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Gualeguaychu » El Dia
Fecha: 22/02/2026 05:41
Se acerca el retorno a las aulas y tanto desde el Ministerio de Salud entrerriano como desde el Hospital Centenario recomiendan completar los calendarios de vacunación para prevenir brotes de distintas enfermedades en las aulas. Desde hace unos años se ha tornado un verdadero desafío para los equipos de vacunadores poder completar los esquemas de vacunaciones, de la población en general y de los niños y niñas en particular. La escasa campaña a nivel nacional y un creciente movimiento antivacunas se han combinado en contra de una política sanitaria que promueve a través de la vacunación masiva la prevención de varias enfermedades. En lo que respecta puntualmente con los chicos que retornan a clases dentro de ocho días, quienes se deben vacunar según el calendario obligatorio son los nacidos en 2021 contra la poliomielitis (IPV); el sarampión, la rubéola y las paperas (triple viral); contra la varicela; y contra la difteria, el tétanos y la tos convulsa (triple bacteriana celular). Además, los nacidos en 2015 deben aplicarse una dosis contra el meningococo, la triple bacteriana acelular y la vacuna contra el Virus de Papiloma Humano (VPH). Las más leídas Para conocer el panorama de la vacunación en Gualeguaychú, Ahora ElDía habló con Elina Villarruel, referente del Nodo Epidemiológico del Hospital Centenario. La especialista explicó: Tuvimos una tendencia que se acentuó en la pandemia, ya veníamos notando una baja en las coberturas desde 2019 y se profundizó en 2020, debido a que se aconsejaba no acercarse a los hospitales y a los centros de salud por el brote de Covid-19, incluso estuvo cerrado el vacunatorio durante unos meses, y los papás tenían miedo de hacer cola en los centros de salud; toda una serie de situaciones que produjeron un impacto en las coberturas que se fueron atrasando. Hoy en día es todo un desafío para los vacunadores recuperar esas coberturas, hay niños que quedaron sin vacunar y una tendencia a la baja que se mantiene tanto a nivel nacional como en Gualeguaychú. Sobre qué tipo de estrategias implementan para torcer la tendencia, manifestó: Se hacen distintas reuniones, talleres y capacitaciones para revertirla. Me llama la atención que se da una disminución en el ingreso escolar, siempre se trabajó en conjunto con las autoridades escolares y con la Dirección Departamental de Escuelas, porque son vacunas obligatorias, gratuitas y se les pide fotocopia del carnet de vacunación en el ingreso escolar y lo que vemos es que muchos no lo tienen completo. Nosotros les pedimos que traigan la fotocopia y observamos si está completo para la edad del chico. El año pasado hicimos distintas tareas, viendo de qué barrios son, cuáles son los centros de salud más cercanos, para poder contactarlos personalmente a través de las escuelas. Se trabaja mucho para poder revertir la tendencia, todo lo que se pueda hacer estamos dispuestos a hacerlo, todas las propuestas son bienvenidas, trabajando en conjunto con el Ministerio de Salud y las escuelas. ¿Cuáles son los riesgos? Sobre cuáles son las consecuencias de las bajas coberturas, Villarruel planteó: Con las vacunas que se aplican en el ingreso escolar se previenen muchas enfermedades, por ejemplo la triple bacteriana tiene componentes contra el tétanos, la tos convulsa y la difteria, y actualmente en el país tenemos un brote de tos convulsa; la triple viral protege contra el sarampión, rubéola y paperas, y actualmente también estamos saliendo de un brote de sarampión y hemos tenido brotes de paperas en distintos años por bajas coberturas; después está la IPV que protege contra la poliomielitis y hace poco se incorporó una dosis contra la varicela, que el año pasado también tuvimos un brote. Son enfermedades que en espacios como las aulas se propagan, porque por ahí van sin el alta médica y todavía no están bien curadas las vesículas de varicela y entonces se generan pequeños brotes en las aulas. La referente del Nodo Epidemiológico sostuvo que todas esas enfermedades son prevenibles, cuantos más chicos vacunados hay en un lugar mayor es la protección, muchas veces niños que no están vacunados están protegidos porque la mayoría de sus compañeros sí lo está, pero para eso hay que mantener coberturas de vacunación elevadas, alrededor del 95% y no las tenemos. Y agregó: El promedio de los últimos años depende de cada vacuna y de las edades del niño, cada una tiene distintos porcentajes, pero estamos por debajo del 95%. A su vez, argumentó que la vacunación es un derecho del niño, les explicamos a los papás que se niegan, que hay varios casos, tratamos de hacerle entender la importancia, si hoy estamos parados donde estamos es porque venimos vacunando con vacunas seguras desde hace muchos años y no han cambiado, no son vacunas nuevas, y está más que probado que son seguras. En cuanto a los motivos que argumentan los padres para no vacunar a sus hijos, la trabajadora del hospital comentó: Circulan muchas noticias falsas en las redes sociales, estudios de dudosa procedencia y hacen que los papás duden de vacunarlos o no. También vemos que hay profesionales o papás jóvenes que no han vivido enfermedades, que piensan que ya se han erradicado y que ya no es un riesgo, pero siempre están latentes, como fue el caso de la tos convulsa y del sarampión. Pero el principal argumento es el temor, hay cosas muy dudosas que surgieron sobre todo a partir de las vacunas contra el coronavirus. Todos esos cambios generaron muchas dudas y mucha mala prensa. Pero en el caso de las vacunas de los niños, llevan años utilizándose, está probado que son seguras, no hay una cantidad significativa de casos adversos asociados, y en cambio sí hemos tenido brotes de enfermedades y con casos graves, en los cuales se pone en riesgo la vida de los niños y niñas. Finalmente, sobre la eficacia de las vacunas, Villarruel relató casos puntuales que le tocó vivir dentro del Hospital Centenario: Cuando comencé en el Nodo Epidemiológico tuvimos un brote de tos convulsa en la ciudad y lamentablemente fallecieron varios bebés, y eso es perfectamente prevenible si la embarazada se vacuna a partir de la semana 20 y con todas las vacunas, hemos visto en estos años el impacto de las vacunas. Después de eso tuvimos un brote de hepatitis A cuando no había vacunación, que se incorporó en 2005, y con una sola dosis se logró un impacto altísimo, no notificamos más casos de hepatitis A desde ese año y no hubo más trasplantes por ese motivo, y antes era muy común. A eso nadie me lo contó, lo viví en primera persona, teníamos muchísimos casos y desde esa incorporación no hubo más, ahí vimos la importancia que tiene.
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