12/02/2026 15:00
12/02/2026 15:00
12/02/2026 15:00
12/02/2026 14:59
12/02/2026 14:59
12/02/2026 14:59
12/02/2026 14:59
12/02/2026 14:58
12/02/2026 14:58
12/02/2026 14:56
Parana » APF
Fecha: 12/02/2026 07:19
Con apoyo de aliados, el Gobierno logró la media sanción de la reforma laboral Sin contratiempos, como se esperaba después de que se destrabó la pelea por los fondos con las provincias, el oficialismo libertario logró aprobar en el Senado esta madrugada el proyecto de ley reforma laboral gracias al aporte de los bloques de la oposición dialoguista, quedando las diferentes versiones del peronismo, con el kirchnerismo a la cabeza, en soledad en el rechazo a la iniciativa. El proyecto impulsado por la Casa Rosada fue aprobado por 42 votos a favor y 30 en contra. Tras la aprobación el particular, el texto fue girado a la Cámara de Diputados para su tratamiento en revisión. Aunque parece difícil, el Gobierno pretende tenerla sancionada antes de la asamblea legislativa del 1 de marzo, cuando Javier Milei hablará ante ambas cámaras legislativas para inaugurar un nuevo período de sesiones ordinarias. Junto a La Libertad Avanza apoyaron el texto la UCR, el Pro y un puñado de diferentes fuerzas provinciales y monobloques. En la vereda de enfrente se ubicaron los 28 senadores del conglomerado peronista del interbloque Popular más los dos provinciales de Santa Cruz. Tras la aprobación en general, el Senado se sumergió en el debate en particular del proyecto. Fueron 26 votaciones, una por cada título que contiene el proyecto, y la discusión se extendió por más de dos horas debido que se le introdujeron medio centenar de modificaciones al dictamen, todas negociadas por la jefa de la bancada oficialista y principal artífice de la aprobación del proyecto, Patricia Bullrich (Capital). La votación en general se produjo cerca de la 1.30, después de más de 13 horas de debate y se logró bajo la atenta mirada de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, ubicada en uno de los palcos del recinto de la Cámara alta. Sentados a su lado estaban el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y el ministro del Interior, Diego Santilli. Los tres funcionarios permanecieron en sus asientos durante todo el debate en particular, que se extendió hasta poco más de las 3.30 de la mañana. El texto estuvo durante todo el día sometido a los vaivenes y tironeos de presiones políticas, económicas y sectoriales. La última novedad, confirmada por la jefa del oficialismo cuando aún se debatía el texto en general, es el triunfo definitivo de los gremios, que mantendrán la facultad de cobrar de manera compulsiva los aportes solidarios a los trabajadores por representarlos en las negociaciones colectivas. Sólo se le impondrá un tope del 2% a esos aportes. Como contrapartida, se tomó la misma decisión para los aportes que cobran las cámaras empresarias. Seguirán siendo obligatorios, pero limitados -como hasta ahora- al 0,5% mensual. Los sindicatos también festejaron la marcha atrás del Gobierno en la reducción de la carga patronal destinada a las obras sociales sindicales, que seguirá siendo del 6%. El cambio había sido anunciado por Bullrich el martes y fue confirmado esta madrugada en la votación en particular. El debate se extendió de manera poco habitual como consecuencia de la estrategia adoptada por el bloque Justicialista que, ante la inminencia de una nueva derrota legislativa a manos de un oficialismo en minoría, adoptó como último recurso extender lo máximo posible la sesión, anotando 19 de sus 21 senadores en la lista de oradores, publicó La Nación. El texto que finalmente saldrá del Senado en revisión con destino a la Cámara de Diputados sufrió más de 50 cambios con relación al dictamen firmado en diciembre pasado, cuando Bullrich fracasó en su intento de darle un tratamiento exprés al ambicioso proyecto de más de 200 artículos. Entre los cambios que se conocieron antes del inicio de la sesión figura la eliminación del artículo que reducía el Impuesto a las Ganancias del 35% al 31%, reclamada por los gobernadores provinciales. Esto