Contacto

×
  • +54 343 4178845

  • bcuadra@examedia.com.ar

  • Entre Ríos, Argentina

  • Mendoza: La ruta es una trampa

    Parana » AIM Digital

    Fecha: 11/02/2026 05:26

    La ruta nacional 136, principal corredor terrestre entre Argentina y Uruguay a través del Puente Internacional Libertador General San Martín, vuelve a quedar bajo la lupa a partir del testimonio de quienes la transitan todos los días. Uno de ellos es Alberto Mendoza, vecino de Gualeguaychú y trabajador del Senasa, quien desde hace más de 25 años recorre casi a diario los cerca de 40 kilómetros que separan la ciudad del complejo fronterizo. Su experiencia acumulada bajo lluvia, viento, niebla y tránsito pesado ofrece una mirada directa sobre una realidad que, según sostiene, se volvió cada vez más peligrosa y que ya se cobró demasiadas vidas. La ruta nunca más se tocó Mendoza explica que la ruta 136 fue construida a mediados de los años 70, en simultáneo con el desarrollo de los puentes internacionales. En aquel momento era una ruta sólida, bien compactada, pensada para otro tipo de tránsito, recuerda. Sin embargo, señala que desde entonces nunca recibió una reparación estructural profunda, más allá de retoques cosméticos que no resolvieron el problema de fondo. Con el paso de los años, el tránsito internacional de carga camiones de entre 20 y 30 toneladas fue generando huellones profundos, deformaciones del asfalto y banquinas inestables, una combinación que vuelve riesgosa la circulación, especialmente para quienes no conocen el trayecto. Clima, huellones y tránsito pesado: una combinación letal Según Mendoza, los accidentes se multiplican durante y después de las lluvias. Con el agua aparecen los espejos, se profundizan los huellones y el vehículo se va solo. El que no conoce la ruta está expuesto a un accidente, advierte. Si bien aclara que la imprudencia de algunos conductores también influye exceso de velocidad, uso indebido de luces altas, maniobras riesgosas, es contundente al señalar que el principal responsable es el Estado, por no garantizar una infraestructura segura en un corredor internacional estratégico. Falta de obras, falta de información Otro punto crítico que plantea es la ausencia de información pública clara sobre diagnósticos técnicos, proyectos y plazos. Si hubo estudios o evaluaciones, nunca se explicaron. Los actos de gobierno tienen que ser públicos, más cuando está en juego la vida de la gente, sostiene. Mendoza recuerda que hubo licitaciones y anuncios en gobiernos anteriores, pero que muchas obras quedaron suspendidas o abandonadas. Las buenas intenciones no alcanzan si no hay presupuesto, planificación y control, resume. Banquinas, iluminación y un riesgo adicional: animales sueltos El deterioro no se limita al asfalto. Mendoza menciona la falta de mantenimiento de banquinas, la iluminación deficiente en accesos clave como la zona cercana a grandes comercios en Gualeguaychú y un problema poco visibilizado pero grave: la presencia de caballos sueltos, sin control ni identificación. Eso no se soluciona con plata, se soluciona con decisiones políticas. Ya hubo accidentes graves y nadie se hace cargo, denuncia. Esto se arregla con más Estado A lo largo de su testimonio, Mendoza insiste en una idea central: la seguridad vial es una responsabilidad indelegable del Estado. Sin un proyecto integral, financiamiento garantizado y controles efectivos sobre el transporte de carga, la Ruta 136 seguirá siendo según sus palabras una bomba de tiempo. Si no hay un Estado que planifique, ejecute y controle, lo que se hace son parches. Y los parches, en una ruta internacional, terminan en tragedia, afirma. Una advertencia que viene de quienes la conocen Después de recorrerla durante más de dos décadas, Mendoza no habla desde la teoría, sino desde la experiencia. Yo no me maté de casualidad, y no una sola vez, confiesa. Por eso, acompaña y apoya toda iniciativa que busque visibilizar el problema y exigir soluciones de fondo. Mientras tanto, miles de personas trabajadores, transportistas, turistas siguen transitando a diario una ruta clave para la integración regional, pero marcada por el abandono. Pregunta abierta La ruta 136 continúa acumulando accidentes, heridos y muertes en un contexto de anuncios inconclusos y responsabilidades diluidas. Frente a ese escenario, la reflexión que plantea el propio Mendoza interpela a toda la sociedad: ¿Cuántas vidas más deberán perderse para que este corredor internacional deje de ser una deuda histórica y se convierta, de una vez, en una verdadera prioridad de Estado? Fuente: Orilla y Media. Infocdelu

    Ver noticia original

    También te puede interesar

  • Examedia © 2024

    Desarrollado por