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Concordia » Hora Digital
Fecha: 08/02/2026 15:30
Miguel Ángel Pichetto, diputado nacional por Encuentro Federal, afirmó que el Gobierno nacional está llevando adelante un proceso de destrucción de la industria nacional bajo una mirada ideológica que atrasa dos siglos y que desprecia el valor del empresariado local. Pichetto fue enfático al señalar que los ataques del presidente Javier Milei contra figuras como Paolo Rocca y el sector textil no son simples exabruptos, sino parte de una estrategia para eliminar un entramado productivo que la gestión considera un gasto innecesario. Es totalmente disparatado y poco conveniente en los intereses de la nación que el presidente ataque al principal empresario de la Argentina; esto marca una línea hacia la destrucción de la industria, afirmó el diputado, vinculando esta postura a asesores oficiales que buscan transformar al país en un productor primario para una población reducida, ignorando la realidad de 50 millones de argentinos. En declaraciones a Splendid AM 990, el dirigente de Encuentro Federal analizó la política de apertura comercial y la calificó como una mirada estúpida de libre mercado que no se condice con el proteccionismo que aplican actualmente potencias como Estados Unidos. En ese sentido, cuestionó que el alineamiento con Donald Trump no se traduzca en una defensa de la producción propia, destacando que el acero y el aluminio nacional siguen sufriendo aranceles del 50% mientras el mercado interno es devastado por productos chinos. Pichetto denunció que la mirada de Sturzenegger atrasa 200 años. El mundo hoy protege a sus empresas y cuida sus empleos; China entra a un mercado y lo deja devastado, y acá tenemos una mirada de libre comercio de la época de Adam Smith. Además, advirtió que la reforma laboral no tendrá impacto real si persisten la recesión y los salarios bajos. Según informó, en términos institucionales, Pichetto calificó la renuncia de Marco Lavagna al INDEC como un golpe a la confianza internacional y rechazó la creación de oficinas oficiales destinadas a hostigar al periodismo, calificando estas prácticas como propias de modelos altamente autoritarios. Finalmente, el legislador dirigió un mensaje hacia la interna del peronismo, instando a su espacio político a modernizarse y abandonar consignas que considera obsoletas. El Estado presente, los planeros y el género son banderas que están viejas y liquidadas en la opinión pública. El peronismo tiene que volver a recuperar la previsibilidad, el mundo del trabajo y el capitalismo productivo si quiere ser alternativa de poder, concluyó.
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