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» Clarin
Fecha: 05/02/2026 16:52
En el llavero de Facundo Navarro (32) hay un Súperman tejido al crochet. Con ese muñeco, y algo de paciencia, el policía del Grupo de Apoyo Departamental (GAD) de Pilar logró calmar al nene de dos años que lloraba dentro del Renault Oroch bordó. Todo empezó el lunes cuando dos empleados de seguridad del Paseo Champagnat, un centro comercial de Pilar, se acercaron a un auto estacionado en el predio. La alarma sonó y, como estaba polarizado, de lejos no entendían por qué se había disparado. Pero cuando se asomaron se encontraron con un pequeño niño llorando en el asiento trasero. "Lo primero que hicieron fue dar aviso al jefe de servicio, que se comunicó con la Policía y se quedaron con él", le contó a Clarín Claudio Titundjian, miembro de la sociedad que maneja el shopping hace 15 años. Los empleados filmaron la escena: las puertas cerradas, el motor apagado y el nene en el interior. Ese video fue el que se viralizó y dio a conocer lo que pasó. El lunes 1° de febrero la temperatura superó los 32 grados en el Área Metropolitana de Buenos Aires, pero en ese estacionamiento -sin techar- a las 16 el sol y el calor eran -describen- agobiante. La secuencia duró entre 20 y 25 minutos, según contaron a Clarín fuentes del caso. Primero los empleados de seguridad advirtieron la situación y llamaron a la Policía pero fue en ese momento que llegó Navarro. Hace siete años que es miembro de la Policía Bonaerense y vive cerca del shopping. Todos los conocen porque hace adicionales custodiando el lugar. Ese día no estaba trabajando: "Fui, estacioné el auto y me acerqué a saludar a mis compañeros que me contaron lo que estaba pasando, me dijeron que dieron aviso al 911 pero el nene ya estaba llorando. Estaba en el asiento de atrás, había una sillita pero él estaba en el asiento del auto. Estaba muy polarizado y yo le hacía señas para que pasara al asiento de adelante así lo podíamos ver y yo podía romper el vidrio sin asustarlo más, tenía miedo que saltara alguna astilla o que se lastimara", le contó Facundo a Clarín. Por eso empezaron a jugar con él, le mostraban el muñeco y lograron calmarlo: "Cuando se pasó para adelante el jefe de seguridad le hacía señas, le jugaba para que no se asustara cuando rompiera el vidrio. Se estacionó justo un cliente y le pedimos que sea testigo, le explicamos la situación. Y ahí rompí el vidrio", recordó sobre ese momento de tensión. El policía tiene un hijo de seis años y una beba de siete meses. El mayor lo reconoció en la televisión cuando se viralizó el video del rescate: "Mirá, ahí está mi papá", le gritó a la imagen que mostraba cómo logró desarmar la ventanilla para rescatar al bebé, empapado del calor y con los ojos rojos por el llanto. "Imaginate que el nene tenía un susto. Se quedó dormido y se despertó solo, encerrado y con un calor terrible. Pensé en el lado humano, no como policía, como papá. El nene estaba todo transpirado, muerto de calor. Cuando meto la mano para abrir la puerta, sentí que me había cortado el tricep y la mano pero no me importó nada. Mi objetivo era sacarlo", recordó Facundo. "Vení con la Policía", se escucha que le dice para que se acercara a la puerta abierta. Así lo alzó, lo sacó y lo dejó en la caja de la camioneta, donde lo filmaron todo mojado por el sudor y el calor que hacía dentro del vehículo. Encontraron una mamadera vacía que llenaron con agua fresca y se la dieron de inmediato: "Le pusimos paños frescos y lo llevé a caminar un poco por el estacionamiento para ver que estuviera todo bien. No sabemos cuánto tiempo estuvo ahí porque desde que lo vieron hasta que lo sacamos pasaron 20 minutos pero no sé cuánto estuvo dormido ahí. Y después de sacarlo, a los 10 o 15 minutos, llegaron corriendo y llegó el Comando de Patrullas", confió el policía. Según trascendió, el nene llegó con una pareja que ingresó al shopping a "hacer compras" pero salieron sin ninguna bolsa. Estiman que, en total, el nene estuvo solo unos 35 minutos. Serían sus abuelos, de 44 y 45 años que estaban al cuidado del bebé. "Nunca se enojaron porque rompimos el vidrio pero sí se querían ir. A nosotros nos mintieron, dijeron que fueron a cambiar dólares, después que fueron a comprar algo, también me dijo que era la madre y que ella con su hijo hacía lo que quería. El hombre nos mintió en la cara, decía que lo dejó con la camioneta en marcha y el aire prendido, cosa que no era cierta si tenía la llave en la mano", se indignó Facundo. Lo cierto es que, para ese momento, los testigos empezaron a rodear el auto y a gritarle a los familiares del nene. "La mujer lo alzó y el nene se empezó a mover, como cualquier chico. Y encima ella decía 'ves cómo se pone, no se queda quieto', como diciendo que por eso no lo llevó. Pero como se empezó a juntar gente que le gritaba cosas, yo tenía que también protegerlos para evitar que les hicieran algo", recordó sobre la llegada de la familia. Mientras el policía era asistido por los cortes que tuvo en el brazo, personal del Destacamento Policial Agustoni de Pilar les tomó declaración. Los policías dieron intervención a la fiscalía pero no realizaron sumario ni una investigación penal. El caso fue derivado a los servicios de niñez para que intervengan y analicen la situación del niño pero no se inició ninguna causa alrededor del hecho. MG Sobre la firma Newsletter Clarín
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