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  • Agustín Guardis, saltó a la fama en Gran Hermano y ahora es el "hijo televisivo" de Beto Casella

    » Clarin

    Fecha: 18/02/2026 08:16

    Agustín Guardis no hizo el típico camino en los medios de un participante de un reality. Si bien su salto a la fama se dio cuando entró a la casa de Gran Hermano (Telefe), en octubre de 2022, después de esa experiencia su carrera fue para otro lado. Durante su paso por la casa más famosa de país, su personaje fue amado, odiado, cancelado y hasta acosado. Hoy, en diálogo con Clarín, el joven de 30 años recuerda su participación en el reality, cómo atravesó esa experiencia, qué consejo le dio Beto Casella y cuál es su sueño a futuro. Beto Casella, su mentor post GH Según cuenta Agustín, él salió de la casa de Gran Hermano en febrero de 2023 y en mayo de ese año ya estaba trabajando en Bendita TV (El Nueve) como panelista. Ahora, fue uno de los elegidos por Beto para integrar BTV, buena televisión, el nuevo ciclo producido por Mandarina Contenidos que comienza hoy, miércoles 18 de febrero, en América TV, de lunes a viernes a la 22, con el conductor a la cabeza. Además, el panel estará integrado por Enzo Aguilar, Ale Maglietti, Aníbal Pachano, Any Ventura, Gabriel Cartaña, Joe Fernández, Leo Raff, Mariela Fernández, Walter Queijeiro y Pachu Peña. Sobre el cambio de canal, Agustín lo destaca como algo positivo: "Si bien el traspaso pareció repentino, ya se estaba gestando hace tiempo, era algo que buscábamos porque necesitábamos abrir las alas, con Beto queríamos hacer cosas nuevas porque nosotros queríamos y además porque el público lo pedía y nunca pudimos". "Entonces cuando Beto dijo 'che, creo que tengo una opción de hacer lo que queremos hacer, ¿qué les parece?', todos dijimos que sí, porque era una oportunidad única", agrega sobre su decisión de seguir al conductor en su nuevo desafío televisivo. "Va a ser un formato nuevo, no es algo que ya vieron, sí va a tener la esencia de lo que antes le gustaba a todo el mundo, pero va a tener un montón de cosas nuevas", adelanta sobre el nuevo ciclo, a pura ilusión. -¿Qué vas a aportar vos al programa? -Para mí, va a a ser el humor porque apuntamos a que la gente se ría y se entretenga, si bien siempre estuvo en el centro, ahora va a ser mucho más. Yo en lo particular que no soy un cómico, ni el más gracioso de todo el panel, tengo que tratar de aportar desde el lugar que me toca como el más joven del panel con ese tipo de humor que viene de las redes sociales. -O sea, llevar tendencias, memes, videos virales... -Sí, ir por ese lado y también la parte picante, de decir lo que pasa en las redes que el panel no lo sabe, decirles de qué se habla en Twitter... Entrar por ahí para desatar polémica, creo que es lo que puedo aportar yo, pude hacerlo un poco antes, pero acá tengo la oportunidad de explayarme todavía más. -¿Cómo es trabajar con Beto? -Beto es un gran profesional y también es una buena persona, aunque a él no le gusta que lo pongan en un pedestal porque es un ser humano y se puede mandar alguna. Creo que fue azar o destino habérmelo cruzado. Es una muy buena persona desde el lado profesional para empezar mi camino en la tele... Porque hay cada persona trabajando en los medios que ahora los veo y pienso "Menos mal que trabajo con este tipo y no con los otros". Es una guía en lo profesional y en los personal. -Fue como un faro para vos en un momento de tanta vorágine. -Me aconsejó sobre cómo rodearme y de qué gente, que fue lo más importante para mí, mas allá del trabajo. También me aconsejó que haga lo que me gusta, que entienda que mi lugar era lo que yo quería, no lo que me decían los demás. Sus consejos mas importantes me los ha dado desde ese lugar, eso está buenísimo porque es como un padre televisivo. -¿Qué consejo te dio como "padre televisivo" que te haya marcado? -Es una máquina de dar consejos, él por cómo es ni se da cuenta cuando te está aconsejando. Lo miro y escucho mucho desde que llegué, lo más importante fueron sus consejos personales, no necesariamente sobre trabajo. Pensá que Beto me trajo a Bendita en el momento que yo estaba con Gran Hermano. Salí de la casa en febrero y en mayo ya estaba trabajando en Bendita, cosa que fue increíble para