplificado por los antecedentes del exduque de York en el caso vinculado al financista estadounidense Jeffrey Epstein, fallecido en prisión mientras enfrentaba cargos por tráfico sexual de menores. La tensión que rodea a la familia real quedó expuesta públicamente durante la reciente aparición del príncipe Guillermo junto a Kate Middleton en la ceremonia de los premios BAFTA en Londres. Allí, el heredero al trono admitió no sentirse en paz ante la situación que atraviesa su tío, en un gesto interpretado por analistas como parte de los esfuerzos por preservar la estabilidad institucional de la monarquía. En paralelo, la controversia también se trasladó al ámbito del activismo internacional, luego de que un grupo de manifestantes realizara una protesta en el Museo del Louvre, donde exhibieron una fotografía del expríncipe tomada tras su liberación policial en Norfolk. La imagen incluía la frase Ahora está sudando, en alusión a la recordada entrevista concedida en 2019 a la BBC, en la que Mountbatten-Windsor afirmó padecer una condición médica que le impedía sudar, al rechazar las acusaciones formuladas por Virginia Giuffre, quien lo denunció por presuntos abusos cuando era menor de edad. Mientras continúan las investigaciones en múltiples frentes, las nuevas denuncias sobre el uso de fondos públicos amenazan con profundizar el desgaste de la imagen pública de la casa real británica en uno de sus momentos más sensibles de los últimos años. Australia apoya la exclusión de Andrés El primer ministro de Australia, Anthony Albanese, pidió este lunes retirar al expríncipe Andrés de la línea de sucesión al trono británico tras su arresto la semana pasada. En una carta dirigida a su homólogo del Reino Unido, Keir Starmer, sostuvo que su gobierno aceptaría cualquier propuesta para excluir a Andrew Mountbatten-Windsor del orden sucesorio y remarcó que se trata de acusaciones graves que los australianos toman con seriedad. Londres evalúa impulsar una ley para apartarlo formalmente, luego de que correos electrónicos extraídos de los archivos de Jeffrey Epstein sugirieran que transmitió información potencialmente confidencial cuando era enviado especial para el Comercio Internacional entre 2001 y 2011. Tras la divulgación de esos mensajes, el rey Carlos III lo despojó de sus títulos y lo expulsó de su residencia en Windsor, aunque aún ocupa el octavo lugar en la línea de sucesión, detrás de la princesa Lilibet, hija del príncipe Harry. Australia, independiente de facto desde 1901 pero miembro de la Mancomunidad Británica, mantiene como jefe de Estado al monarca británico. Agencias ANSA y AFP Otras noticias de Príncipe Andrés Últimas Noticias Ahora para comentar debés tener Acceso Digital. Iniciar sesión o suscribite
Ver noticia original