Contacto

×
  • +54 343 4178845

  • bcuadra@examedia.com.ar

  • Entre Ríos, Argentina

  • Bad Bunny y el recuerdo de su gira por boliches porteños y del Cornubano: quién lo contrató, por qué subía a su seguridad a los escenarios y cuánto cobró por show

    » Clarin

    Fecha: 10/02/2026 10:35

    "¡Buenas noches Argentina! ¡El conejo malo por primera vez con ustedes! ¡Bad Bunny, baby!". Gritó un Benito Antonio Martínez Ocasio de 23 años el viernes 16 de junio en el escenario del salón Arena del boliche Pinar de Rocha, en Ramos Mejía, frente a una multitud de adolescentes eclipsados por la gran figura del trap latino, sonido que en ese entonces estaba ganando seguidores fusionando el hip hop, el reggaetón y la electrónica, y consagrando al sexo, la droga y la plata en sus letras. Bad Bunny aquel día lució una camiseta de la Selección Argentina y se presentó únicamente acompañado en el escenario por un corista, un DJ, que tuvo que sortear algún problema en el inicio del show, y Jeffrey Ayala Colón, su seguridad personal, quien luego sería asesinado a balazos en 2019 en Puerto Rico. El arranque fue con Me acostumbré, una de sus tantas colaboraciones con Arcángel, y el cierre con el hit Si tu novio te deja sola, el primer tema que grabó con el colombiano J Balvin. Detrás de él, en la pantalla, en todo momento, se proyectó Dreamland, la tierra de los sueños, nombre del ciclo matiné de Pinar de Rocha de aquel entonces. Rápidamente a la frase se la puede relacionar con el mensaje de Benito en su explosiva e histórica presentación en el Super Bowl 2026, que fue vista por más de 142 millones de espectadores : "Nunca dejé de creer en mí. Tú también deberías creer en ti: vales más de lo que piensas". La primera vez de Bad Bunny en Argentina Bad Bunny arribó a la Argentina por primera vez el jueves 14 de junio de 2017. Llegó con un grupo de ocho personas y se hospedó en el Hotel Meliá, en Recoleta. Esa misma noche se presentó en el Teatro Colonial de Avellaneda, en el marco de festival Flow Fest, organizado por la venezolana Lourdes D y Maximiliano Barbaccia, conocido como Maxi El Brother, por años manager de L-Gante. Y luego al día siguiente arrancó la gira por boliches porteños y del Conurbano, circuito conocido y rutinario para cantantes y bandas de cumbia. Benito hizo el viernes Enigma Club (Quilmes), Pinar de Rocha y Black Cream, en Palermo. El sábado estuvo en la matiné de Museum, Jesse James (Isidro Casanova), Club Museum, otra vez en Enigma Club, Puerto Rico Disco (Congreso) y Kory Megadisco (Pompeya). Y el sábado repitió en Jesse James, Ruta Bacalao (La Plata) y cerró su gira en El Bosque, en Quilmes. En resumen, 13 shows en cuatro días. Video Presentaciones que promediaban los 20 minutos, con una producción muy diferente a la que presenta en su actual gira, Debí tirar más fotos, con la que llegará este viernes 13, sábado 14 y domingo 15 de febrero al estadio de River, ya con todas las entradas agotadas. Otra diferencia es el precio. Christian Acero fue uno de los relaciones públicas que estuvo a cargo de la venta de entradas anticipadas del show de Bad Bunny en Pinar de Rocha. "El flyer publicitario del show era horrible, je. Tengo en la mente que las entradas anticipadas tenían un valor de 200 pesos. Todo el mundo hablaba de ese show", recuerda Acero, que estima que seis mil personas estuvieron aquel día. Calculadora e inflación mediante, $200 pesos de junio de 2017 hoy serían $18.500. "Cantó en el salón Arena, no en la pista principal, porque el escenario es más grande y plano. Ese salón tiene capacidad para tres mil personas. El resto estaba en otro pista, en donde se proyectó el show en pantallas. Fue una locura. Igual yo tengo el recuerdo que convocó más gente Ozuna, que había venido meses antes", recuerda Acero, que no puede entender cómo es posible que por estos días le escriba gente preguntándole si él tiene y vende entradas para las presentaciones del boricua en River. El hombre detrás de esa primera gira En enero de 2017 Maxi El Brother viajó a Puerto Rico y se reunió con el empresario Noah Assad, manager de Bad Bunny y fundador de la discográfica puertorriqueña Rimas Entertainment. El objetivo era convencerlo para traer al cantante por primera vez a la Argentina. La relación existía, ya que el productor argentino había hecho lo propio con otros artistas puertorriqueños, como Ozuna, J Álvarez, Arcángel y Ñengo Flow, entre otros. A ese reunión también llegó de sorpresa Benito. "Él todavía no caía y no creía lo que estaba generando a nivel global. Ya estaba sonando mucho en Puerto Rico y los Estados Unidos, pero no creía que acá tan lejos había un furor", recuerda Maxi sobre el Benito que aún no tenía ningún disco publicado, pero sí contaba con exitosos temas (en su mayoría colaboraciones con otros artistas) que sacaba con una frecuencia casi semanal. "Recuerdo que me dijo que esa noche se presentaba en un 'Prom'. Un 'Prom' es como una fiesta de egresados de un colegio de allá, de Puerto Rico. En esa reunión hablamos de su carrera, de sus cosas, de que yo venía de la Argentina para contratarlo...", suma Maxi. -¿Costó la negociación? -Ellos confiaban en mi trabajo, porque sabían de las anteriores giras con otros artistas que había hecho, todas con éxito. Yo era muy amigo de Noah, con quien sigo teniendo relación. A los