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Buenos Aires » Infobae
Fecha: 05/02/2026 13:51
El lanzamiento del Aston Martin AMR26 ha generado una ola de análisis en el paddock de la Fórmula 1, donde ingenieros y equipos rivales han centrado su atención en las soluciones técnicas y las ausencias notables del nuevo monoplaza, diseñado por Adrian Newey. El vehículo, que debutó en los últimos dos días de las pruebas de Barcelona y se prepara para la apertura de la temporada en Australia del 6 al 8 de marzo, ha sido calificado por distintos medios, como Motorsport, como uno de los proyectos más radicales que se han visto en los últimos años. El interés de los equipos rivales se ha enfocado en la ausencia de ciertos elementos tradicionales y en la presencia de soluciones poco convencionales. Tal como detalló Marca, que catalogó como trucos a las innovaciones, uno de los aspectos más comentados es la falta visible de los activadores del DRS o aero activa delanteros, un sistema clave que la Federación Internacional del Automóvil (FIA) ha incorporado en el reglamento técnico de 2026. Mientras otros equipos han apostado por mecanismos hidráulicos para accionar los flaps superiores del ala frontal, el AMR26 sorprende por la aparente inexistencia de estos componentes. Según la información recogida, se especula que Newey y su equipo han optado por un sistema electrónico de activación, lo que permitiría reducir el peso en esa zona. La parte trasera del coche también ha sido motivo de especulación. El AMR26 carece del llamado agujero de ratón, una oquedad lateral que canaliza el aire para generar carga aerodinámica, presente en modelos como el Mercedes W17. La ausencia de este elemento ha generado debates internos en varias escuderías, que intentan descifrar si se trata de una omisión temporal o de una interpretación alternativa del reglamento que podría ofrecer ventajas competitivas. Otra singularidad técnica destacada en el análisis de Motorsport reside en la suspensión trasera del AMR26. El diseño muestra la unión del triángulo superior al pilar de soporte del alerón trasero, una maniobra que libera el flujo de aire hacia el difusor. La innovación va más allá: Newey ha implementado brazos multilink en las cuatro esquinas, eliminando el clásico triángulo de la suspensión, lo que complica el anclaje pero proporciona mayor libertad para optimizar la función aerodinámica y el rendimiento de los neumáticos. El británico ha trasladado conceptos experimentados en el Red Bull RB19 al nuevo monoplaza de Aston Martin, como la utilización de radiadores de diseño tridimensional. La liberalización del reglamento ha permitido a Newey apostar por una arquitectura no lineal en los radiadores y un diseño de pontones más cuadrados, lo que mejora la eficiencia aerodinámica. SIMULADOR Juega y simula el camino de las selecciones hasta la final del Mundial En cuanto al rendimiento, el AMR26 fue limitado a 290 km/h en recta durante las pruebas en Montmeló, mientras que otros equipos como Haas y Red Bull superaron los 340 km/h. A pesar de estas restricciones y de no activar el DRS, Fernando Alonso logró tiempos competitivos, superando a equipos como Cadillac y Audi en la jornada del viernes. Adrian Newey, ingeniero jefe de Aston Martin F1, ha explicado en declaraciones recogidas por el propio equipo que el coche que se verá en Melbourne será muy distinto al que se presentó en Barcelona. El AMR26 de Melbourne será muy diferente al que vimos en Barcelona. Y el que terminará la temporada será muy diferente al que empezó. Nunca considero a mis diseños como agresivos. Sólo sigo la dirección que creo correcta, manifestó Newey. Añadió: La que hemos tomado puede verse como agresiva, pues hay características que no se habían implementado. ¿Lo hace agresivo? Posiblemente. O posiblemente no. Nadie conoce la interpretación correcta del reglamento. Pero tomamos una dirección, la seguimos y el tiempo dirá si es la correcta. El ingeniero británico reconoció que el ciclo de diseño se vio afectado por la puesta en marcha tardía del nuevo túnel de viento de la fábrica de Aston Martin. Empezamos unos cuatro meses por detrás y eso comprimió mucho el ciclo de diseño. El coche se terminó prácticamente a última hora, por eso llegamos tan justos a Barcelona, admitió. Uno de los objetivos del nuevo proyecto es mejorar la manejabilidad, un aspecto que Lance Stroll y Fernando Alonso habían señalado como problemático en la generación anterior de monoplazas. Ahora queremos que Lance Stroll y Fernando Alonso puedan extraer un rendimiento alto de forma consistente, aseguró Newey, según cita Motorsport. Con el cambio de reglamento previsto para 2026 y las mejoras en infraestructura, Aston Martin F1 aspira a reducir la brecha con los equipos más competitivos. El desarrollo del AMR26, bajo la dirección de Adrian Newey, representa una apuesta ambiciosa y su evolución durante la temporada será observada de cerca por todo el paddock.
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