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» Clarin
Fecha: 20/02/2026 23:39
"Buenas tardes a todos: estoy aquí, frente a ustedes, para decirles - de modo categórico - que Maquiavelo ha muerto. Con el tono afectado que merecen los funerales, Javier Milei pronunció esa frase para arrancar su discurso del 21 de enero en el Foro de Davos, en Suiza. Un mes después, ya quedó claro que el Gobierno decidió resucitar al pensador florentino que le enseñó al mundo en el siglo XVI que la práctica política y las convicciones inamovibles caminan por rutas separadas. La reforma laboral dejó en evidencia que el oficialismo cambió su estrategia en el verano, que abrazó el pragmatismo político más clásico y que dejó de darle importancia a aquella sentencia que pronunció el Presidente en la nieve de los Alpes suizos. Como suelen hacer los gobiernos que siguen -de manera consciente o tácita- las recomendaciones y observaciones que figuran en El Príncipe, el equipo de Milei negoció y modificó su proyecto original varias veces, incluso luego de la primera sanción en el Senado, para que tuviera una base de consenso más amplia, y que dejara afuera de los acuerdos casi exclusivamente al kirchnerismo, el espacio que les queda más cómodo a los libertarios para reforzar los contrastes. Desde su tumba, Maquiavelo le habría dado likes a todos esos movimientos que promovió su enterrador. Todo indica que Milei comprobó que, con las herramientas que consiguió en las últimas elecciones, se volvió posible hacer avanzar iniciativas de leyes y medidas de Gobierno en el Congreso y no quedar atado a la promulgación de Decretos, que siempre resultan vulnerables en los Tribunales. La señal de Fate El Presidente, sin embargo, conserva otras de las mañas que lo acompañaron hasta donde está hoy. Luego de castigarlo en las redes sociales, Milei desplegó en sus conversaciones privadas de esta semana un álbum de insultos contra Javier Madanes Quintanilla, el dueño de Fate. Milei insiste en que el empresario -uno de los hombres más ricos de la Argentina- cerró la fábrica de neumáticos más emblemática del país y dejó a casi mil trabajadores industriales del sistema formal en la calle sólo para generarle un problema al Gobierno. Ese argumento, que solo resulta sostenible para los amantes de las teorías conspirativas, deja de lado lo que los propios funcionarios de Gobierno admiten a cada paso: que la economía que está proponiendo Milei, con unos pocos sectores productivos -el campo, la minería, la energía, acaso la economía del conocimiento- vendiendo sus productos al exterior, dejará miles de empresas, y, sobre todo, trabajadores, afuera. Fate -igual que los varios cientos de empresas más pequeñas de todo el país que cerraron en los últimos meses- enfrentó la triple tormenta de la apertura rápida de las importaciones, el dólar retrasado y la voracidad china por encontrar nuevos mercados en todo el mundo para los productos que hasta hace poco les vendía a los estadounidenses. La apertura económica es un valor para casi todos los especialistas del país, pero esa lista se acorta cuando se hacen algunas de estas preguntas: ¿hay que hacerla cuando el dólar está retrasado? ¿hay que hacerla justo cuando China abarata sus precios para protegerse en su guerra con Trump? ¿hay que hacerla sin tomar en cuenta las dolorosas consecuencias que genera una decisión como esa? En este punto, el pragmatismo y la capacidad de reconocer el contexto en el que se toman las decisiones parece opacado por la vocación por poner en práctica recetas modélicas que sólo pueden cobrar vida en los libros. El propio Domingo Cavallo, que supo ser uno de los héroes de Milei, insiste en que la secuencia y el orden en que se implementan las reformas es determinante para el éxito de cualquier plan. El Riesgo Trump La avanzada china en el mundo acaba de quedar en el limbo por la decisión de la Corte Suprema de Estados Unidos de revertir los aumentos de los aranceles a la importación que Donald Trump convirtió desde su regreso al poder en Washington en el centro de su política exterior. ¿Qué va a hacer Trump sin poder seguir blandiendo esa amenaza incluso ante los aliados más tradicionales de Estados Unidos? Ayer, Trump reaccionó como se esperaba, volvió a subir de manera generalizada los aranceles a las importaciones y abrió las puertas de un conflicto de poderes, tal vez la grieta más inesperada de todas, si se toma en cuenta que la integración del tribunal lo pone hoy en un lugar del espectro ideológico cercano a muchas de las proclamas del presidente republicano. Si Trump sigue con esa línea de conflicto con la Corte -y más aún con una Corte con mayoría conservadora- se volverá cada vez menos confiable para sectores del establishment que hoy lo apoyan. Otra vez aparece el Riesgo Trump, que puede terminar afectando a Milei, uno de sus principales aliados en el mundo. La Corte, según aseguran los analistas más renombrados, tomó la decisión económica más trascendente de las últimas décadas. La respuesta apurada de Trump podría convertir a sus consecuencias en un verdadero huracán político en una democracia que, hasta no hace mucho, parecía la más fuerte del mundo. La fragilidad del peronismo La votación de la Reforma Laboral en el Senado había mostrado que el peronismo había quedo en soledad y la de la Cámara de Diputados dejó a la vista que el bloque de Unión por la Patria, que había logrado sobrevivir en la primera etapa de Milei, sufre hoy riesgos de sublevaciones permanentes. El intento fallido de reenviar el proyecto a Comisión cuando se alargaba la tarde del jueves es un ejemplo de eso, porque la jugada no había sido consensuada con las autoridades del bloque y porque dejó en evidencia que el oficialismo tenía los números para hacer avanzar la ley. Esa fragilidad del peronismo es un regalo para el Gobierno, con Maquiavelo vivo o muerto. Sobre la firma Newsletter Clarín
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