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» TN
Fecha: 05/02/2026 11:05
Un hombre murió y nueve meses después sus dos exesposas se casaron entre ellas por un inesperado propósito. La insólita historia tiene como protagonista al estadounidense Douglas Ishii, quien sufrió una infección repentina en abril de 2025 que le costó la vida. Leé también: Colombia: un influencer de 30 años quería grabar un video viral, se tiró de un puente y murió ahogado El pasado 4 de enero, sus dos exparejas, Deb Bo Dimon, de 72 años, y Wendy Ishii, de 78, pasaron por el altar con un inesperado propósito. Douglas pasó 35 años de su vida casado con Wendy, hasta que en el 2017 decidió separarse después de enamorarse de Bo. Un año después contrajo matrimonio con su nueva mujer. Wendy nunca le guardó rencor y continuaron manteniendo una buena relación, a tal punto que Douglas manejaba todas sus finanzas, al igual que las de Bo. Cuando el hombre murió, ambas mujeres se afrontaron con un problema: Douglas no había dejado testamento. Legalmente, todos sus bienes correspondían a Wendy, con quien había compartido la mayor parte de su vida, pero ella sabía que eso no era justo y decidió dividirlos con Bo. Según contaron las viudas en una entrevista con The Denver Gazette, se encontraron cara a cara en la oficina del abogado Drake Johnson para averiguar cómo podían hacer para dividir los bienes que habían heredado. El deseo obvio de Doug era que ambas mujeres fueran atendidas económicamente a lo largo de sus vidas, dijo Johnson al citado medio. Leé también: Una joven sufrió graves quemaduras por usar un shampoo antipiojos: terminó en coma y perdió siete dedos Sin embargo, Wendy explicó que seguramente no había dejado un testamento porque era distraído: Claramente tenía una estrategia. Simplemente no lo había hecho oficial, señaló. Douglas era profesor de Ciencias y Fisiología Biomédicas y poseía seis propiedades de alquiler, que estaban a nombre de Wendy. Pero Wendy rápidamente se ofreció a dividir las propiedades con Bo. Es lo correcto. Y sé que es lo que Doug hubiera querido, afirmó. Johnson le explicó a Wendy que no tenía ninguna obligación de hacer eso, pero ella estaba muy segura de su decisión: Sí, lo voy a hacer, dijo. La división de los bienes iba a ser bastante larga y tediosa, por lo que el abogado les propuso una idea alocada que arreglaría el dilema de forma sencilla. Después de escuchar atentamente todo y darme cuenta de que esto me iba a llevar un montón de tiempo, les dije a las mujeres, casi como una broma: Ya están casadas financieramente. Sería mucho más fácil para mí si ustedes dos se casaran de verdad, recordó. Para su sorpresa, Wendy y Bo no se horrorizaron con la propuesta, más bien todo lo contrario. Se miraron, y Bo dijo: Bueno, entonces, ¿por qué no lo haríamos?. A partir de ese momento empezaron a planear la boda que se llevó a cabo el pasado 4 de enero, en una ceremonia oficiada por Johnson, de la que participaron familiares y amigos. Leé también: Así es por dentro el túnel que cavaron nueve delincuentes en Uruguay para intentar entrar a robar un banco El día del casamiento, Wendy y Bo llevaban un frasco chico que contenía cenizas de Douglas oculto en su ropa interior. Cada matrimonio se basa en una historia única, y la nuestra no es una excepción, señaló Bo y agregó: Tenemos un vínculo único. Ambas estábamos casadas con el mismo hombre maravilloso. Por su parte, Wendy expresó: Doug era la persona más increíble que he conocido y amaba a Bo. Así que lo que quiero ahora más que cualquier otra cosa es conocerla. Y lo que sé de Bo ahora, me gusta mucho.
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