mí. -¿Qué vio Beto en vos ara elegirte entre tantos participantes? -No sé, habría que preguntarle a él, pero yo creo que él busca algo en todos para conformar un grupo de trabajo que esté buenísimo, es decir, no sólo trae gente que pueda aportar lo suyo, sino que arma un grupo de personas que se puedan llevar bien y que haya buena química, por eso prácticamente todos cambiamos de canal y eso tiene que ver con la comodidad que tenemos trabajando el uno con el otro. -Beto piensa en la foto de familia... -Sí, es un gran armador de equipos, no sólo ve qué puede aportar cada uno desde lo profesional, sino también que nos podamos llevar bien juntos. Y de hecho nos ves a todos tan distintos y pensás "¿Qué tienen en común?". Y la verdad que muchas cosas, que al principio las vio solo Beto. Y eso es lo más importante, Beto entiende hacia dónde podemos ir como grupo y por eso nos llevamos tan bien. Eso es lo bueno de este programa y esta familia que se formó. Agustin Guardis y el lado B de Gran Hermano Agustín entró a la casa más famosa del país con 25 años y sin saber con lo que se iba a tener que enfrentar al salir. A diferencia de lo que se ve en televisión: juegos, fiestas, nominaciones, peleas y relaciones, la experiencia de este joven oriundo de La Plata en GH fue distinta. Ya de por sí, el desarrollo de su personaje al que afuera apodaron "Frodo", por el parecido con el protagonista de El señor de los anillos, estuvo marcado por altos y bajos. Dentro del juego era bastante marginado, lo que hizo que afuera la gente comenzara a amarlo. Incluso varios famosos como Duki o Bizarrap se subieron públicamente a "la frodoneta", el fandom de Agustín. Hasta que un día, en una conversación con otros hombres de la casa, Guardis confesó tener guardadas fotos íntimas de algunas chicas con las que había estado en el pasado. Inmediatamente fue cancelado, su imagen cayó entre el público y al poco tiempo fue eliminado. Semanas más tarde, durante el repechaje, fue uno de los elegidos para volver a entrar a la casa, para luego ser eliminado definitivamente el 29 de enero de 2023. Ahora, Agustín confiesa que al abandonar el juego debió lidiar durante prácticamente dos años con fuertes situaciones de acoso que lo afectaban a él y a su familia. "Cuando me preguntan por el hate que sufrí al salir de la casa, siempre aprovecho para diferenciarlo del acoso, del hate yo me río, pero en cambio con el acoso fue distinto porque tenían la dirección de mi casa, sabían dónde trabajaba mi papá y hasta qué deudas tenía la empresa donde trabajaba mi viejo", revela. Sobre cómo operaba este hostigamiento, explica: "Recibía amenazas sistemáticas por cientos de miles, diciendo que me iban a venir a buscar, y esto duró bastante, casi dos años, me pude liberar recién a fines de 2024". Lo que más llamó la atención de Agustín era de dónde provenía todo esto y lo que lo motivaba: el shippeo que había surgido fuera de la casa entre él y Marcos Ginocchio, el salteño que resultó ganador de esa edición. "Todo el mundo pensaba que yo estaba enamorado de Marcos y Marcos de mí, y no era así, era una locura en serio, no era sólo una fantasía, había gente capaz de venir a hacernos daño si esto no era así, a mí y a mi familia. Para ellos, si esa fantasía no ocurría, ponían en peligro todo", recuerda. Los jóvenes son amigos desde el comienzo del reality. Video Los jóvenes son amigos desde el comienzo del reality. El shippeo es el deseo o idealización de los fans para que dos personas, que pueden ser personajes ficticios o reales, tengan una relación romántica. Es una práctica que ganó mucha popularidad últimamente en redes y programas de streaming para promover romances, que pueden concretarse en la vida real como no. Mirando para atrás, Agustín analiza: "Es raro, entiendo que la gente está muy sola, y está todo el tiempo en las redes, la sociedad está mal y acá me sale mi lado politólogo de analizar a la gente, pero es así". "Si fuese fácil identificar a la gente mala, el mundo estaría mejor, porque se los podría hacer a un margen y chau, pero a mí me han puteado médicos, arquitectos, amas de casa, gente de todos lados. Los pibitos son los que te hatean, pero eso no es nada, a mí me han perseguido, a mi pareja, a mi familia, gente que es tu vecina, no necesariamente