21/02/2026 15:37
21/02/2026 15:37
21/02/2026 15:37
21/02/2026 15:35
21/02/2026 15:35
21/02/2026 15:33
21/02/2026 15:33
21/02/2026 15:27
21/02/2026 15:27
21/02/2026 15:27
Concordia » Saltograndeextra
Fecha: 21/02/2026 13:49
El sistema político de Paysandú, encabezado por el intendente Nicolás Olivera, manifestó su extrema preocupación ante el posible desmantelamiento de la industria del portland en Paysandú. Tras una reunión con legisladores y sindicatos, se encendió una «luz amarilla» frente a las decisiones de la estatal ANCAP, que priorizarían la cercanía logística con Montevideo en detrimento del desarrollo productivo y el empleo en el litoral uruguayo. La dirigencia sanducera ha decidido anticiparse a lo que consideran un inminente riesgo para el empleo local. El intendente Nicolás Olivera, junto a diputados de diversos sectores y representantes de la Federación ANCAP, denunció que la planta local no puede ser la variable de ajuste de una reestructura basada únicamente en la rentabilidad geográfica. Según el jefe comunal, la intención es evitar actuar sobre hechos consumados una vez que la situación sea irreversible. En este contexto, la preocupación no se limita a una sola planta, sino que se enmarca en un retroceso industrial más amplio que afecta a empresas como Fricasa, Paycueros y Ambev. Esta última ya ha previsto paradas en su producción para este año, lo que agrava el escenario laboral del departamento. Por lo tanto, el reclamo hacia el Gobierno Nacional busca proteger el arraigo de los funcionarios y evitar que Paysandú se descapitalice por decisiones tomadas en la capital. La asimetría territorial como barrera para el desarrollo El núcleo del conflicto reside en las declaraciones de la presidencia de ANCAP, que señaló las ventajas de la planta de Minas por su proximidad a los centros de consumo masivo. Para Olivera, este argumento es una confesión de inviabilidad que el Estado no puede permitirse, ya que envía un mensaje desalentador a la inversión privada al norte del Río Negro. Si el propio Estado considera inviable una actividad por la distancia con Montevideo, las empresas privadas enfrentarán el mismo dilema logístico. Consecuentemente, el sistema político exige que el Gobierno Nacional aplique creatividad para buscar soluciones de fondo que no impliquen el cierre de industrias. Se han iniciado gestiones con el Ministerio de Industria y el directorio de la petrolera estatal para abrir canales de diálogo que contemplen la equidad territorial. La meta es pasar de una actitud defensiva a una política activa que fomente la radicación de nuevos emprendimientos en la zona. ANCAP y el peso de la industria del portland en Paysandú Para comprender la magnitud de esta disputa, es necesario precisar que ANCAP (Administración Nacional de Combustibles, Alcohol y Portland) es el ente estatal uruguayo que gestiona áreas críticas de la economía nacional. Se la conoce por el monopolio de combustibles, pero en este caso el conflicto se centra en su división de portland, el cemento utilizado para la construcción. Según las fuentes, esta rama industrial ha sido deficitaria en el departamento de Paysandú durante décadas, bajo distintos signos políticos. La industria del portland en Paysandú no es solo una unidad productiva; es un motor económico histórico para el litoral. El cemento portland es un componente esencial para la infraestructura nacional, pero su producción estatal enfrenta hoy un desafío de competitividad por costos de flete y eficiencia operativa. El debate actual no es solo económico, sino que cuestiona si el Estado debe priorizar la eficiencia financiera centralizada o el desarrollo social y laboral en las regiones más alejadas de la capital.
Ver noticia original