05/02/2026 15:00
05/02/2026 15:00
05/02/2026 15:00
05/02/2026 15:00
05/02/2026 15:00
05/02/2026 15:00
05/02/2026 15:00
05/02/2026 15:00
05/02/2026 14:59
05/02/2026 14:59
Buenos Aires » Infobae
Fecha: 05/02/2026 11:40
El recluso Pablo Nicolás Camino (31), jefe de una célula que operó para Los Monos en la zona oeste de Rosario, comenzó a ser juzgado esta semana en Rosario por el secuestro y asesinato de dos hermanas que habían integrado su organización, hecho que ocurrió el 19 de julio de 2022 y por el que afronta un pedido a prisión perpetua. Reconocido jefe narco de la ciudad, Camino acumula una condena unificada en 40 años de cárcel por distintos delitos y tiene una gravísima imputación por cinco crímenes, robos y 18 balaceras. Entre los casos se encuentra el ataque a tiros al supermercado de la familia de Antonela Roccuzzo, esposa del capitán de la selección argentina Lionel Messi. Preso hace una década, Camino pasó por distintas unidades penitenciarias y elevó de manera llamativa su actividad criminal principalmente entre 2020 y 2023, período en el que cometió los delitos más graves que le endilga la Justicia santafesina. Mientras estaba en Coronda, en 2022 instigó según la acusación que se debate en el juicio en Rosario desde el pasado lunes que su banda ejecute a Estefanía (25) y Marianela (28) Gorosito, quienes recibieron cinco y ocho tiros, respectivamente, en un descampado situado en el límite de la ciudad con Pérez. Según la teoría del caso del fiscal Patricio Saldutti, el plan criminal cobró impulso cuando Marianela decidió no continuar con un vínculo sentimental con el capo narco. Desde ese momento, el recluso desde la cárcel exigió que abandone una casa que le había dado y, como no lo hizo, mandó a balear el domicilio. Luego, comenzó a reclamar un dinero por una supuesta deuda que ella había contraído con él. Las hermanas, para el fiscal, fueron citadas bajo engaño en inmediaciones de Chubut y Garzón, en la zona noroeste de Rosario. Allí, fueron obligadas a subir a un C3 gris que era escoltado por otro auto. Una vez que ingresaron al vehículo, fueron despojadas de anillos, celulares, cadenas y pulseras y, luego, fueron baleadas. Posteriormente, las llevaron hasta el lugar en el que fueron acribilladas. En Coronda estuvo en el pabellón destinado a internos de alto perfil. Por una discusión mantenida con dos guardiacárceles, mandó a balear la oficina de Asuntos Penitenciarios, atentado que se consumó el 10 de mayo de 2022, cuando un gatillero en moto abrió fuego contra la dependencia pública que estaba situada en Alsina y Pellegrini y dejó una nota mafiosa. Un mes después, el 20 de junio, a través de una cuenta de Facebook utilizada por un miembro de su banda, intimidó a otro agente penitenciario al enviarle información de su vida íntima y fotos de familiares, todo acompañado por el siguiente mensaje: Vamos a ver si sos tan polenta como con mi jefe en un buzón. Así que sos el que verdugueás (sic) a mi jefe, ahora vas a tener novedades pronto. Camino fue condenado por la balacera a la oficina provincial y también por la amenaza al personal penitenciario, en un legajo que fue tramitado por el fiscal Pablo Socca. También por haber sido el jefe de la célula de Los Monos que tuvo actividad principalmente en los barrios Godoy, Villanueva y Bajo Cullen para Los Monos, territorio de la zona oeste donde perpetró desde 2020 una serie de usurpaciones, robos, balaceras y amenazas. Por todos esos delitos le dieron 16 años de prisión. El recluso luego fue enviado al penal federal de Rawson, donde no interrumpió su liderazgo criminal. Es donde incluso lo amplió. Allí, quedó alojado junto a Leandro Gordo Vilches y Rodolfo Héctor Eri Masini, también relacionados con Los Monos. Desde Rawson, tal como publicó Infobae tiempo atrás, Camino, Masini y Vilches protagonizaron un violento enfrentamiento por una supuesta deuda de un cargamento de cocaína contra otra facción de Los Monos que estaba alojada en el penal de Ezeiza, que es el lugar donde estaban Leandro Pollo Vinardi, Carlos Damián Toro Escobar y Cristian Nicolás Pupito Avalle. La interna narco se dio intramuros, pero las consecuencias se vieron en la calle, en Rosario y en Villa Gobernador Gálvez. Desde noviembre de 2022 comenzaron a ocurrir ataques incendiarios y a tiros contra dependencias públicas y sindicatos, que fueron el medio para dejar mensajes escritos entre ambas facciones. Todos esos hechos están en plena etapa investigativa y faltan detalles para que se solicite una fecha para hacer el juicio oral y público. La violencia escaló el 1º de febrero de 2023. En cuestión de horas, balearon la subcomisaría 26ª de Villa Gobernador Gálvez donde dejaron una nota para los presos de Ezeiza y luego secuestraron al voleo al músico Lorenzo Jimi Altamirano que salía de ensayar en la zona oeste, a quien después ejecutaron de varios disparos a metros del Coloso Marcelo Bielsa, estadio de Newells en el que Vinardi, Escobar y Avalle tienen especial injerencia al ser los cabecillas de la barrabraba rojinegra. La hipótesis de que Altamirano fue asesinado para dejar en su cuerpo un papel dirigido a los reclusos de Ezeiza fue expuesta por los mismos fiscales que investigan el legajo. Los fiscales también atribuyeron a Camino haber matado a un hombre el 20 de febrero de 2023 en Pasaje 1.752 al 2000. Y al día siguiente de haber matado a Pablo Sebastián Latorre en el velorio de Maturano, en una cochería ubicada en Teniente Agneta al 1700, en la zona oeste. Según la causa, en ambos casos el objetivo era matar al hijo de Maturano. En el legajo fiscal, el jefe de la célula de Los Monos en la zona oeste también fue imputado por instigar múltiples balaceras, entre ellas, a un carrito de comidas rápidas y al supermercado Único de la familia Roccuzzo, atentados que fueron realizados con la misma pistola calibre 9 milímetros, según ventiló el Ministerio Público de la Acusación. Para la Justicia provincial, el objetivo de esos hechos siempre fue el mismo: generar conmoción social para que se endurezcan las condiciones de encierro de sus rivales. Después de la última seguidilla de violencia, el interno fue llevado al penal federal de Marcos Paz, desde donde sigue el juicio por el doble femicidio.
Ver noticia original