managers de los artistas, como fue el caso de Bad, les decía este trabajo lo hacemos como antesala para ir al Luna Park. Porque si hacíamos el Luna Park de una no sabíamos si lo íbamos a llenar. Necesitábamos un período de crecimiento, pensá que él hacía reggaetón y trap, que era algo muy nuevo... Y lo metimos en el circuito de boliches y discotecas que ya estaba. Meses después sí volvió e hizo varios Luna Park. -¿Qué dijeron cuando fuiste con la idea de que se presente en boliches? ¿Lo entendían? -Él no podía creer que iba a hacer 12 discotecas en un fin de semana. Acá el circuito ese estaba muy establecido, armado, pero a él lo sorprendía. Yo tomé esa idea del circuito de cumbia y lo incorporé a artistas de reggaetón y trap. Igual en EE.UU. él ya hacía discotecas, no era extraño para él. Aparte ellos en ese entonces estaban sumando repertorio, por eso sacaban temas con mucha velocidad. En convocatoria ya estaba para hacer arenas, pero aún no tenía para un show de hora y media. -¿Y qué te decían los dueños de los boliches cuando fuiste a venderles el show de Bad Bunny? -Me subestimaban mucho por el nombre, 'Conejo malo. ¿A quién me traés?, me decían. Y ahí tenía que recordarles los otros artistas que habían venido antes, que también me lo discutían y después llenaron la discoteca. Me pasaba que el dueño del boliche de 50 años no lo conocía, era una música bien generacional. Entonces los mandaba a preguntarle a los relaciones públicas, a sus hijos.. Los dueños de las discotecas no cazaba una, je. '¿A quién me traés, me estas chamuyando...'. Después llamaban a sus hijos adelante mío y al toque les cambiaba la cara. El dueño de Pinar de Rocha recuerdo que tiempo después me dijo Yo no lo puedo creer, me has traído cada nombre que yo no sabía que existía y rompimos récords. En Jesse James, por ejemplo, el récord de convocatoria lo tenía Rodrigo y Bad Bunny lo pasó. -En esa gira estuviste siempre con él. ¿Cómo era? -De todos los artistas de Puerto Rico que vinieron él era el más callado. Tenía 23 años en ese entonces creo... Todos muy copados. Un grupo bárbaro. Hoy están en otra esfera musical, pero se que mantienen su humildad. -¿Qué hacían durante el día? -Pensá que llegaron ese mismo jueves y se fueron el lunes. No hubo mucho tiempo. Sí fuimos a comer un asado, otro día recuerdo que fuimos a comer sushi... Mirá, tengo dos fotos con Bad. Y una es en un local de ropa de un amigo, que se llama Billionz. Lo llevé a él y a su staff para que elijan y se lleven unas prendas. Se llevaron medio local, je. En ese momento el de la marca quizás no entendió bien que podía ser algo histórico, porque en toda esa gira Benito se vistió con esa marca. -¿Y la otra foto? -Nos la sacamos en un camarín, creo que fue en El Bosque, en Quilmes. -En otra foto se lo ve con una botella gigante de champagne. ¿No hubo nada de excesos? -No. Re tranquilo. Esa botella la pusimos en el camarín. Y a él le sorprendió el tamaño de la botella de Chandon. Yo le dije que se la lleve. Estábamos todos contentos de que los shows habían salido bien. Él ni tomaba alcohol. Y ahí me dijo que le saque la foto. -¿Y por qué subía a su seguridad al escenario? ¿Por qué el tipo estaba así vestido, súper equipado? -Era Jeffrey. Yo le decía 'mirá que estamos yendo al Conurbano, algunos lugares picantes y te estás vistiendo como si fueras una fuerza de choque tipo GEO, algunos no lo pueden tomar bien'. Pero era parte de su staff y se vestía así, je. Igual ese look tipo táctico lo usó en los shows de la primera noche, después cambió. Pero no era nada estipulado por Benito, me parece que al tipo le gustaba vestirse así. Era gracioso, hasta casco usaba, je. -¿La remera de Argentina que usó en muchos shows las consiguió él? -Se las dimos nosotros. Le hicimos dos. Una con su nombre y el 23 porque la canción suya Me acostumbré, que dice Ya me acostumbre, ya me acostumbré, a siempre ganar como el 23, por (Michael) Jordan, obvio. Y después otra de Messi, porque él lo nombra en otra canción que tiene con Arcángel, Tu no vive así, que dice No he metido un gol, y tengo cristianos orándole a Messi. -¿Cuánto cobró por esa gira? -El ganaba entre siete y 10 mil dólares por presentación. Hoy para él no es nada, pero en ese momento era bastante. No era el Bad Bunny de hoy, estaba comenzando. Le pagábamos por presentación, más el hospedaje en suite presidencial, vuelos en primera y viáticos de él y todo su staff. Ya lo tratamos como un artista grande. -¿Y vos saliste hecho? -Y para mí estuvo bien. Fue una gira productiva. Pensá que también había mucho riesgo, había que invertir para ver si después rendía o no. Había gastos, la logística de un artista extranjero es cara, las discotecas tampoco tenían mucho presupuesto... Era mucho riesgo, pero salió bien. Yo estaba dispuesto a asumir un riesgo alto con poca ganancia, capaz para una productora grande no era negocio. Yo estaba en el desarrollo del género y el artista. Yo salí hecho, me habrán quedado 10 mil dólares. Capaz invertí 200 mil dólares. Los recuperé y me quedé con 10 mil, trabajando a full varios días. Pero eso me sirvió mucho para después ganar reconocimiento y desarrollar muchos otros artistas, como L-Gante por ejemplo. Sobre la firma Newsletter Clarín

    Ver noticia original

    También te puede interesar

  • Examedia © 2024

    Desarrollado por