23/02/2026 06:30
23/02/2026 06:30
23/02/2026 06:21
23/02/2026 06:20
23/02/2026 06:14
23/02/2026 06:14
23/02/2026 06:11
23/02/2026 06:11
23/02/2026 06:04
23/02/2026 06:04
» Clarin
Fecha: 23/02/2026 04:34
La propuesta y tratamiento de la reforma laboral dejó en el aire varios indicios de la nueva atmósfera política que empieza a respirarse a partir de su aprobación que, de seguro, quedará plasmada el próximo viernes en el Senado. Pero también, la de una realidad de la economía cotidiana que comienza a reclamar respuestas. El sindicalismo, a través de la CGT, justificó con creces el descrédito que la mayoría de la sociedad siente por su dirigencia. Obtuvieron la continuidad del aporte patronal del 6% a las obras sociales y de la cuota sindical al gremio por parte de los trabajadores, aunque con un tope del 2%. Era todo lo que les interesaba. Para cumplir con el manual del peronismo, cada vez más en desuso, la CGT convocó a un paro que fue un fracaso en cuanto a la actividad de los comercios y solo generó un caos por la adhesión del transporte . En ningún momento, los emisarios que enviaron a último momento objetaron los cambios en las condiciones laborales o pidieron por el trabajo en negro, solo les interesaba sus cajas y mantener poder con las huelgas y la inmunidad de los delegados, apuntan desde el oficialismo. En el Gobierno hay quienes admiten que no se comunicó bien. Por caso, lamentan no haber aclarado que los recortes salariales no se aplicarían en enfermedades incurables o severas como el cáncer, y haber tenido que eliminar todo el texto que comprendía un reclamo empresarial, como el de las recurrentes licencias psiquiátricas. Hay una salida que promueven en el oficialismo: enviar una ley aparte para abordar la cuestión de las licencias por enfermedad, y así avanzar en ese aspecto que quedó pendiente. Nadie en el oficialismo explica los motivos de la ausencia del secretario de Trabajo, Julio Cordero en el debate -justamente- sobre la reforma laboral. Es como si en una reforma de salud no hablara (Mario) Lugones, o (Mariano) Cúneo Libarona en una judicial, chicanea un legislador libertario. Algunos aducen que el perfil de Cordero no era el más adecuado para salir a confrontar con el peronismo. Otros atribuyen su silencio al protagonismo de Federico Sturzenegger, porque el ministro de Desregulación fue uno de los principales comunicadores contra las licencias por enfermedad. Puertas adentro, muchos le atribuyen el fracaso de ese artículo. Los más autocríticos en la Casa Rosada admiten que nunca se pudo transmitir a nivel comunicacional el espíritu de la reforma, debilitar el poder de los gremios haciendo caer los convenios y habilitando a todas las empresas a fijar las condiciones de trabajo con los trabajadores, por afuera de los sindicatos. Nuevo round Aprobado el examen legislativo, la pelea por la reforma laboral se trasladará a la justicia. A diferencia de otras oportunidades en las que se intentó avanzar con una reforma laboral -le pasó al propio gobierno de Javier Milei con el decreto 70/2023-, según distintos especialistas ahora hay pocas chances de que avancen los reclamos individuales o los cambios en las condiciones de trabajo. Sí en cambio, admiten, podrían empantanarse en cuestiones colectivas como el derecho a huelga o la ampliación de actividades que se considerarán servicios esenciales -como Transporte- y deberán garantizar una presencia importante que licuaría cualquier adhesión a un paro. El triunfo legislativo del Gobierno fue opacado por un baño de realidad, como el cierre de Fate. Esa realidad muestra a una fábrica afectada por la liberación de importaciones, ya que el 85% de los neumáticos que se consumen en el país vienen del exterior. Es algo que viene impactando en la industria local y lo seguirá haciendo. ¿Hasta cuándo? En la anécdota quedará por qué el tema estalló en medio de la discusión por la reforma laboral. El propio Milei avaló la teoría de la conspiración -algo armado por el dueño de Fate, Javier Madanes Quintanillas- y las huestes libertarias salieron a escracharlo y a recordar su pasado de apoyo al kirchnerismo. Desde la histórica compañía han hecho trascender que a través de un enviado le advirtieron al secretario de Industria, Pablo Lavigne, que cerrarían en febrero. Y que unos días antes del anuncio de la semana pasada, hubo un nuevo aviso que también llegó a oídos del ministro de Economía, Luis Caputo. Si ocurrió así, ¿por qué el Gobierno no pidió postergar ese anuncio, al menos hasta después de aprobada la reforma? En un contexto donde los reclamos por cierres de empresas y despidos escalan, pero muchas veces son desligitimados porque quienes los enarbolan son la CGT, el kirchnerismo o hasta Alberto Fernández, la vicepresidente Victoria Villarruel apeló al nacionalismo para rechazar la apertura libre y total de las importaciones. Lo hizo al respaldar a Donald Trump, paradójicamente hoy el mejor aliado de Milei, y en contra de la decisión de la Corte Suprema norteamericana. Sin empleo nacional y sin producción nacional no hay políticas reales de gobiernopara Trump primero está Estados Unidos, para mí, primero está la Argentina. Falta demasiado para la elección presidencial, pero queda la duda abierta acerca de si Villarruel transformará su reclamo en un proyecto político o se trata de una participación testimonial. Lo que dejó la reforma laboral también es el poder bicéfalo que ejercen el Presidente y su hermana, Karina Milei. Por primera vez, el mandatario viajó al exterior -Estados Unidos- sin la compañía de la secretaria General de la Presidencia. Y fue Karina quien monitoreó la aprobación de la reforma laboral, rodeada por Lule Menem, Manuel Adorni y Martín Menem y, en especial, con el aporte de los dos nuevos alfiles políticos como Diego Santilli y Patricia Bullrich, quienes le fueron adelantando el poroteo, con exactitud. ¿Se habrán ganado Santilli y Bullrich la posibilidad de competir por la gobernación bonaerense y de la Ciudad en 2027? No es fácil ganarse la confianza plena de la hermana del Presidente. Lo saben quienes cuestionaron a Karina Milei en algún momento de estos dos años o la enfrentaron en alguna instancia. Y lo que es más importante, lo sabe Javier Milei. Mirá también Mirá también Sobre la firma Newsletter Clarín
Ver noticia original