20/02/2026 18:30
20/02/2026 18:30
20/02/2026 18:30
20/02/2026 18:30
20/02/2026 18:28
20/02/2026 18:28
20/02/2026 18:28
20/02/2026 18:28
20/02/2026 18:28
20/02/2026 18:28
La Paz » Politica con vos
Fecha: 20/02/2026 16:54
El exdiputado provincial y dirigente del campo popular en Entre Ríos, Juan José Albornoz, cargó contra la reforma laboral impulsada por Javier Milei, cuestionó el acompañamiento político en la provincia y llamó a una profunda reorganización del peronismo entrerriano. En un duro pronunciamiento público, Juan José Albornoz calificó como ley esclavista al proyecto de flexibilización laboral que impulsa Javier Milei, al que vinculó con exigencias del FMI y con un intento de romper el modelo sindical argentino y el esquema histórico de protección al trabajador. Según el exlegislador, la iniciativa representa un retroceso histórico gravoso para millones de argentinos y contó con complicidades peronistas en el Congreso. En ese marco, apuntó al voto del exsenador Edgardo Kueider -hoy detenido en Paraguay- como un hecho clave para la aprobación de la llamada Ley Bases, y recordó su vínculo político con el exgobernador Gustavo Bordet. Albornoz también cuestionó el rol del actual mandatario provincial, Rogelio Frigerio, a quien responsabilizó por acompañar el rumbo nacional y aportar votos legislativos en favor de la reforma. Además, criticó su discurso ante la Asamblea Legislativa, al que calificó como lleno de falacias y lugares comunes, y lo contrastó con el contexto judicial que involucra a un exfuncionario de su gestión. En el plano interno, el exdiputado fue particularmente severo con el peronismo entrerriano. Sostuvo que el PJ perdió en 2023 por la pésima gestión anterior y cuestionó lo que definió como una oposición meramente formal, incapaz de ofrecer una alternativa real frente al oficialismo provincial. Como salida, planteó la necesidad de unidad para reemplazar a la dirigencia comprometida, recuperar la democracia interna partidaria y promover una reorganización federal del peronismo, con debate político horizontal y renovación de liderazgos. El mensaje, más allá de la crítica a la reforma laboral, dejó al descubierto una discusión de fondo: no sólo qué modelo laboral se defiende en la Argentina actual, sino también qué tipo de oposición está en condiciones de confrontar ese proyecto en Entre Ríos. Cuando a la militancia le hierve la sangre Albornoz hace estas declaraciones poco después de «atender» en sus redes sociales al actual ministro de Trabajo de Entre Ríos, Manuel Troncoso, quien se mostró envalentonado luego del mensaje del gobernador Frigerio en la apertura de sesiones ordinarias de la legislatura. Troncoso no se guardó elogios hacia su jefe político y hacia la actual administración entrerriana e invitó a debatir a cualquiera que lo desee en el peronismo. Entre el reto público del ministro y la réplica filosa del exdiputado Juan José Albornoz, el peronismo entrerriano vuelve a quedar atrapado en sus propias contradicciones. El debate que no fue, las causas judiciales y la crisis de liderazgo como telón de fondo. Recordemos, Manuel Troncoso, lanzó un desafío directo al Partido Justicialista. Dijo que se banca con cualquiera un debate público. La frase, difundida en una entrevista publicada por Página Política, no fue inocente. En un escenario político atravesado por tensiones económicas y disputas discursivas, el funcionario eligió confrontar con una oposición que, a su entender, carece de voceros sólidos. Pero el contrapunto no tardó en llegar. Desde sus redes sociales, el exdiputado provincial Juan José Albornoz recogió el guante aunque no precisamente para subir al ring. El desafío que desnuda una ausencia «¿A quién se le ocurriría, desde el peronismo bordetista, discutir o debatir con Troncoso?, disparó Albornoz. Y agregó, con crudeza: El gordo torea porque sabe que no hay nadie enfrente. La frase encierra más que una descalificación personal. Es, en rigor, una admisión política: el peronismo entrerriano atraviesa un vacío de representación y liderazgo que lo deja sin capacidad real de confrontación pública. El ministro desafía porque sabe -según el propio Albornoz- que del otro lado no hay quien pueda responder sin quedar expuesto. Allí aparece la referencia más delicada: Al que no lo compraron lo alquilan o lo tienen a la parrilla en los tribunales. La alusión a causas judiciales vinculadas a la gestión anterior reaviva un tema que sigue latente en la política provincial. La sombra de las 900 presuntas estafas Albornoz menciona 900 presuntas estafas con créditos a emprendedores desde el área de producción del gobierno de Bordet que están en plena investigación judicial. Ese expediente, que impacta de lleno en el legado de Gustavo Bordet, condiciona cualquier intento de contraataque discursivo. En términos políticos, el razonamiento es claro: si el oficialismo puede esgrimir causas judiciales en curso como argumento, el debate público se convierte en una emboscada. El gordo los emboca con eso y los arruina. Knock out técnico en el primer round, escribió el exlegislador. Más que una defensa del ministro, lo que expone Albornoz es una autocrítica feroz hacia su propio espacio. Busquen alguno que no tenga esas dificultades porque sino estamos fritos, concluyó. Debate, humo y fuegos artificiales Albornoz también calificó a Troncoso como operador que corre con la vaina de humo mediático y ofrece circo y fuegos artificiales en redes bien aceitadas. Es decir, cuestiona la construcción comunicacional del ministro. Sin embargo, en ese intento de deslegitimar la provocación, termina reforzando la tesis central: el oficialismo marca la agenda porque la oposición no logra ordenar la propia. El contrapunto deja una escena incómoda. Troncoso desafía desde el poder. El PJ responde desde la fragmentación. Y en el medio, la discusión de fondo -empleo, salarios, condiciones laborales, modelo productivo- queda desplazada por una pelea que gira alrededor de expedientes judiciales y estrategias mediáticas. En definitiva, el ministro ofrece debate. El peronismo duda. Y la política entrerriana vuelve a mostrar que, más allá de los fuegos artificiales, lo que está en juego no es un round discursivo, sino la reconstrucción de una alternativa con credibilidad real. La frase «me hierve la sangre, al observar tanto obstáculo, tantas dificultades que se vencerían rápidamente si hubiera un poco de interés por la Patria» es una expresión célebre del prócer argentino Manuel Belgrano.
Ver noticia original