terminó por despejar el camino del proyecto y darle a Bullrich los votos que necesitaba para poder enviar el proyecto en revisión a la Cámara de Diputados. A pesar de que fue uno de los temas más cuestionados desde que se presentó el proyecto, el Fondo de Asistencia Laboral (FAL), mecanismo por el cual las empresas deberán constituir un fondo administrado por privados para pagar indemnizaciones, pasó la votación en particular sin inconvenientes. Negociaciones Mientras tanto, el frenesí de las negociaciones siguió durante toda la jornada. Mientras se agotaba la lista de 43 senadores que participaron del debate en general, en el despacho de la jefa del bloque oficialista del Senado se seguían discutiendo modificaciones con funcionarios del Poder Ejecutivo como Santilli. Incluso los cambios anunciados por Bullrich en la tarde del martes como resultado de las extensas negociaciones que mantuvo durante las últimas tres semanas con los representantes de la oposición dialoguista, fueron puestos en duda durante la jornada. También hubo fuerte presión a favor de que las billeteras virtuales puedan ser usadas para el pago de los salarios, tal como establecía la versión original del proyecto enviado por el Gobierno al Congreso y que tiene en el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, a su principal impulsor. El Pro reclamó que se les permita a las billeteras virtuales participar en el negocio. Pero Bullrich dijo que el pedido no se incorporará al proyecto, sino que se resolvería mediante una reglamentación del BCRA que establezca condiciones similares a las que cumplen los bancos para poder pagar salarios. Otro de los cambios incorporados en el recinto fue la aprobación del convenio firmado entre la Nación y la Ciudad de Buenos Aires para el traspaso del fuero laboral al ámbito porteño. Fue incluido como el artículo 91 del proyecto y el acuerdo incluido como un anexo. La medida es resistida por los magistrados, que se niegan a perder su condición de jueces nacionales y promete convertirse en polémica y mantuvieron reuniones con senadores y con la vicepresidenta Victoria Villarruel. Sin embargo, fue aprobada por 44 votos a favor en el debate en particular. También sufrió modificaciones el capítulo referido a los servicios esenciales y la realización de medidas de fuerzas. Con una obligación de prestar un mínimo el 50% fueron incorporados el cuidado de menores y la educación en los niveles primario, secundario y especial. Las fuerzas de seguridad no podrán parar, ya que estarán obligadas a prestar el 100% del servicio. El debate El debate dividió desde el inicio al recinto en dos posiciones encontradas. De un lado, el oficialismo libertario y la oposición dialoguista, integrada por la UCR, el Pro y fuerzas provinciales, que apoyaron la necesidad de modernizar las relaciones laborales. Del otro, las diferentes variantes del peronismo, que rechaza la iniciativa por considerar que desprotegerá a los trabajadores, conculcándole derechos. En el tramo final de la discusión, Bullrich calificó el debate de una reforma laboral como la batalla más importante de los últimos años y recordó la cantidad de oportunidades perdidas, desde el gobierno de (Raúl) Alfonsín para discutir una ley que mejore las relaciones laborales. En ese sentido, acusó al kirchnerismo de dejar un país atrasado y haber credo una maraña de leyes que lo único que hicieron fue impedir la creación de empleo. Por fin nuestro Presidente ha enviado una ley que trae soluciones reales, concretas; porque la Argentina necesita generar trabajo, y se crea trabajo cuando hay competitividad, porque no todo en el interior del país puede ser el empleo público, la sociedad feudal, agregó. Hicieron del conflicto un negocio, agregó la jefa de la bancada oficialista, en alusión a la industria del juicio. Sí, no miren para otro lado, agregó, en dirección al bloque peronista, que ocupa la mitad del hemiciclo enfrentada a las bancas de La Libertad Avanza. Bullrich salió al cruce, así, del jefe del bloque kirchnerista, José Mayans (Formosa), que en línea con los discursos de los