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Parana » Pagina Politica
Fecha: 05/02/2026 17:45
Palazzolo le dijo a Perón si no tenemos estatuto somos un peón más de los empresarios. Con la expresión, Rubén Pelo Sarmiento resume las disputas que estaban en juego en 1946, cuando se convierte en ley el Estatuto del Periodista Profesional (Ley 12.908). Dos años antes había salido por decreto, durante el gobierno de facto de Edelmiro Farrell, fruto de la conquista del sindicalismo de prensa del que había sido parte Octavio Palazzolo, periodista, socialista, con una vasta trayectoria en medios y acreditado en Casa Rosada para el diario El Mundo. 1946. Contexto. Gobierno de Juan Domingo Perón, en tensión sostenida con grandes empresas editoras de los diarios. Trabajadores de prensa organizados, haciendo equilibrio con demandas distintas, por un lado, la necesidad de ser protegidos en su posibilidad de ejercer el oficio con plena libertad de expresión; y a la vez, reclamando sus derechos laborales y salariales. El Estatuto surge en ese marco, en base a un borrador que había ya elaborado un Congreso de Periodistas realizado en Córdoba en 1938. Sarmiento destaca la decisión de Palazzolo de convencer a Perón. La Ley 12.908 define la tarea del periodista, brinda protección a su labor, dispone el requisito del carnet profesional, prevé una regulación especial para la jornada de trabajo y el descanso. Perón aceptó la idea. Al otro día ya trabajaban sobre el borrador, remarca el exsecretario General del Sindicato de Prensa de Entre Ríos, que cumplió funciones en el gremio entre 1995 y 2002. En jaque Una y otra vez la reforma laboral ha estado en la agenda en tiempos en que ha primado el repliegue en derechos de los trabajadores. Y junto con eso, los estatutos particulares como el del periodista han estado en jaque. Nunca tanto como ahora, reconoce Sarmiento al dar cuenta del debate planteado en el Congreso de la Nación de la reforma laboral planteada por Javier Milei. Un apartado incluye la derogación de la Ley 12.908. Recuerda Sarmiento otras veces. Por caso, en tiempos del gobierno justicialista de Carlos Menem cuando se involucró personalmente, instando a la CGT a que exija la protección de la norma: Fui a hablar con (Rodolfo) Daer (entonces al frente de la confederación gremial). Ni enterado estaba que se planeaba la derogación del estatuto. Junto con la dirigencia de los Viajantes, que también defendían su estatuto, logramos parar la derogación. Hubo otras instancias en que estuvo amenazada la norma que, tras la dictadura, recobró plena vigencia con el gobierno de Raúl Alfonsín en 1983. El dirigente sindical recordó un rol importante en la defensa de la ley por parte de Antonio Cafiero, en distintos contextos, y mencionó el contexto del debate de la legislación laboral dictada en el gobierno de Fernando De la Rúa (recordada como Ley Banelco), oportunidad en que también se puso a salvo el estatuto. Relevancia Desde su punto de vista, la CGT puede no entender mucho de que se trata el Estatuto pero para Sarmiento si no reclamas con la CGT estás perdido en este país. Tenés que lograr que la CGT reaccione, aseveró- En términos de estrategia sindical, consideró que si los gremios de base no se mueven, la CGT no se va a ocupar de los estatutos. Y no estoy viendo mucho movimiento por parte del sindicalismo de prensa. Sarmiento advirtió del perjuicio que sería para los trabajadores de prensa la derogación del estatuto. Si lo leed bien, el Estatuto es más importante que el Convenio Colectivo de prensa. El Convenio Colectivo es una herramienta práctica. El estatuto es el que te define como un profesional especial. El estatuto es el que define lo que es un periodista, te dice quien es periodista y quien no, jerarquizó Sarmiento. Fuente: Página Política
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