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» Clarin
Fecha: 22/02/2026 11:30
Históricamente San Francisco es el santo más popular de Italia y tal vez de todo el mundo católico, elevado a los altares apenas dos años después de su muerte a furor di popolo. Hoy comenzaron a exponerse sus restos en la basílica de Asís, la pequeña ciudad de Umbria donde había nacido en el invierno de 118 y ya hay 400 mil reservas. Tenía solo 44 años cuando murió el 3 de octubre de 1226 y era tal el amor de los italianos de entonces que dos años después el Papa Gregorio IX lo canonizo. Era pequeño de estatura, con fama de un carácter con pocas pulgas, pero su humanidad atraía tanto a la gente que se hizo popularísimo y que en los 800 años que siguieron hasta hoy ha sido confirmada en todo el mundo católico. El único Papa argentino, Jorge Bergoglio, fue el primer pontífice que eligió su nombre, Francisco. Murió en Roma a los 88 años, el 25 de abril de 2025 tras auspiciar la idea de exponer los restos del Pobrecito de Asis que hoy se hizo realidad. Se estima que hasta finales de marzo, cuando concluirá la exposición, más de 400 mil fieles asistirán a venerar sus restos. Hijo de un rico comerciante de telas de Asís, Francisco vivió una infancia y adolescencia privilegiada, hasta que se decidió a participar en una guerra contra la vecina ciudad de Perugia y terminó condenado a un año de cárcel. Su padre debió pagar un rescate tras los meses pasados en la prisión. Cuando regresó a Asis no era el muchacho alegre de antes, había cambiado profundamente. Vivió una intensa crisis espiritual que lo llevó a abandonar las riquezas y seguir una vida marcada por la pobreza y la mendicidad, que le permitió superar sus conflictos espirituales. Recibió, cuentan, una visión de San Damiano que le pidió reparar su iglesia. Decidió despojarse de todos sus bienes y dedicarse completamente a Dios. En 1205 abandonó la carrera en la caballería al servicio del Papa y escuchó por primera vez la voz de Dios que le pedía reparar la Iglesia de San Damiano. Francisco se sirvió del dinero de su padre para restaurarla. Decidió liberarse de todos sus bienes. Lo hizo en la plaza pública y abrazó la vida ascética dominada por el amor al Señor y a todo el Creado. Abandonó Asís viajando a Gubbio, donde causó impresión cuando una vez se topó con un lobo feroz y lo amansó hablándole. Fue su primer milagro. A su figura se agregaron pronto muchos prosélitos. Pronto lo rodearon doce discípulos. En el Tugurio de Rivatorto, en 1209 nació oficialmente la orden de los franciscanos, caracterizados por su total pobreza. Su fama se difundió rápidamente. Francisco recorrió todo el centro de Italia y en 1219 viajó dos veces a Tierra Santa, Egipyo y Marruecos. Visitó después España pero debió regresar a Italia debido a su precario estado de salud. También compuso el Canto de las Criaturas y el reglamento de la Orden franciscana. En 1223, en Greccio, creó el primer pesebre viviente de la historia. Su amor por el Creado, su continuo deambular seguido por sus seguidores lo ha llevado a ser venerado como patrono de los animales y del ambiente. El 4 de octubre es reconocido como celebración nacional en Italia. Murió el 3 de octubre de 1226, a los 44 años. Dos años después el Papa Gregorio IX lo canonizó. En 1939 el Papa Pío XII lo proclamó patrono de Italia junto con Santa Catalina d Siena. Roma. Corresponsal. D.D. Sobre la firma Newsletter Clarín
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