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Parana » AIM Digital
Fecha: 19/02/2026 08:52
El cierre de Fate profundizó la preocupación en el entramado fabril y reavivó las alertas sobre el rumbo de la industria. Referentes empresariales anticipan que el escenario recién comienza y proyectan un 2026 con más cierres de plantas y deterioro del empleo en distintos sectores productivos. En el ámbito industrial sostienen que el impacto no se limita a un caso puntual sino que refleja una tendencia estructural atravesada por la recesión, la apertura importadora y la caída del consumo interno. La preocupación se concentra especialmente en empresas que compiten con productos del exterior y en pymes con menor capacidad financiera. El sector advierte que la crisis golpea por doble frente: la retracción de la actividad y la presión de las importaciones. Bajo ese escenario, el próximo año podría resultar más complejo que el actual, con mayores dificultades para sostener plantas, personal y niveles de producción. Empleo en riesgo y tensiones políticas Empresarios industriales plantean que el deterioro del empleo puede convertirse en un factor de conflictividad social y política. Algunos comparan la coyuntura con procesos de desindustrialización del pasado y alertan sobre una posible concentración económica si la estabilización macro no se complementa con políticas productivas. También se registra un cambio de clima entre sectores que inicialmente respaldaron al oficialismo y que ahora cuestionan la falta de herramientas para sostener a la industria, especialmente frente a la apertura comercial y el encarecimiento del financiamiento. En regiones con fuerte perfil manufacturero, el panorama se caracteriza por morosidad, dificultades para afrontar obligaciones impositivas y caída del mercado interno. En ese contexto, varias empresas optaron por cerrar antes de enfrentar procesos de endeudamiento o quiebra. La caída del entramado productivo Datos recientes señalan que desde diciembre de 2023 se perdieron 21.938 empresas en el país, con una contracción del 4,3 por ciento del tejido productivo. Solo en el último año se registraron 10.123 bajas y 14 meses consecutivos de retroceso. La caída se extiende a casi todo el territorio nacional y alcanza tanto a grandes firmas como a proveedores y pymes, con impacto directo en el empleo y en las cadenas de valor. El debate sobre el modelo económico y el rol de la industria vuelve a instalarse con fuerza, mientras empresarios anticipan que el próximo año será determinante para la supervivencia de numerosos sectores productivos.
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