es el chico malo de capucha", denuncia. Respecto al aprendizaje que le dejó esta experiencia, afirma: "Me puso dos años en jaque, tuve que aprender a protegerme de todo esto, proteger a mi familia, a mis amigos, a mi pareja, a mi futuro laboral". Sobre su novia, cuenta que se conocen hace tres años y hace dos que están de novios. La conoció en un evento en julio de 2023 y comenzaron a trabajar juntos, después ese vínculo profesional y con el tiempo se convirtió en una relación sentimental. -¿Cómo fue conocer a alguien en ese contexto tan hostil? -Fue una locura, decidimos confiar los dos en lo que sentíamos y en nuestras ganas de querer estar juntos porque nos amamos, ante cualquier problema, porque a ella también la atacaron. -¿Qué lugar ocupa en tu vida? -Es la persona que confió en mí en mi peor momento, pasó cosas terribles conmigo y también muchas cosas lindas por eso seguimos juntos, tratamos de abrazarnos y seguir para adelante como pudimos, a ella la perseguían por todos lados, fue feísimo, no estuvo bueno. -¿Cómo afectó el acoso tu relación? -Yo no pude decir por mucho tiempo que yo estaba saliendo con ella, ni siquiera que estaba de novio. La primera cita la tuvimos a los tres meses de estar de novios, que la pude llevar a la cancha de Estudiantes en La Plata. Vivíamos juntos y no podía contarlo porque pensaban que lo estaba engañando a Marcos con ella. -Lo que estás contando es el lado B de los shippeos. -Literal, lo vive todo el mundo... A mí en realidad no me jodía que me vinculen con Marcos, no venía por ese lado, yo me llevaba bien con la parte linda de eso, pero me empezó a molestar cuando se entrometieron en mi vida privada, yo no podía ni salir a tomar algo con mi novia. Trataba de curtirme y bancármela, pero del otro lado estaba ella que no es una persona pública y que no tiene por qué saber manejar esto. Fue súper difícil. -¿Y cómo lograste salir de ahí? -A ese nivel duró dos años, hoy ya no existe más porque hice caso omiso a todo eso, no le di bola, no le di importancia, no respondí nunca, porque si respondés perdés, por más que tengas razón, nunca le vas a poder explicar algo a una persona que no te conoce y tiene una fantasía sobre vos, no lo va a querer entender. Son como los fanáticos políticos, no importa lo que les digas. Pero las cosas mermaron muchísimo y yo pude empezar a disfrutar de mi vida personal. -¿La relación con tu novia te ayudó? -Sí, 100% ella es mi gran apoyo, entre los dos nos ayudamos, pero el que tenía el problema era yo, el famoso era yo, siempre intentó entenderme en vez de juzgarme, buscar una solución conmigo, ver cómo sortearlo juntos y eso me hizo sanar. Hoy es una de las personas más importantes en mi vida. Jamás imaginé que, en ese contexto, iba a conocer la persona que quiero que me acompañe para toda la vida. -¿Te querés casar?¿Qué planes tienen juntos? -Sí, obvio, queremos casarnos, formar una familia, nos gusta la idea de tener hijos, tener nuestro lugar y encontrar paz. Algún día alejarnos de todo esto, irme a vivir al sur, no me iría a otro país, pero sí a un lugar muy alejado, vivir de algún hotel o cabaña, tener un caballito... No necesito mucho más. -¿Podrías vivir sin exposición? -Me encanta trabajar en los medios y la comunicación, pero también me gustaría alejarme de todo esto, mi trabajo es mi trabajo, pero no representa toda mi vida. Yo hago todo esto para algún día poder dejar de hacerlo, trabajar no es lo más importante. Quiero tener plata para poder estar con mi familia y que el esfuerzo haya valido la pena para tener paz. -La última pregunta, ¿vas a ver la nueva edición de Gran Hermano: Generación Dorada? -No me dan ganas de verlo porque ya no me causa tanto interés, desde la edición en la que yo participé se perdió un poco la mística de lo que era hacer ese programa, está muy manoseado por la producción, muy intervenido. Lo que premia el público es lo que hace la gente adentro de la casa, por eso la intervención no le gusta y el rating es cada vez más bajo. Sumado a que ahora van a entrar famosos, que es más difícil que la gente se sienta identificada, ya no va a haber un Thiago (Medina), una Furia (Juliana Scaglione), un Alfa (Walter Santiago). DD Sobre la firma Newsletter Clarín

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