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  • Crisis en Granja Tres Arroyos: 224 cheques rechazados por más de $7000 millones y fuerte impacto en productores entrerrianos

    Parana » Cuestion Entrerriana

    Fecha: 20/02/2026 02:53

    La principal procesadora avícola del país, Granja Tres Arroyos, atraviesa una profunda crisis financiera que ya golpea de lleno a más de 200 productores integrados de Entre Ríos. En el último trimestre relevado, la firma acumuló 224 cheques rechazados por más de $7000 millones, en un contexto de tensión comercial, atrasos previsionales y fuerte incertidumbre en la cadena productiva. Fuentes de la compañía señalaron que, al igual que otras empresas del sector, se encuentra afrontando una situación financiera delicada y que por ese motivo ingresó en un Proceso Preventivo de Crisis, con el objetivo de normalizar su operatoria. Preocupación en el sector productivo El impacto es especialmente fuerte entre los productores integrados. Hay mucha preocupación e incertidumbre por parte de los productores integrados en la provincia de Entre Ríos, advirtió Ricardo Unrein, dirigente de la Cámara Argentina de Productores Integrados de Pollos (Capit) e integrante de la comisión de avicultura de la Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), en declaraciones publicadas por el diario La Nación. Según describió, la actividad en las granjas se redujo de manera drástica: actualmente solo se entregan pollitos bebé dos días por semana, cuando antes la operatoria era diaria. A esto se suman problemas en el abastecimiento de insumos esenciales. Los productores están prácticamente sin gas para calefaccionar. A eso se suma la entrega restringida de alimento, explicó Unrein. Detalló que los pollitos reciben raciones inferiores a las necesarias para su desarrollo, lo que afecta el peso y el rendimiento productivo. En algunos casos, otras integraciones prestan alimento y los productores pagan con parte de la producción terminada. En Entre Ríos hay unos 2200 productores avícolas, de los cuales alrededor de 200 están integrados a la firma. La empresa faenaba cerca del 35% de los pollos del país, lo que equivale a casi un millón de aves por día. Hay gente que tiene hasta dos o tres crianzas todavía sin cobrar. El que vive solo de esa actividad directamente hoy lo liquidó, alertó el dirigente. Cheques rechazados y estrés financiero Un informe comercial actualizado al 19 de febrero de 2026 refleja el deterioro financiero: 222 cheques fueron rechazados sin fondos por $6.955 millones y otros dos por defectos formales por más de $109 millones, totalizando $7.064 millones. Solo en enero se registraron 83 rechazos y en febrero otros 117. De ese total trimestral, 221 figuran como no recuperados y tres como no pagó multa. La mayoría corresponde a valores emitidos por la sociedad operativa principal del grupo. Pese a este escenario, la empresa mantiene situación 1 (normal) en la Central de Deudores del BCRA y registra créditos por más de $56.000 millones en distintas entidades financieras, aunque el scoring evidencia un riesgo intermedio asociado al comportamiento reciente de pagos. También se verifican atrasos en obligaciones fiscales y previsionales. Desde mayo de 2025 se consolidó un esquema de incumplimientos en aportes de seguro social y contribuciones patronales, y desde diciembre los tres conceptos seguro social, obra social y contribución patronal figuran como impagos. La respuesta de la empresa Desde la compañía atribuyeron la crisis a la caída de producción y ventas tras el cierre de mercados de exportación por la gripe aviar, lo que generó falta de liquidez y afectó pagos de salarios, proveedores y logística de alimentos. Indicaron que el Proceso Preventivo de Crisis busca priorizar las fuentes de trabajo y aclararon que no existe un plan de despidos masivo, sino una reducción consensuada de personal mediante retiros voluntarios en algunas plantas. Además, aseguraron que avanzan en la normalización del abastecimiento de alimento en las granjas y minimizar el impacto en el ritmo de engorde. Es una situación de corto plazo que bajo ningún aspecto pone en riesgo la operación ni la continuidad de la compañía, afirmaron. Mientras tanto, productores gestionan ante organismos provinciales la posibilidad de integrarse temporalmente con otras empresas, como ocurrió en antecedentes del sector, para sostener la actividad y evitar el cierre de establecimientos.

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