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Parana » Cuestion Entrerriana
Fecha: 22/02/2026 17:34
Un capo narco detenido habría pagado a un sicario uruguayo para ejecutar a funcionarios judiciales argentinos, pero la confesión de otro preso permitió evitar el doble crimen y derivó en un allanamiento de la cárcel desde donde se habría planificado la maniobra. El objetivo era terminar con las vidas del fiscal Ignacio Candioti y del juez Leandro Ríos. Fuentes oficiales indicaron además que el ministro de Seguridad de Entre Ríos, Néstor Roncaglia, también figuraba entre los blancos. El presunto autor intelectual sería un poderoso narcotraficante oriundo de Diamante, alojado en la Unidad Penal 9 de esa ciudad. El perfil coincide con Leonardo Airaldi, expresidente de la Sociedad Rural diamantina, de 44 años y nacido en Mar del Plata. Enfrenta dos causas por narcotráfico y, en los últimos días, el Tribunal Oral Federal rechazó un planteo de su defensa para dividir los expedientes por los que será juzgado desde el martes 24 en Paraná. Una causa se inició en 2019 en la capital entrerriana e involucra a catorce personas en una presunta banda narco. La otra se originó en Santa Fe en 2022, tras el secuestro de 30 kilogramos de cocaína en la zona de Puerto Gaboto. Su defensora es Mariana Barbitta. En las audiencias, la acusación estuvo a cargo de Candioti; Ríos intervino en la instrucción de uno de los casos; y Roncaglia fue jefe de la Policía Federal hasta 2019 antes de liderar Drogas Peligrosas. Los tres residen en Paraná. El dato sobre el plan criminal surgió de un interno que oficia como informante, quien describió en detalle lo que ocurría dentro de la Unidad Penal y el poder que el narco ejercería sobre otros internos y personal penitenciario. Según su testimonio, el magistrado le había inventado una causa y el fiscal tendría todo arreglado para condenarlo a 15 años. Cómo se planearon los ataques De acuerdo con la declaración, el capo narco habría contratado a un sicario uruguayo por USD 40.000 para ejecutar los asesinatos. El lugar elegido sería Punta del Este, durante las vacaciones de Candioti y Ríos en las playas uruguayas. El atentado contra Roncaglia, en tanto, estaba previsto cuando se dirigiera en moto hacia la quinta de unos amigos cerca de Paraná. En este caso, el pago sería mayor, ya que el crimen debía cometerse en territorio argentino. La confesión incluyó detalles estremecedores: el plan contemplaba el uso de dos vehículos, uno para los atacantes y otro con un tacho de cal para eliminar el cuerpo, aprovechando el poder corrosivo de la sustancia para destruir tejidos orgánicos. Allanamiento y causa judicial El ministro provincial tomó conocimiento de la situación a través del Director del Servicio Penitenciario de Entre Ríos y del Director de la Unidad Penal 9, Lucas Duffour. El recluso declaró ante el fiscal federal de Gualeguaychú, Pedro Rebollo, quien solicitó al juez Hernán Viri la orden de allanamiento. El procedimiento se realizó el viernes 20 por la tarde a cargo del Escuadrón 56 de Gendarmería. Durante la requisa, con apoyo de la Policía y del Servicio Penitenciario provincial, se secuestraron teléfonos, anotaciones, cocaína y documentación. La gravedad de los hechos mantiene la investigación en curso en la Justicia Federal de Gualeguaychú, bajo la órbita del fiscal Rebollo. La revelación del complot generó conmoción entre los funcionarios que estaban en la mira, por lo que se dispuso un esquema especial de protección para ellos y sus familias. Fuente: Diario El Argentino
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