más de 20 senadores peronistas que hablaron durante el debate en general acusó al Gobierno de atropellar los derechos de los trabajadores y denunció que las concesiones hechas por el oficialismo tuvieron como única finalidad acelerar la aprobación del proyecto. Esto es una falta de respeto No se puede aprobar esto así, haciéndole 50 cambios para poder conseguir el quórum y tratar esta ley así, a las apuradas, sentenció Mayans. No podemos tratar esta ensalada de leyes con esta irresponsabilidad, insistió el formoseño, que otra vez volvió a cargar contra el modelo de gestión de Javier Milei. Este modelo ya fracasó con (Fernando) De la Rúa, concluyó. Antes habían hablado los jefes de los bloques más chicos. La primera en hacerlo fue Julieta Corroza (La Neuquinidad), quien manifestó su apoyo crítico a la iniciativa. Vamos a acompañar este proyecto de ley porque creemos que la Argentina necesita leyes modernas, que generen previsibilidad, afirmó la senadora, quien ensalzó el rol jugado por el gobierno de Rolando Figueroa en Neuquén como árbitro entre empresas y trabajadores en Vaca Muerta. En esa línea, Corroza dijo que no pensaba acompañar ninguno de los títulos que vayan en contra de la industria hidrocarburífera y la construcción, dos de los sectores gremiales más fuertes en el yacimiento patagónico. Modernizar, sí, retroceder, no, sentenció la legisladora. También le dio un apoyo crítico al proyecto Flavia Royón (Primero los Salteños), que responde al gobernador Gustavo Sáenz. Tras afirmar su convicción de que la reforma que impulsa el Gobierno no va a generar empleo per se, razón por la cual manifestaría disidencias en la votación en particular, dijo que la iba a votar porque obliga a (las partes) a renegociar los convenios laborales, busca bajar la resistencia a la formalización y da un marco, ordena y moderniza En ese sentido, la legisladora centró su principal objeción en el Fondo de Asistencia Laboral (FAL). No me parece correcto que socialicemos el riesgo empresario, no me parece correcto que sean los jubilados o todos nosotros, los que paguemos las indemnizaciones del sector privado, se quejó Royón, quien también planteó sus dudas sobre quién se quedará con los fondos remanentes. El exgobernador Gerardo Zamora (Frente Cívico-Santiago del Estero) destacó la eliminación de la rebaja de Ganancias que afectaba a las provincias, pero dijo que votaría en contra del proyecto porque estas leyes nunca cumplen lo que se proponen, en alusión a la promesa del Gobierno de que con la aprobación de esta norma aumentará la formalización de los trabajadores y se crearán nuevos empleos. También en contra se manifestó José María Carambia, que junto a Natalia Gadano integra el bloque Movere-Santa Cruz. Nosotros no vamos a votar en contra de los trabajadores, el nombre (del proyecto) es muy lindo, pero la esencia de la ley es afectar los derechos del trabajador, denunció el patagónico. El misionero Martín Goerling, jefe del bloque Pro, hizo una enfática defensa de la iniciativa, destacando el peso del costo laboral, en particular las cargas tributarias, en la creación de empleo, y anticipó el voto favorable de su bancada. Sin embargo, marcó un par de diferencias con el oficialismo. Apoyó que las billeteras virtuales puedan usarse para pagar sueldos y anunció que su bancada no acompañaría la decisión del Gobierno de mantenerle la facultad de los gremios de cobrar aportes compulsivos. Hay que defender la posibilidad de que el trabajador pueda decidir si se quiere afiliar o no; este bloque está a favor de darle la libertad al trabajador, afirmó. Como se esperaba, el jefe del bloque radical, Eduardo Vischi (Corrientes), adelantó el voto a favor en general de los diez senadores de su bancada y cuestionó la falta de autocrítica del kirchnerismo. Parece que el peronismo tiene el monopolio de la defensa de los derechos del trabajador, entonces tendrían que hacer un mea culpa de la situación en la que se encuentra el país, con el 50% de los trabajadores que no se encuentran registrados, dijo el legislador. (APFDigital)
Ver noticia original