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» Clarin
Fecha: 15/02/2026 10:00
Ian Lucas es un verdadero todo terreno. Canta, actúa y, desde que se sumó a MasterChef Celebrity (Telefe), sobresale en cada gala por su desempeño en la cocina y su carisma, con el que logró ganarse el apoyo de los fanáticos, consolidándose como uno de los favoritos de la competencia culinaria. La participación del creador de contenido en el reality conducido por Wanda Nara resultó una de las más sorpresivas de la edición, gracias a su frescura, autenticidad y actitud entusiasta que también lo posicionaron como una de las revelaciones del ciclo. Tal vez tenga que ver con sus 26 años o con que su carrera artística siempre estuvo ligada a las redes sociales y la música. De todas maneras, Ian tiene una gran capacidad para asumir retos que lo sacan de su zona de confort, como cocinar en el programa más visto de la televisión argentina, donde se enfrenta a los exigentes Germán Martitegui, Damián Betular y Donato de Santis. En medio de la gran repercusión que genera su paso por el certamen, el joven artista hizo un espacio en su agenda laboral -que incluye jornadas de hasta ocho horas diarias de grabación- y recibió a Clarín en los estudios de Telefe para hablar sobre cómo vive la experiencia culinaria, los aprendizajes que le deja su incursión en el reality y de qué manera la exposición impactó tanto en su vida profesional como personal. Pese al extenuante ritmo del rodaje del reality, Ian se tomó apenas diez minutos para comer antes de sumarse a una charla sin apuros en la que se mostró relajado, accesible y muy carismático al develar que su desembarco en MasterChef Celebrity se dio a través de Rulo Schijman, el conductor, ex notero de CQC, quien lo conectó con Diego Guebel, productor y director del ciclo culinario, que en un encuentro distendido con café de por medio le ofreció sumarse al programa. Aun con la incertidumbre sobre cómo reaccionaría el público ante su incorporación, Ian -quien ya supera los 40 millones de seguidores entre TikTok, YouTube e Instagram- se permitió salir de su zona de confort y aceptó el desafío: El aprendizaje que me deja esto es: adaptarme a diferentes ambientes. Siento que crecí un montón laboralmente hablando y me encantó. A Ian siempre le gustó competir. De hecho, antes de viralizarse en redes con sus videos de humor, bailes, challenges y música, pasó su infancia y adolescencia jugando al fútbol con amigos. Esa mentalidad competitiva es la que aplica hoy a cada plato. Cuando me propusieron entrar al programa, pensé: Voy a dejar la vida. No lo tomo a la ligera. Aunque hice grandes amigos y es un proyecto increíble, cuando me meto en algo, quiero terminarlo y hacerlo bien, afirmó. Aunque el joven cantante se muestra extrovertido dentro y fuera de cámara, reconoce que el timing televisivo no es lo suyo y que mostrar su lado más personal le resulta difícil, pero durante la jornada de platos familiares derribó esas barreras y sorprendió al jurado con su milanesa de carne y puré de papas con salsa de verdeo, un plato que le preparaba a su hermano Teo, de entonces cuatro años, tras la separación de sus padres, Gustavo de Mendonça, líder de la agrupación de cumbia Los Tulipanes, y Eliana, instructora de pilates. Si algo queda claro es que Ian no usa caretas: lo que vemos en televisión es exactamente quién es. Y al hablar de su presente laboral y, sobre todo, sentimental, no finge demencia y es transparente sobre el elefante en la habitación y sale el tema indirectamente de Evangelina Anderson y los rumores de romance: Como cualquier experiencia, tiene sus cosas buenas y malas. En mi caso, me toca aprender a convivir con una exposición que no acostumbro o de encariñarme con alguien y que, de repente, todo sea público. Él sabe que su paso por el certamen aumentó el interés por su vida privada, y aunque protege su intimidad, no tiene nada que ocultar. Sin embargo, no negocia su forma de ser y, con límites claros, está dispuesto a abrirse sobre cómo afronta la exposición que trae el programa: Yo me muestro como soy al 100%. Para bien o para mal, yo soy así. No finjo algo que no soy ni digo cosas porque simplemente queda bien. El que me acepta como soy, todo bien y si no, no pasa nada. Aprendí a cuidarme un poco más, porque soy muy impulsivo y a veces hablo de más pero hoy elijo qué mostrar, aunque en el programa, eso no siempre se puede. Hay días en los que no tenés ganas de hablar con nadie, y tenés un móvil en la esquina de tu casa, porque saben dónde vivís, y además te hacen preguntas medio rebuscadas. Es medio un flash. Pero soy sincero y siento que aprendí a encarar mejor esas situaciones, reconoció. Ian Lucas, entre Wanda Nara y Maxi López Incluso, Ian reveló que la atención sobre su vida íntima lo abrumó tanto que consideró abandonar el programa y destacó cómo la conductora lo apoyó en el momento más difícil de su paso por el reality: Soy muy sensible y he tenido momentos en los que me frustré mucho. Llegué a pensar: No puedo estar acá, esto no es para mi y Wanda me escribió mil