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» Clarin
Fecha: 12/02/2026 18:35
La Fórmula 1 encara en 2026 el mayor cambio reglamentario de su historia, con nuevos chasis, motores, neumáticos y combustibles sostenibles. Pero mientras la categoría pone el foco en la revolución técnica, varios pilotos ya dejaron en claro su incomodidad. El más contundente fue Max Verstappen: Se siente un poco más como la Fórmula E con esteroides. El cuatro veces campeón del mundo apuntó directamente al nuevo concepto de unidades de potencia híbridas, que tendrán un reparto de 50-50 entre el motor de combustión y la parte eléctrica, con tres veces más potencia eléctrica que en el ciclo anterior. La palabra correcta es gestión -explicó el neerlandés-. Pero como piloto, la sensación no es muy parecida a la Fórmula 1. Y describió el problema desde la conducción: Como piloto puro, disfruto manejar a fondo. Y en este momento no se puede manejar así. Hay muchas cosas en juego. El nuevo reglamento generó motores faltos de energía gran parte del tiempo, lo que obliga a equipos y pilotos a maximizar la recuperación de carga para lograr tiempos competitivos. Eso derivó en técnicas poco habituales. Gran parte de lo que hacés como piloto, en términos de inputs, tiene un efecto enorme en la parte energética, detalló. Para mí, eso simplemente no es Fórmula 1. Tal vez sea mejor correr en Fórmula E, ¿no? Porque todo gira en torno a la eficiencia y la gestión de energía. Desde el punto de vista de la conducción, no es tan divertido. El sistema contempla cuatro formas principales de recuperación: frenado regenerativo; funcionamiento del motor a altas revoluciones en curva; lift and coast (levantar antes de la frenada); y un sistema electrónico que desvía energía a la batería incluso con el acelerador a fondo. Además, los pilotos podrán utilizar un botón de boost para facilitar adelantamientos, con el riesgo de quedarse sin carga en los metros siguientes. Las consecuencias ya se ven en pista. En Barcelona estamos haciendo 600 metros de lift and coast en una vuelta de clasificación. De eso no se trata el automovilismo, afirmó Lewis Hamilton, que también cuestionó la complejidad del nuevo reglamento. El británico fue más allá: Las reglas hacen que la Fórmula 1 sea ridículamente compleja y ninguno de los fanáticos la va a entender. Hamilton contó su experiencia en las reuniones técnicas previas al test: Estuve en una reunión y nos lo explicaban. Es como que necesitás un título universitario para entenderlo todo. También explicó por qué los pilotos deberán usar marchas más cortas en algunos sectores: No podemos recuperar suficiente energía de batería, por eso tenemos que revolucionar el motor muy, muy alto. Estamos bajando a segunda y primera en algunos lugares solo para recuperar un poco más. Verstappen coincidió en que la adaptación no será el problema. Todos los buenos pilotos podrán adaptarse. Ese no es el problema, aclaró. Pero insistió en que el concepto cambia la esencia: Toda la forma de correr está cambiando, y diría que es menos pura. Y resumió su postura con otra frase fuerte: Yo solo quiero una conducción normal, como debería ser, sin tener que pensar si freno un poco más o menos, o una marcha más arriba o más abajo, porque eso influye muchísimo en el rendimiento en las rectas. La autocrítica no fue puertas adentro: Lance Stroll habló y el Aston Martin de Newey quedó en la mira Mientras tanto, los equipos todavía buscan rendimiento. En Aston Martin, los ensayos de pretemporada en Bahréin no comenzaron como los deseaba Adrian Newey. El primer día, con Lance Stroll al volante, tuvo problemas de motor y su auto fue el que menos giró; este jueves, Alonso, que por la mañana había rodado 55 vueltas con su nuevo AMR26, acabó con 98 la jornada y dejó su mejor tiempo en 1:38.248, a casi 4 segundos del monegasco de Ferrari, Charles Leclerc, el más rápido. El canadiense Stroll reconoció en la rueda de prensa en el circuito de Sahkir: Ahora mismo estamos a cuatro segundos de los equipos de punta, cuatro segundos y medio. Y admitió que una gran parte de los problemas proviene del motor. Consultado sobre algún aspecto positivo del auto, respondió con ironía: La decoración se ve linda. Alonso, con sus años de experiencia, fue cauto: "Está claro que aún nos queda mucho trabajo por hacer y que tenemos que mejorar nuestro ritmo. El equipo analizará todo durante los próximos días para asegurarse de que estamos bien preparados para las pruebas de la semana que viene y para la primera carrera de la temporada en Melbourne". Desde la dirigencia de la F1 piden cautela y recuerdan que se trata de una etapa inicial de aprendizaje con autos completamente nuevos. Pero en la pista, el mensaje de los protagonistas ya quedó claro. Se siente un poco más como la Fórmula E con esteroides, insistió Verstappen. Y en esa frase, más que una comparación técnica, se resume el debate que empieza a atravesar a la nueva era de la categoría. Newsletter Clarín
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