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Buenos Aires » Infobae
Fecha: 05/02/2026 01:58
Este miércoles, el Bioparque de La Plata informó la muerte de Tomy, el chimpancé macho de 49 años, que había llegado al país luego de haber sido rescatado de un circo. Su cuerpo fue encontrado sin vida, luego de que los cuidadores notaran que no atendía a los llamados para ser alimentado. Hace dos años, el primate fue noticia cuando su cuidador y humano favorito impulsó una iniciativa para declararlo sujeto de derecho. Según el comunicado oficial, el animal no presentaba ninguna enfermedad y permanecía bajo una vigilancia permanente de los equipos profesionales y técnicos del bioparque. De hecho, aseguraron que había mostrado su comportamiento habitual durante la jornada, recibió su dieta correspondiente y mantuvo la rutina diaria junto a sus cuidadores. El hallazgo se produjo cerca de las 13:00 horas, cuando los encargados se aproximaron para una de sus raciones alimenticias y, al no obtener respuesta, dieron aviso inmediato al Servicio Veterinario. Así, al ingresar a su hábitat, los profesionales constataron que no presentaba signos vitales. De acuerdo con la información publicada por El Día, Tomy nacio en 1977, pero no fue trasladado al entonces zoológico local hasta el 8 de enero de 1980. Previo a llegar al país, el chimpancé formó parte del Circo Tihany, un espectáculo internacional al estilo Las Vegas. Desde ese entonces, Tomy residió en el bioparque durante 46 años y fue considerado un emblema del trabajo por la conservación y el bienestar animal. Por esto, en el comunicado emitido por el Bioparque de La Plata destacaron: Tomy siempre será recordado por su carácter especial y el impacto que tuvo en el corazón de todos los que tuvieron el privilegio de conocerlo. Además de haber pasado gran parte de su vida en el parque ecológico platense, Tomy se convirtió en un personaje reconocido en la ciudad. Sobre todo, desde ese 24 de julio de 1997, el día que el animal se escapó del entonces zoológico, por el que impidieorn el ingreso de los visitantes. Incluso, los que ya se encontraban dentro del predio tuvieron que ser evacuados. A casi treinta años de aquel suceso, la postal de Tomy desplazándose en libertad por el antiguo Zoológico sigue vigente en el recuerdo de varias generaciones. Según los registros que el medio platense tomó de esa jornada, el escape del chimpancé fue posible gracias a la ayuda de un carpincho. Aparentemente, el carpincho mordió una rama de un árbol hasta que consiguió tirarla. Así, sin quererlo, construyó una suerte de puente improvisado, que sirvió para que el animal lograra salirse de su espacio delimitado. Tras recorrer el predio, hacer que regresara al encierro fue una tarea extremadamente difícil. No quería volver a su jaula por nada del mundo, mencionaron los testigos del hecho sobre la persecución que se extendió durante varias horas. Detrás de los pasos de Tomy estuvieron involucrados los cuidadores, veterinarios e, incluso, los bomberos locales. El riesgo potencial de la situación llevó a las autoridades a optar por suministrarle al chimpancé una dosis de tranquilizante disuelta en agua y bananas. Gracias a este recurso, el chimpancé regresó por sus propios medios a su espacio, poniendo fin a una fuga que tuvo en vilo a toda La Plata. Durante más de cuatro décadas, Tomy formó vínculos estrechos con sus cuidadores y fue testigo de la transformación del zoológico en el moderno bioparque. Su historia, profundamente ligada a la memoria afectiva local, permanece como parte central del patrimonio simbólico de la ciudad. No obstante, quienes lo conocieron aseguraron que el animal tenía un humano favorito, a quien había adoptado como a su hermano mayor. Se trataba de Martín Davids, un hombre platense que se desempeñaba como guía voluntario en el predio durante el tiempo en el que Tomy llegó al lugar. Desde ese entonces, el cuidador comenzó a usar técnicas más afectivas y cercanas con el primate, lo que derivó en que Tomy empezara a imitar gestos humanos, expresar emociones. Entre ellas, solía mostrar celos, cuando percibía la posibilidad de que Martín pudiera encontrarse en peligro. De hecho, hace dos años, el chimpacé volvió a ser noticia cuando Davids solicitó a la Justicia declarar al animal como sujeto de derecho. Su iniciativa comenzó tras la muerte de otro chimpancé que tammbién se encontraba en cautiverio en el bioparque. Su deceso puso sobre la mesa un tema que disparó un proyecto de para declarar a Tomy Sujeto de Derecho. Martín lo explica así: Tras su muerte, la madre crianza de Judy, que ahora vive en España, quería recuperar las cenizas de ella. A pesar de nuestros reclamos, lamentablemente, no pudimos lograrlo. Mandaron sus restos a la Facultad de Veterinaria y nunca más nos atendieron, explica Davids y reflexiona al respecto: El Sujeto de Derecho para Tomy tiene que ver con este lamentable antecedente de Judy. Cuando él fallezca también pretendo que donde tiren mis cenizas, porque las voy a hacer desparramar en algún lugar natural, las junten con las cenizas de Tomy. Sin embargo, no logró que el animal sea considerado bajo esta figura.
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