veces, aconsejándome y diciéndome: Amigo, no te lo tomes tan personal. Ella me ayudó mucho con eso. En este sentido, el artista también resaltó que la conductora de MasterChef Celebrity fue fundamental para su desembarco en el certamen: Yo con Wanda me llevó increíble desde, hace al menos, tres años. Sus hijas, Isabella y Francesca, son fanáticas y han venido a los shows que hice en el Gran Rex y ella me escribía: Tenés que entrar, te tenés que animar". "Siempre me tiró la mejor y además tiene mucho código conmigo. Hablo mucho con ella, sabe cosas mías y nunca expuso nada. Tengo una gran relación con la jefa, resaltó. Finalmente, más allá de las presuntas tensiones entre sus compañeros de cara a la etapa final, Ian aseguró que se llevan muy bien, tanto frente a cámaras como fuera de ellas, y remarcó la cercanía con Maxi López, con quien construyó un vínculo casi paternal durante las jornadas de grabación. Se dio de una manera muy orgánica. Empezó con una salida en la que muchos se bajaron porque no podían y terminamos cenando solos, tomando algo, y se fue dando. Y hoy en día me aconseja porque hay situaciones que me sobrepasan y son nuevas para mi. Y él ya está curtidísimo. Entonces, me dice: Facha, vos tranquilo.... Me guía sobre como sobrellevar todo con tranquilidad y paciencia porque me pongo mal enseguida, detalló. -Ahora que MasterChef Celebrity está entrando en su etapa final. ¿Imaginabas llegar tan lejos, sin tener experiencia previa, en el programa? -Sí, me veo finalista. Cuando tuve la primera reunión y me preguntaron si me veía en el programa, les dije que sí. Cuando me meto en algo, lo tomo muy en serio: ya sea mi contenido en redes, un proyecto actoral o musical. Doy todo de mí, y eso tiene su lado bueno y su lado malo porque me presiono muchísimo, y a veces, cuando logro el objetivo, no disfruto del todo. -Cuando te llegó la propuesta, ¿Cuál fue tu primer pensamiento? -Nunca me había metido en un programa de prime time y mucho menos en el ciclo más visto del país. Por eso, cuando me llegó la propuesta, supe que iba a salir de mi zona de confort. Y claro, me pregunté si realmente lo necesitaba porque hasta ahora me va muy bien, con un público fiel y consolidado. Pero sentí que era el momento de probar algo diferente, me pareció una gran oportunidad y un espacio muy lindo. -¿Qué es lo que más te llama la atención sobre el impacto del reality? ¿Notás un cambio en la forma en que la gente te reconoce o se acerca a vos desde que estás en televisión? -Al principio sentía que podían aparecer críticas y que muchos se iban a preguntar: Che, ¿y este quién es?. Pero desde que me sumé al reality todo cambió. Es muy loco lo que pasa con MasterChef: aunque no lo veas en vivo, algo siempre te aparece en redes y terminás enterándote de lo que pasó, de algún chusmerío o de algún momento del programa. La verdad es que todo el mundo habla del ciclo. Antes sentía que mucha gente me conocía por las redes, pero ahora recibo el cariño de personas de todas las edades cada vez que salgo a la calle. Y eso me hace muy feliz. Creo que estar en la televisión argentina te termina de consolidar. -A lo largo de la competencia lograste ganarte el cariño del público. ¿Ese reconocimiento te motiva a probar suerte en otros formatos y realities? -Yo nunca le cierro las puertas a nada mientras sea algo que me divierta y me haga bien. Hago contenido en Youtube, actúo y sumé esta experiencia en MasterChef Celebrity, y tengo la esperanza de que sigan llegando propuestas, aunque sinceramente no me veo en formatos como Gran Hermano porque conlleva demasiada exposición. Sé que es el reality más importante del mundo y está buenísimo para verlo, pero no para estar ahí. Al menos, para mi. -¿Te gustaría sumarte al mundo del streaming después de esto? -No le cazo mucho la onda todavía pero tengo muchos amigos en el ambiente y de hecho a veces voy de invitado a sus programas. Nicolás Occhiato es mi vecino de piso, lo conozco hace años y siempre que nos vemos, nos felicitamos porque hay una admiración mutua. Pero, siendo honesto, hoy en día no me veo haciendo un programa de streaming porque tengo mi canal de YouTube y me gusta manejar mi propio contenido por el momento. Desde tu experiencia en el mundo digital, ¿pensás que hoy la carrera de un artista depende de tener una presencia fuerte en redes? ¿Qué consejo le darías a quienes buscan abrirse camino en la música a través de las redes sociales? Sí. Para mi, las redes siempre fueron muy importantes, pero las dos claves son la constancia y saber reinventarse. Llevo grabando 13 años y hoy me siento en mi mejor momento, aunque me ha pasado que empecé en YouTube y, de repente, despega TikTok, y tuve que abrirme una cuenta aunque no me llamara tanto la atención, y hoy tengo 16 millones de seguidores ¡y casi ni lo uso! Pero al final, me reinventé. En la música, las redes también son esenciales: ayudan a que tu música llegue a más gente y, cuando funciona, te abre puertas y te toman más en serio en la industria. DD Sobre la firma Newsletter Clarín
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