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Buenos Aires » Infobae
Fecha: 04/02/2026 21:36
La salida de Marco Lavagna del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) provocó repercusiones en la escena política. Patricia Bullrich, Senadora y figura central del oficialismo se refirió al tema y defendió la postura oficial tras la renuncia del funcionario y el debate en torno a la metodología para medir el índice de precios al consumidor. Lo hizo durante una entrevista con Jonatan Viale por TN. Bullrich enfatizó que cualquier decisión respecto de la fórmula para calcular la inflación iba a generar controversia en la opinión pública y en los sectores políticos. Si lo hacés tenés críticas, si no lo hacés no tenés críticas. Cambiar la fórmula siempre genera que piensen que querés cambiar el número de inflación, dejar la fórmula permite una continuidad, manifestó. La legisladora remarcó que, en un contexto donde la inflación puede fluctuar uno o dos puntos para arriba o para abajo, cualquier modificación podía interpretarse como un intento de manipular los datos. Añadió que, de haberse implementado ahora la nueva fórmula y el resultado hubiera mostrado una baja, la interpretación dominante habría sido que el Gobierno buscó reducir artificialmente el índice. Al analizar el momento elegido para el cambio, Bullrich admitió que quizás el error es no haber tomado la decisión previamente y haber dicho cuando tengamos una inflación casi inexistente, para que no haya ningún tipo de especulación, ahí cambiamos, en tal momento, que es lo que se decidió ahora. Enfatizó que la determinación de posponer la actualización metodológica hasta que la inflación alcance niveles mínimos responde al objetivo de preservar la transparencia y evitar suspicacias. Cuando haya una inflación llegando a uno o a cero, ahí cambiamos la fórmula, afirmó. La funcionaria aclaró que el Gobierno nunca descartó la posibilidad de modificar la estructura estadística, pero subrayó que los cambios en los hábitos de consumo pueden requerir ajustes en las mediciones. Siempre hay cambios de consumo y podés tener que medir otras cosas, sostuvo, y reconoció que el Ejecutivo era consciente de que la nueva metodología podía arrojar un descenso y, como consecuencia, recibir una crítica fuerte. Respecto a la continuidad técnica en el INDEC, Bullrich valoró la designación de Pedro Linés, sucesor de Lavagna. Por otro lado, el que ha quedado es un genio, el mejor estadístico del país, el segundo de Lavagna, es decir que hay una continuidad, señaló la ministra, destacando el perfil del reemplazante, quien ocupó posiciones internacionales y regresó al país para colaborar con la institución. Se fue en la época de Moreno para no avalar lo que hacía Moreno. Fue jefe de estadísticas de Qatar, ganaba fortunas, y decidió volverse a Argentina a colaborar con el INDEC. Hay una continuidad en el análisis estadístico y en la conformación del equipo muy importante, remarcó. Sobre la decisión de Lavagna de dejar su cargo, Bullrich fue tajante: Podía no haber renunciado y comprendido y no enamorarte de tu propia fórmula porque vos trabajás para un equipo. Agregó que no sabía si la renuncia buscaba perjudicar al Gobierno, pero consideró que el hecho de abandonar el puesto porque se retrasó una actualización metodológica podía haberse evitado. No sé si renunció para hacer daño, el hecho de decir me voy porque me retrasan algo, podría haberse quedado. El segundo, el verdadero estadístico, asumió la responsabilidad de quedarse y entiende perfectamente la razón. En otro tramo de la entrevista, la ministra abordó la discusión sobre la reforma laboral en el Senado y sostuvo que el oficialismo está cerca de lograr su aprobación. Yo creo que la reforma sale. Siempre defendí la reforma laboral, siempre he sido reformista y esta es la vez que más cerca está de que salga, expresó. Puso especial énfasis en las medidas que buscan reducir la carga fiscal sobre las pequeñas y medianas empresas y reiteró el objetivo de impulsar un escenario de menos Estado y más privados. Consultada sobre la baja de la edad de imputabilidad, la ex ministra de Seguridad explicó que el proyecto de ley penal juvenil estaba listo desde el año pasado y que, si bien la propuesta es fijar la imputabilidad a partir de los trece años, existe un régimen pensado para menores de esa edad que cometan delitos. Vos sos imputable a las 13, pero si cometes un delito a los 11 vas a ser imputable de un régimen que enderece tu conducta. Si sale 14 saldrá 14, pero tendremos que volver a intentar. El chico tiene que entender que ha cometido un delito y frenar su carrera delictual, sostuvo.
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