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Concordia » Despertar Entrerriano
Fecha: 21/02/2026 06:16
Se brinda una posibilidad real de trabajo y proyección a futuro: Crece en Concordia el interés de jóvenes por el servicio militar voluntario A partir de la difusión del decreto del Gobierno nacional sobre el servicio militar voluntario, Despertar Entrerriano se comunicó con el Teniente Manuel Jorge Camarino, jefe del Regimiento de Caballería de Tanques 6 Blandengues, para conocer de primera mano si esta medida tuvo impacto en el interés de los jóvenes, cómo es el proceso de incorporación y qué rol busca cumplir hoy el Ejército dentro de la comunidad. La charla permitió correr prejuicios, poner datos concretos sobre la mesa y entender qué significa, en la práctica, ser soldado voluntario en la actualidad. Un decreto que despertó interés y un regimiento que volvió a recibir consultas Según explicó Camarino, la publicación del decreto tuvo un efecto inmediato en el territorio. La difusión en los medios generó muchas dudas y consultas. Mucha gente se acercó al regimiento a preguntar por las condiciones y el contenido del decreto, señaló, y aclaró que ese interés se sostuvo a lo largo de todo el año. Las consultas, en su mayoría, provienen de jóvenes a partir de los 18 años. Son chicos que están terminando sus estudios o que empiezan a tener inquietudes profesionales y ven al Ejército como una opción válida, explicó. Lejos de un perfil único, el jefe del regimiento remarcó que el interés es amplio y diverso. No hay un rasgo particular que se repita. Hemos recibido jóvenes de distintas edades y realidades, afirmó. En números concretos, el dato no pasa desapercibido: actualmente hay 273 inscriptos en espera de una futura incorporación, de los cuales 72 son mujeres y 201 varones. Para Camarino, el impacto fue claramente positivo. Se brinda una posibilidad real de trabajo dentro de una institución del Estado y, además, una proyección a futuro, porque quien se incorpora puede continuar la carrera militar como suboficial u oficial, destacó. Cómo es la vida de un soldado voluntario y qué requisitos se necesitan para ingresar Uno de los puntos que más dudas genera es cómo es el día a día dentro de un regimiento. Camarino lo explicó sin rodeos: La vida del soldado voluntario está basada en la misión principal del Ejército, que es prepararse para la defensa, pero también en funciones subsidiarias como el apoyo ante catástrofes o crisis. Al incorporarse, cada soldado recibe una función específica dentro de la unidad. Hay cocineros, mecánicos, personal asignado a tanques, músicos, técnicos. Cada uno se adiestra en la tarea que le toca cumplir, detalló. La rutina combina instrucción física, capacitación técnica y trabajo diario, con horarios organizados y programaciones semanales y anuales. Una vez finalizado el horario laboral, cada uno se va a su casa. No es un encierro permanente, es una vida organizada y disciplinada, aclaró. El proceso de ingreso no tiene fechas fijas. Las inscripciones están abiertas todo el año. Cualquier ciudadano puede acercarse al regimiento, consultar condiciones y presentar su carpeta, explicó. Los requisitos generales incluyen tener entre 18 y 24 años, ser argentino, contar al menos con estudios primarios completos, no tener antecedentes penales y poseer un buen estado psicofísico. El primer gran paso es el núcleo de instrucción básica, que dura entre 10 y 12 semanas. Ahí se brinda toda la formación esencial que necesita un soldado para cumplir funciones reales, desde guardias hasta salidas al terreno, señaló Camarino, remarcando que esa etapa es clave para la adaptación y el aprendizaje inicial. Formación, oficios y una puerta abierta a la comunidad Más allá del uniforme, el Ejército ofrece oportunidades que muchas veces no se conocen. Camarino destacó que existe la posibilidad de ingresar solo con el primario completo y terminar el secundario dentro de la institución, a través de un programa gratuito que puede completarse en tres años y que se articula con las actividades diarias del soldado. A esto se suma el aprendizaje de oficios. Durante su permanencia, el soldado puede capacitarse en carpintería, talabartería, electricidad, informática y muchas otras áreas, explicó. Además, quienes no continúan la carrera militar acceden a un programa de certificación de competencias laborales. Vuelven a la vida civil con un respaldo formal de lo que aprendieron y ejercieron, afirmó. El Ejército también busca fortalecer su vínculo con la sociedad. Tenemos las puertas abiertas para cualquiera que tenga curiosidad o inquietud, aunque sea solo para venir a preguntar, sostuvo Camarino, invitando a la comunidad a acercarse y conocer la institución desde adentro. Con más consultas, un cupo de inscriptos en crecimiento y una propuesta que combina trabajo, formación y salida laboral, el servicio militar voluntario vuelve a instalarse como una opción concreta para muchos jóvenes. No como una obligación del pasado, sino como una posibilidad de presente y futuro para quienes buscan disciplina, aprendizaje y pertenencia dentro de una institución histórica que hoy intenta mostrarse más cercana que nunca. Fuente: Despertar Entrerriano
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