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  • Detectan que antiguos volcanes de Marte podrían ocultar glaciares subterráneos

    Buenos Aires » Infobae

    Fecha: 22/02/2026 19:05

    Científicos identificaron evidencias de que algunos de los grandes volcanes de Marte podrían albergar glaciares ocultos bajo un espeso manto de cenizas y polvo. El estudio, publicado en la revista Icarus, sugiere que formaciones próximas al ecuador marciano, hasta ahora consideradas solo como depósitos de rocas y polvo, esconderían vastas reservas de hielo similares a las detectadas en la Antártida bajo volcanes activos. Esta potencial masa de hielo subterráneo, protegida por materiales volcánicos, puede haber sobrevivido millones de años, y desafía la creencia predominante de que el agua se concentra únicamente en los polos marcianos, cuya exploración está cada vez más restringida por regulaciones internacionales para evitar la contaminación biológica. Durante décadas, los científicos han detecado presencia superficial de hielo en los polos de Marte, pero la región ecuatorial, clave para operaciones robóticas por su accesibilidad y temperaturas moderadas, parecía estar desprovista de grandes volúmenes de agua. Ahora, la posibilidad de encontrar glaciares bajo volcanes como Hecates Tholus reabre el debate sobre cómo regular éticamente la exploración. La comunidad científica se pregunta por qué los sofisticados instrumentos de radar de órbita, como SHARAD del Mars Reconnaissance Orbiter, no han detectado señales inequívocas de estos glaciares ecuatoriales. Se atribuye a una limitación física de estos equipos, que operan con menor eficacia en laderas empinadas y coberturas gruesas de ceniza, lo que dificulta la obtención de imágenes subterráneas claras. Los expertos consideran que solo el análisis directo mediante robots o misiones humanas podrá confirmar definitivamente la extensión y accesibilidad de estos depósitos. Esto afectaría la planificación de futuras misiones y pondría en el centro del debate internacional la necesidad de revisar los criterios de protección planetaria y redefinir las zonas prohibidas en Marte, ya que la presencia de agua de esta magnitud fuera de los polos modificaría el mapa de lugares donde es posible o éticamente aceptable enviar exploradores, humanos o robóticos. Glaciares ocultos en volcanes: analogía con la Isla Decepción El artículo de MA de Pablo y coautores establece una comparación entre el volcán Hecates Tholus en Marte y la Isla Decepción en la Antártida. Durante erupciones en las décadas de 1960 y 1970, la Isla Decepción sepultó enormes glaciares bajo depósitos de ceniza y polvo. Se ha comprobado que en la Isla Decepción el hielo persiste bajo estos materiales, lo que sugiere procesos análogos en Marte. A partir de esa analogía, los autores proponen que estructuras similares observadas en Hecates Tholus, un volcán escudo antiguo y prominente ubicado en las latitudes medias de Marte, corresponden a glaciares enterrados. Las imágenes de satélite muestran en ambas superficies la presencia de fracturas, acantilados y patrones de erosión imposibles de explicar únicamente por el desplazamiento de polvo o roca, lo que apoya la hipótesis de un núcleo de hielo masivo y activo bajo la capa superficial. Otras formaciones, como las morrenas de empuje, evidencian que en algún momento hielo en movimiento empujó grandes bloques de roca, conservando el relieve típico de un glaciar en actividad. Los investigadores indican que ciertos procesos, como la cobertura progresiva de polvo y escombros, funcionan como un escudo contra la sublimación del hielo, permitiéndole resistir las duras condiciones de la atmósfera marciana durante extensos periodos. Evidencias geológicas Existen tres tipos de evidencias geológicas fundamentales sugeridas por los autores. La primera son las grietas visibles desde el espacio, especialmente concentradas cerca de la cabeza de los posibles glaciares en Hecates Tholus. Estas fracturas, similares a las de glaciares terrestres activos, no tendrían sentido si la estructura estuviese compuesta solo de roca o materiales sueltos. En segundo lugar, la presencia de bergschrunds resulta relevante. Estas profundas grietas, que pueden alcanzar 600 m de longitud, se generan por la separación del hielo que avanza respecto a las zonas estancadas. La aparición de estos accidentes en Marte refuerza la conclusión de que existió, y quizás todavía exista, un movimiento dinámico del hielo en esa región. Por último, el análisis del terreno muestra el llamado efecto excavadora. Los glaciares, al avanzar, desplazan grandes cantidades de roca y forman morrenas, acumulaciones de material rocoso empujado por el hielo. Este patrón, observado en los valles de la Isla Decepción y alrededor de Hecates Tholus, añade solidez a la hipótesis de un glaciar enterrado en proceso de desplazamiento y erosión. Además, los científicos han identificado bancos de depresiones superficiales, resultado probable del colapso y la posterior selladura de las grietas con polvo, mecanismo que protege la masa de hielo de una evaporación acelerada o pérdida por sublimación. Implicancias legales y operativas para la exploración El hallazgo implica desafíos legales inéditos. El Artículo IX del Tratado del Espacio Exterior, piedra angular de la regulación internacional desde 1967, requiere prevenir la contaminación perjudicial durante la exploración interplanetaria. Tradicionalmente, esta disposición se interpretó como una prohibición estricta al acceso a los polos de Marte, donde el hielo es superficial y abunda el agua líquida potencial. La revelación de glaciares cubiertos bajo volcanes en latitudes ecuatoriales y medias podría extender la aplicación de estas restricciones a regiones hasta ahora consideradas seguras para la actividad humana y robótica. Limitaciones técnicas y futuro de la exploración Una de las principales incógnitas es la razón por la cual el georradar SHARAD, del Mars Reconnaissance Orbiter, no ha detectado estos glaciares subterráneos. Los expertos mencionan que la técnica del radar de penetración en el subsuelo presenta deficiencias precisamente en terrenos complejos como las laderas empinadas de los grandes volcanes, sumadas a la absorción de la señal por el espesor y la composición del manto volcánico. Las futuras misiones enfrentarán el reto de superar estos obstáculos. Propuestas como FlyRADAR, un instrumento capaz de operar bajo condiciones más extremas y con mejor penetración, figuran entre las alternativas estudiadas para descifrar la estructura interna de Hecates Tholus y otros volcanes similares. Sin acceso directo al terreno, las limitaciones de la observación remota continúan condicionando el avance del conocimiento en esta área. La evidencia indirecta acumulada grietas, bergschrunds, morrenas y depresiones compone un cuadro robusto de similitud geológica entre Marte y ambientes glaciares volcánicos terrestres, como el de la Isla Decepción.

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